labibliacompleta3

Día 39: Levítico 25 al 27

Lee los capítulos 25 al 27  del libro de Levítico (puedes leerlos dando click aquí: Levítico 25-27), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 25: Tiene como tema central “El Año de Jubileo” una celebración que se hacía cada 49 años y, aunque aquí solo habla de cuestiones concernientes a las propiedades inmobiliarias, en otros pasajes veremos que es un año de restauración y perdón.
La cosa funcionaba así: los israelitas celebraban un día de reposo cada semana, varias fiestas donde el trabajo estaba prohibido cada cierta cantidad de semanas, un año de descanso después de seis años de trabajo y finalmente el año de Jubileo que se celebraba el año cincuenta (después de siete celebraciones de años de  descanso).
¿Cómo viviría la gente en esos años donde no había trabajo? Era un ejercicio de confianza en la provisión del Señor, pero también era un ejercicio de carácter: el sexto año Dios proveería el doble, la persona era responsable de vivir con eso para ese año y el siguiente.
El precio por las tierras compradas era más un “alquiler” o “arrendamiento” que una compra: “La tierra no debe venderse a perpetuidad, porque la tierra es mía.” (v. 23) Israel estaba compuesto por 12 tribus y a cada tribu se le asignó un territorio específico en Canaán, el Año de Jubileo permitía que las tierras siguiesen siendo propiedad de las tribus y familias a la que se le asignaron, y por ende traía equilibrio geográfico a la nación de Israel, al permitir un rescate de la propiedad familiar al año 50 (cada 49 años).
No se conoce si alguna vez los Israelitas celebraron el “Año del Jubileo”, no vemos menciones en la Biblia e históricamente no hay pruebas de que se haya hecho en el período del Segundo Templo. Hay indicaciones rabínicas que tienen que ver con la vida y los negocios en el Año del Jubileo, y eso puede indicar que se celebraba de cierta forma, pero no hay ninguna prueba de que alguna vez se hizo como Dios lo establece en este capítulo.
El capítulo termina con reglas sobre el rescate de los esclavos hebreos y el buen trato del pobre.

Capítulo 26: Sirve como cierre a las leyes dadas en Sinaí, y como todo buen cierre: nos deja saber las consecuencias de la obediencia y el castigo por la desobediencia de estas leyes que el Señor mismo, en persona, dio al pueblo a través de Moisés.
Si viven como un pueblo santo, de acuerdo a las cosas pautadas en la ley, entonces podrán estar tranquilos, serán bendecidos y protegidos por Dios mismo, serán prósperos y tendrán paz.
Negarse a vivir como un pueblo santo y a cumplir las cosas que se dictan en la ley traería sobre ellos castigos de parte de Dios. Sorprendentemente esta sección es mucho más larga y específica que la anterior (vs. 3-13), y los avisos de castigo están organizados de manera sucesiva en cinco niveles, que encajan con los cinco niveles de bendiciones en la sección anterior, dejando espacio para que el castigo provoque el arrepentimiento, e incrementando la intensidad del castigo siguiente si el anterior no provocó el cambio del pueblo en su forma desobediente de pensar.
Como muchos saben, Israel terminó siendo un pueblo infiel y, si en algo fue firme, fue en apartarse de Dios y seguir a otros dioses y las costumbres paganas de los pueblos que los rodearon, así que, a través del Antiguo Testamento, vemos como cada una de estas maldiciones (o castigos) se cumplieron, algunos bastante fuertes, como este: “… comerán la carne de sus propios hijos e hijas.” (v. 29) y que vemos su cumplimiento en 2 Reyes 6:28-30.
Esto obviamente provocó el exilio de Israel, exilio del que algunas tribus nunca volvieron (estas tribus se perdieron en la historia), y que fue el cumplimiento del quinto nivel de castigo.
Según el texto, el castigo del exilio es la consecuencia de toda la maldad sumado al hecho de que nunca dejaron descansar la tierra ni celebraron el Año de Jubileo: “… mientras estén desterrados, al fin la tierra gozará de los años de descanso que le fueron negados.” (v. 34)
Algunos estudiosos bíblicos afirman que si calculas la cantidad de años de descanso que los israelitas nunca celebraron te dará la cantidad exacta de años que los judíos estuvieron en el exilio (70 años).
A pesar de todo el castigo, la misericordia de Dios seguirá extendiéndose a su pueblo (ver también Lamentaciones 3:22)

Capítulo 27: el capítulo final de este libro y que marca el cierre de las leyes dadas en Sinaí (v. 34). En él se prescriben las dedicaciones que se hacen al Señor, los valores o el método para determinarlas, que dedicaciones pueden ser recuperadas, cosas que han sido consagrados al Señor y por tanto no deben ser dedicados (ya lo están), y finalmente leyes sobre el diezmo (vs. 30-33), donde lo vemos por primera vez como parte de la ley (la primera mención bíblica fue cuando Abraham dio a Melquisedec la decima parte del botín que había ganado en batalla: Génesis 14:20).

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon

Posted in Biblia Completa and tagged , , , , , , , , , , .

2 Comments

  1. 1) Si algo aprendi despues de leer TANTOS DETALLES (de todo tipo) es que: si bien no me van a apedrear o a quemar o nadie se va a comer mi carne o yo de mis hijos, tampoco el fuego del Senior me consumira vivo y solo quedaran mis cenizas, ni me van a juzgar asi por mis pecados. Ni tendre que matar ningun animal en forma de arrepentimiento, ni nada por el estilo. (Con lo que he leido hasta ahora, como moraleja) Puedo decir que, de ahora en adelante, pensare MAS las cosas antes de decirlas, hacerlas, hasta pensarlas antes de si quiera pensarlas. No porque necesariamente pueda herir a alguien o no, si no porque pueda ofender a Dios mismo.

    Y es que decimos y hacemos tantas cosas a la ligera, por ejemplo: tanto maldecir y bendecir sintiendolo, como maldecir y bendecir no sintiendolo. Me pongo en el lugar de los israelitas, un pueblo acostumbrado a una sola cosa por mucho tiempo, ser esclavo.. que luego paso a ser libre con un mundo nuevo por delante y una serie de leyes, normas y costumbres nuevas.. que hacer, que no hacer, como y cuando hacerlo y como y cuando no hacerlo..era demasiado para digerir. Con el temor de que si hacia algo fuera de estos parametros, no fuera digno ante la presencia de Dios. Y tan contrastante ahora, casi nadie se detiene a pensar en lo que hizo, dijo o penso o si con eso ofendio o no a alguien.

  2. Todas estas leyes me hacen recordar las iglesias que tienen un portafolio igual o mas extenso con reglas superficiales sobre peinados, forma de vestir, música, trabajos, comportamientos, entre otros temas. Muchas de estas alegan que vienen de la Biblia, cuando la realidad es que son un método de control para su población y apartarlos del libertinaje.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>