Día 342: Apocalipsis 15-17

Lee el libro Apocalipsis 15-17 (puedes leerlos dando clic aquí (Apocalipsis 15-17)

Notas de Estudio

Capítulos 15-16: Aquí inician las últimas calamidades sobre la tierra. El concepto de “La Ira de Dios” es muy difícil de digerir para el hombre moderno (¿postmoderno? ¿transmoderno?) por dos razones, una es “secular” y la otra tiene que ver con la forma en que predicamos el cristianismo, así que podríamos llamarla “religiosa”:

1- El hombre y la mujer modernos se entienden merecedores de cosas aunque no las hayan ganado. La sociedad debe ser justa contigo, aunque no cumplas con tus deberes sociales. Otros deben entenderte, aunque tú no los entiendas. La gente debe admirarte, aunque no haya en ti nada por qué ser admirado. Así que, “la ira de Dios” es un concepto injusto ya que no deberían ser juzgados por “hacer lo que quieren” ya que es “su derecho”. ¿Entienden el punto? ¡Bien! Seguimos.

2- Los cristianos siempre han predicado un “Dios de Amor”, al punto de hacer un paralelismo entre el Antiguo y Nuevo Testamento en donde la comparación entre el Dios del Antiguo y el Nuevo te hacen entender como que hay “dos dioses”, siendo el Dios del AT explosivo y lleno de odio e ira, y el del NT lleno de amor y paz. Esto obviamente no es así, Dios siempre ha sido un Dios de amor, lento para la ira y grande en misericordia. Pero también ha advertido que si continuamos en nuestros caminos malignos esto tendrá sus consecuencias. Cuando llegamos a Apocalipsis nos encontramos con Dios derramando su ira (la “consecuencia”) sobre la tierra. Pero hemos visto que, a pesar de que las cosas van empeorando los habitantes de la tierra siguen empecinados en su estilo de vida maligno y egoísta, no hay arrepentimiento ni dolor por lo sucedido.

En medio del derramamiento de la ira del Señor hay dos cantos de alabanzas: uno es de los santos que fueron vestidos de blancos, esos que fueron martirizados por seguir a Cristo y otro del ángel que derrama la tercera copa, el punto central del canto es: DIOS ES JUSTO. ¡Ajá! Ellos cantan porque por fin se hace justicia sobre los malvados, sobre los que persiguieron a la iglesia, sobre los que practicaron el mal sumergiendo a los habitantes de la tierra a opresión. Si somos gente que clama por justicia deberíamos cantar igual.
El hecho de que se repita constantemente en el capítulo 16 que “ni así se arrepintieron”, indica que de alguna forma puso haber misericordia pero los habitantes de la tierra eligieron otro camino. De hecho, se prepararon junto a la bestia para pelear contra Dios. Nos hace recordar el Salmo 2:1-3:
“¿Por qué se sublevan las naciones,
    y en vano conspiran los pueblos?
Los reyes de la tierra se rebelan;
    los gobernantes se confabulan contra el Señor
    y contra su ungido.
 Y dicen: «¡Hagamos pedazos sus cadenas!
    ¡Librémonos de su yugo!»”

Capítulo 17: La mujer que aparece montada sobre la bestia es “La Gran Babilonia”, que a los ojos del mundo está envuelta en riquezas y realeza pero en verdad ella representa todo lo vil e impuro y malvado. La bestia se ha manifestado antes (no estamos claros cuándo) y se manifiesta de nuevo. Las siete cabezas son siete montañas (17:9) esto parece ser una referencia a Roma, que en la antigüedad era conocida como la ciudad de las siete montañas. La identidad de los siete reyes es motivo de disputa, como parece ser Roma (por las siete montañas) algunos lo interpretan como siete emperadores históricos de Roma, pero no hace sentido porque para el tiempo en que Juan escribe Apocalipsis (entre el 90 d.C. al 95 d.C.) ya habían gobernado 10 emperadores (Dominiciano envío a Juan a Patmos), así que otros lo interpretan como la referencia a siete imperios grandes imperios (ejemplo: Egipto, Asiria, Babilonia, Persa, Grecia, Roma y luego un futuro imperio que durará poco y luego un séptimo). De igual manera diferentes personas han interpretado a “La Gran Babilonia” en su época como el Imperio en turno.
La guerra contra el Cordero es la batalla futura que veremos en unos cuantos capítulos.

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Día 265: Miqueas 6-Nahúm 3

Lee el libro Miqueas capitulo 6 hasta Nahúm capitulo 1 al 3 (puedes leerlos dando clic aquí: Miqueas 6-Nahúm 3).

Notas De Estudio

Miqueas 6-7: A pesar de Dios haber liberado a su pueblo este le ha dado la espalda. La profecía incluye algunas imágenes del pasado para recordar los actos de liberación hechos por Dios. Ningún evento religioso o práctica del Templo podrá borrar la conducta del pueblo (6:6-7), el cambio deberá hacerse en el corazón y la práctica de la justicia (6:8). La injusticia hacia los otros es el principal problema, y la razón por la que serán destruidos.
Miqueas se lamenta por no encontrar justos entre el pueblo. Su lamento puede ser fácilmente replicado por nosotros hoy:
“Ya no hay en este mundo gente buena y que ame a Dios; unos a otros se hacen daño.” (7:2)
El libro concluye con una nota de esperanza, una confirmación de que la relación del Señor con Judá y Jerusalén se mantendrá, de que Israel será restaurado. La destrucción es una limpieza no la eliminación total del pueblo.
Nahúm 1-3: El libro de Nahúm es una pronunciación extendida contra Nínive, la capital del Imperio Asirio. Un mensaje fuerte para los Asirios pero un mensaje de esperanza para los judíos. Después de la profecía de Jonás, los habitantes de Nínive se habían arrepentido, pero los ninivitas del tiempo de Nahúm se habían vuelto orgullosos y arrogantes a causa de su poder. Nahúm es la única persona en todo el Antiguo Testamento, y el escritor no da ninguna referencia sobre el tiempo de su profecía, lo que lo distingue de otros que lo ubican en tiempos de tal o aquel rey. Aún así, los estudiosos afirman que Nahúm profetizo en algún tiempo entre el 663 a.C. (ya que da referencia al saqueo de Tebas, Egipto, que fue en esa fecha) y el 612 a.C. (año de la caída de Asiria).
El tema principal del libro es que el Señor hará pagar a los asirios por cómo han tratado a sus enemigos, como eran conocidos por mandar a sus cautivos en marchas de muerte (2:1) el Señor los dispersará por su crueldad. Como se alegraron en la sangre de sus víctimas y en apilar cuerpo de sus enemigos, el Señor transformará a Nínive en un baño de Sangre.

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Día 264: Miqueas 1-5

Lee el libro Miqueas capitulos del 1 al 5 (puedes leerlos dando clic aquí: Miqueas 1-5).

Notas De Estudio

Introducción Al Libro: Miqueas profetizó en los últimos años del Siglo VIII a.C. y los primeros años del siglo VII a.C., que es el tiempo aproximado en que Isaías profetizó lo que se encuentra en su libro de los caps. 1-39. El nombre Miqueas significa “¿Quién Es Como Dios?” que es la pregunta que Miqueas hace casi al final del libro “¿Quién es como tú, Dios?” (7:18). Era oriundo de Moréset, un pueblo a unos 40 kms al sur de Jerusalén y, como no se da ninguna genealogía o referencia genealógica, asumimos que no era de una familia prominente. Miqueas era un habilidoso orador, maestro de las metáforas y un genio creador de imágenes narrativas vívidas. Muy pocos profetas vieron el futuro tan claro como él. Incluso los ancianos de tiempo de Jeremías recordaron la profecía de Miqueas sobre las reformas religiosas de Ezequías (Jeremías 26:17-19).
Su principal enfoque profético es Jerusalén ya que Judá ha reemplazado el pacto con Dios por la cultura de las naciones que los rodeaban, y los ricos y políticos se habían enriquecido por la explotación al pobre e injusticias. Así que proclama los juicios de Dios llamando a su gente al arrepentimiento.
Capítulo 1-3: Las primeras profecías son en contra de Samaria (es decir: Reino del Norte) y era un tiempo clave ya que Asiria estaba iniciando su fuerza como Imperio. Miqueas llora tanto por Israel (norte) como por Judá (sur). No debemos olvidar que el profeta es una persona, es parte del pueblo, no es un robot que solo recibe palabra y se alegra de lo que ve por su superioridad espiritual que “lo salvara o lo pone en posición de conveniencia sobre los demás”. El profeta anuncia el mensaje porque le duele lo que pasa en el pueblo y quiere verlo transformado, arrepentido. Al ser parte del pueblo: llora, se lamenta, por las cosas que ve.
Las profecías continúan en contra de los ricos injustos quienes han destruido a Israel con su avaricia, por cuanto planean maldad para oprimir el Señor traerá un mal sobre ellos. Luego se enfoca en los gobernantes malvados, los profetas mentirosos (de quienes hemos leído en casi todos los libros proféticos) y la derrota de Jerusalén. En todos estos augurios proféticos la injusticia social y religiosa es clave para el juicio contra la tierra.
Capítulos 4-5: Estos capítulos comprenden profecías mesiánicas (sobre el Mesías), algunas de las cuales se han cumplido (5:2 “Pero tu Belén Efrata… eres un pequeño pueblo, pero llegarás a ser muy importante…”) y otras futuras (casi todo el capítulo 4). Y, aunque su enfoque es la paz que vendrá por el reinado de Dios, esta paz no vendrá sin una destrucción previa. Por eso el profeta constantemente dice “los que quedemos con vida…”, como diciendo: “los que seamos encontrados fieles.”

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Día 263: Abdías – Jonás 1-4

Lee el libro Abdías y de Jonás los capítulos 1 al 4 (puedes leerlos dando clic aquí: Abdías – Jonás 1-4).

Notas De Estudio

Abdías: Abdías es el libro más corto del Antiguo Testamento, aún así: debe ser leído, releído, y estudiado, como todo libro profético. Casi todos los libros proféticos se enfocan en varios temas o en profecías en contra de muchas naciones, pero Abdías se enfoca de manera central en la nación de Edom. De acuerdo al libro, los edomitas no se comportaron como debía una nación vecina durante la destrucción de Jerusalén, por lo tanto serán destruidos y en el futuro su tierra le pertenecerá a Israel.
Lo único que se conoce sobre el autor es lo que escribió en este libro, y su nombre es muy común, significa “Siervo del Señor” y lo comparte con 12 personajes más del Antiguo Testamento.
Jonás 1-4: Jonás es quizás uno de los profetas más conocidos, lamentablemente no por su profecía sino por su terquedad, por ir en sentido contrario a lo que le pidió Dios, y en los libros de historias para niños: “el profeta tragado por un gran pez.”
El libro es una narrativa anónima sobre el profeta, quien aparece por primera vez en la Biblia en 2 Reyes 14:25 como el profeta del territorio de Zabulón, y predijo la restauración de las fronteras del Reino del Norte, que ocurrió durante el reinado de Jeroboán 2 (793-753 a.C.). Hay varias controversias alrededor del libro y, aunque la controversia es interminable, el libro juega una parte importante en los propósitos futuros de Dios contra Israel:
Nínive era la capital de Asiria, que en se momento no era la nación poderosa que se transformaría en Imperio, aunque los asirios ya eran conocidos por sus prácticas temerarias. La negativa del profeta ir a predicar a la ciudad probablemente tenía que ver con el hecho de que ya él sabía que eso la conduciría al arrepentimiento y había visto en qué se transformaría Asiría y qué haría contra el Reino del Norte (de donde venía Jonás y de quien él mismo había profetizado que se expanderían sus fronteras). Esto no era imposible, Eliseo vio lo que Hazael haría contra los israelitas al convertirse en rey de Siria (2 Reyes 8:12) aún así cumplió en darle la profecía. El capítulo 4 nos da cierta referencia al respecto:
“Jonás se enojó muchísimo, pues no le gustó que Dios hubiera perdonado a la gente de Nínive. Muy molesto, le dijo a Dios:
– ¡Ya lo decía yo, mi Dios, ya lo decía yo! Hiciste lo que pensé que harías cuando aún estaba en mi tierra. Por eso quise huir lejos de ti.” (4:1-2)
Jonás es también la historia de un Dios que, siendo Rey de Reyes de toda la tierra y el Universo, pudiendo decretar sus designios sobre quien quiera, extiende misericordia a quienes se arrepienten.

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Día 258: Oseas 9-12

Lee los capítulos del 9 al 12 del libro de Oseas (puedes leerlos dando clic aquí: Oseas 9-12).

Notas De Estudio

Capítulo 9: Aquí el profeta augura mucho mal contra Israel, prediciendo varias de las calamidades que les iban a acontecer. En esta parte, los anuncios de desastres futuros hacen énfasis en eventos lejanos como cautiverios y las desolaciones (vv. 3-4, 6). Dios les manda muchas figuras fuertes (ej., v. 16) sobre les acontecerá por desobedientes. Es notorio que Oseas parece hacer una alusión sin nombre a posibles persecuciones que él mismo, y probablemente también otros, estaban enfrentando a manos de sus compatriotas por hablar palabras duras de parte del Señor (vv. 7b-8).

Capítulo 10: En este capítulo empieza describiendo la contradictoria relación entre la prosperidad económica del Reino del Norte y su idolatría. Por lo leído, al momento de escribirse este pasaje la nación experimentaba cierta abundancia. Pero en vez de ser agradecidos y fieles al Señor, invertían más y más en los altares y ritos paganos (vv. 1-2, 5). Dios vuelve y les anuncia que serán deportados a Asiria, y con ellos al menos uno de sus ídolos (vv. 5-6), como quien se burla queriendo decir que hasta a sus supuestos dioses son llevados cautivos por simples mortales (porque NO son dioses).

A pesar de los nobles consejos que Dios les dio (v. 12), ellos decidieron hacer todo lo contrario (v. 13). Por ello les depara, como consecuencia, juicio y una serie de tragedias. Se les dice algunos de los eventos por venir se comparan con hechos históricos trágicos conocidos por ellos; que caerían “tal como Salmán destruyó a Bet-arbel” (v. 14), y como cuando “los hombres perversos de Guibeá fueran atacados” (v. 9). Lección para nosotros: cojamos cabeza… ¡AHORA!

Capítulo 11: Miramos en este capítulo una serie de metáforas, que si es cierto se oyen más tiernas, no por ello son menos intensas. Mi “traducción” a un contexto más cercano es que Dios se compara con un hombre que recoge a un niño (Israel), de la explotación infantil (esclavitud en Egipto) que viene sufriendo desde antes del muchacho caminar (¡Ojo!). Este hombre lo liberta, alimenta, cuida, le enseña a caminar, etc. Sin embargo, mientras más el Señor lo llamaba, más Israel se alejaba y más idólatra se volvía. Entonces del verso 5 al 7, y al igual que en otros capítulos, se les presagia juicio, castigo, dolor.

Entonces del verso 8 al 11 ocurre un cambio. El Señor expresa que por su inmenso amor hacia Israel, Él no los va a abandonar. Que aunque los destruya, no será por completo. Y termina el pasaje con Dios diciendo: “algún día la gente me seguirá… y los traeré de regreso a casa”.

Capítulo 12: Ahora una vez más vemos que “el Señor presenta cargos contra Judá…” y está “a punto de castigar a Jacob [Israel]” (v. 2). Los acusa de mentirosos, engañadores y violentos. Del v. 3 al 5 se da una breve reseña de partes clave del pasado del patriarca Jacob, y en el v. 6 exhorta a Israel que se vuelva a su Dios. Un servidor interpreta que el Señor quiere que su pueblo tenga un encuentro con Él y cambie de dirección, así como su fundador Jacob lo hizo anteriormente. El resultado es opuesto, y la nación se caracteriza por fraudulenta, estafadora, arrogante, tramposa e idólatra (vv. 7-8, 11). Dios vuelve y en los vv. 12-13 les recuerda cómo Él bendijo y prosperó a sus ancestros; menciona a Jacob, sus descendientes y a “un profeta” (refiriéndose a Moisés). Una vez más y como conclusión del capítulo, se ve la actitud del pueblo: “Pero el pueblo de Israel amargamente ha provocado al Señor, ahora el Señor los sentenciará a muerte en pago por sus pecados” (v. 14). ¡Qué lástima! Que no nos pase así.

 

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Día 257: Oseas 5-8

Lee los capítulos del 5 al 8 del libro de Oseas (puedes leerlos dando clic aquí: Oseas 5-8).

Notas De Estudio

Capítulo 5: Casi todo el capítulo (14 versos de 15) consta de acusaciones de parte del Señor contra el pecado de su pueblo, y anuncios de juicio y castigo por el mismo. Casi todos los pecados mencionados tienen que ver con la idolatría; nos vamos dando cuenta por qué es el énfasis del libro (ver Introducción, posteo de ayer). Vuelve y se usa mucho la figura de una esposa (Israel) que abandona a su buen esposo (Dios), para ir a prostituirse (adorar a otros dioses). Entre los elementos distintivos de este capítulo están, primero el enfoque de las acusaciones hacia el liderazgo del pueblo (sacerdotes, líderes, miembros de la familia real), a los que el Señor condena por guiar su gente a la idolatría, y por ende a la destrucción. En segundo lugar, Dios acusa tanto a Israel como a Judá, a diferencia de otros capítulos donde se presenta a esta última como inocente (ver vv. 1.7 y 4.15).

El capítulo termina (verso 15) con una esperanza de Dios (sí, así como suena). Él dice que esperará hasta que “reconozcan su culpa y se vuelvan a mí”. El Señor está contando con que al ver sus dificultades, Judá e Israel entrarán en razón, y le “buscarán de todo corazón”.

Capítulo 6: Aquí encontramos una serie de exhortaciones al arrepentimiento, alternadas con señalamientos al pecado. En los versos 1-3 el profeta habla en primera persona, diciéndoles que se vuelvan al Señor. Luego, del 4 en adelante Dios pasa a hablar en primera persona a su pueblo, pidiéndoles lo mismo. Al igual que en el capítulo anterior, Judá también es acusado junto con Israel por infiel (vv. 4 y 11). A diferencia de la mayor parte del libro, en este pasaje no hace tanto énfasis en el pecado de la idolatría, pero sí en la violencia (asesinatos y asaltos, vv. 8-9).

Interesante es notar que, en consonancia con el mensaje de Jesús (quien cita a Oseas 2 veces, en Mt. 9.13 y 12.7), y del resto de la Biblia, en el verso 6 Dios les resume lo que anhela de ellos cuando dice:

”Quiero que demuestren amor, no que ofrezcan sacrificios. Más que ofrendas quemadas, quiero que me conozcan”.

Capítulo 7: Otra vez el Señor arremete contra el Reino del Norte (Israel). En esta acusación se muestra una lista más amplia de pecados: mentira, robo, bandidaje, idolatría (que nunca se queda en Oseas), borrachera, asesinato, aliarse con paganos, arrogancia, y perversidades sexuales. Para esta última, el Señor compara su desorden sexual con un horno muy caliente y fuera de control. Como si fuera poco, cuando estaban cosechando las funestas consecuencias de sus acciones, clamaban a los ídolos o pedían ayuda a naciones paganas como Egipto y Asiria (vv. 9-11), en vez clamar al Dios verdadero.

¡Cuánto pecado! Pero sobre todo, ¡cuánta terquedad! Y me pregunto, ¿será necesario que lleguen a mi vida toda clase de calamidades y que agote todos mis recursos, PARA ENTONCES CLAMAR Y BUSCAR A DIOS?! Dios es tan diferente de nosotros que aunque así fuera, si clamamos de corazón, Él nos recibe. Amén!

Capítulo 8: Ahora vemos a Dios anunciando las consecuencias que vendrán contra Israel, combinando los juicios con las razones de los mismos (sus múltiples pecados, sobre todo la idolatría). Aunque en los vv. 2-3, mencionan que Israel clama “¡Ayúdanos, porque tú eres nuestro Dios!”, el Señor les dice que “es demasiado tarde”. Dios es perdonador pero a veces es necesario que nos castigue fuertemente para de verdad aprender. ¿O no?

También debemos pensar (aunque el texto no lo dice), que Dios conoce el corazón de todos. Tal vez clamaron a Dios porque tenían “el agua al cuello”, y todo lo demás (ídolos, otras naciones, etc.) había fallado. Puede ser que tan sólo querían “salvarse el pellejo”, pero sin verdadero arrepentimiento. Son especulaciones en este caso, pero perfectamente posibles. Pero no vallamos lejos, ¿y nosotros? ¿Clamamos a Dios con genuina intención de cambiar o tan sólo queremos “salir del lío”? Piénsalo.

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Día 220: Isaías 37-40

Lee los capítulos 37 al 40 del libro de Isaías (puedes leerlos dando clic aquí: Isaías 37 – 40)

Notas De Estudio

Capítulo 37: La noticia amenazante descrita en el capítulo 36 es entregada al rey Ezequías. Éste expresa su dolor y toma otras dos decisiones atinadas: entra en el templo del Señor, y manda la noticia al profeta de Dios, Isaías, pidiéndole que ore por ellos. Más adelante Senaquerib le manda otra carta amenazante, similar a la primera, pero directa para Ezequías. Recordemos que la primera carta fue para que la escuchara todo Jerusalén; ésta venía con un toque más personalizado hacia el rey. Fragmentos: “Este mensaje está dirigido al rey Ezequías de Judá. No dejes que tu Dios [personal, eh?], en quien confías, te engañe con promesas de que Jerusalén no caerá en manos del rey de Asiria. Tú sabes perfectamente bien lo que han hecho los reyes de Asiria en todos los lugares donde han ido… ¿Por qué serías tú la excepción? ¿Acaso los dioses de otras naciones las han rescatado…?” (vv. 10-12).

El rey de Judá hace aquello por lo cual se gana mis respetos: antes que planear estrategias de defensas (que no está mal), va otra vez al templo, y él mismo abre la carta de Senaquerib y se la presenta al Señor en oración, concluye así: “Ahora, oh Señor nuestro Dios, rescátanos de su poder; así todos los reinos de la tierra sabrán que sólo tú, oh Señor, eres Dios”. Cuando pedimos ayuda al Señor, ¿nos importa nuestra reputación o la de Él?

Isaías le manda a decir a Ezequías de parte de Dios que Él mismo se encargará de Senaquerib, y en los versos 21-35 se anuncia bien para Judá, y mal para Asiria y su rey. El Señor no tardó en cumplir, esa misma “noche el ángel del Señor fue al campamento asirio y mató a ciento ochenta y cinco mil soldados” (v. 36). Senaquerib regresó a su país derrotado, y un tiempo después, dos de sus hijos lo mataron. Es curioso, Senaquerib desafió al Dios verdadero, y murió asesinado “mientras rendía culto en el templo de su dios” (v. 38).  ¿Coincidencia? No, el Señor está dejando un claro mensaje.

Capítulo 38: En la misma época de lo descrito en el capítulo anterior, el rey Ezequías enfermó gravemente. Isaías lo visita y le dice de parte del Señor “Pon tus asuntos en orden porque vas a morir. No te recuperarás de esta enfermedad”. Como es de esperarse, el rey se entristece. Pero también ora y Dios le dice al profeta que regrese donde Ezequías y le diga dos cosas insólitas. Una, que le añadirá “quince años más de vida” (v. 5). Y dos, que como señal de cumplimiento iba a “retroceder diez gradas la sombra del sol en el reloj solar” (v. 8). Wow! Las dos cosas se cumplieron. Este pasaje despierta muchas preguntas como, “se retracta Dios, aunque sea a veces?”, “cede y cambia sus decisiones si le pedimos con mucha fe y súplica?”. Tema digno de ocupar una buena noche de discipulado, verdad? 😉

El rey se sana y hasta escribe un poema (v. 10-20). Bueno, ¿quién no? Pero me llama la atención que, en medio de su poema de gratitud los versos 15-17 dicen “Ahora caminaré con humildad durante el resto de mis años… Señor, tu disciplina es buena, porque lleva a la vida y a la salud… Sí, esta angustia ha sido buena para mí…”. Por lo visto este rey sacó algo más que una recuperación física de esa situación. ¿Y nosotros?

Capítulo 39: Aquí se cuenta la visita de unos mensajeros de Babilonia, la actitud de Ezequías y sus consecuencias. El rey de Babilonia le mandó a Ezequías mensajeros con regalos y “los buenos deseos” por su recuperación. Éste, muy horondo les muestra todas las riquezas de su palacio y sus casas. “No hubo nada, ni en el palacio ni en el reino, que Ezequías no les mostrara” (v. 2).

Analicemos un poco: Babilonia, vecinos de Nínive-Asiria, sus viejos enemigos. ¿No podía ser una trampa, espionaje? Además, ¿qué rey cuerdo le enseña a una nación cuasi-extraña su arsenal militar?

Luego de la visita Isaías le pregunta quiénes eran, y seguido a la respuesta le profetiza que “todos los tesoros que tus antepasados han acumulado hasta ahora” (sí, esos mismos tesoros que les enseñaste sin cuidado), Babilonia eventualmente se los llevaría. También le anuncia el destierro que sufrirán sus propios descendientes a esa tierra. Lo peor no fue la noticia sino la reacción del rey: se alegró porque por lo menos esos eventos no iban a ocurrir durante su reinado. Qué egoísta!

Capítulo 40: El capítulo se divide en dos partes. Del 1 al 11 se trata de una especie de “poema profético de ánimo”, donde anuncia futuro perdón y bienestar para Jerusalén. Este pasaje es bien famoso porque anuncia el mensaje de Juan el Bautista a los judíos (Mateo 3.3), previo al ministerio público de Jesús. Del versículo 12 en adelante, es una invitación a darnos cuenta de la grandeza de nuestro Dios, y de que no hay ningún ser como Él. Termina con el bien conocido verso 31:

“En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas;
volarán alto, como con alas de águila.
Correrán y no se cansarán;
caminarán y no desmayarán.”

Dios les bendiga.

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Día 219: Isaías 33-36

Lee los capítulos 33 al 36 del libro de Isaías (puedes leerlos dando clic aquí: Isaías 33 – 36)

Notas De Estudio

Capítulo 33: Este capítulo contrasta a Asiria versus Judá (representada por Jerusalén). Del v. 1 al 6 el profeta predice mal para Asiria (nación creciente y peligrosa) y bien para Jerusalén. Hace una pausa del 7 al 9 para describir el terrible estado presente de todo Israel, para volver a emitir juicios contra Asiria y también contra los “pecadores de Jerusalén”.

El resto del pasaje (vv. 15-24) son promesas de bienestar y restauración para los “que son honestos y justos” de su pueblo, que mantienen una vida íntegra a pesar de la bajeza moral de la nación. Termina dejando bien claro que todo el esplendor prometido se deben a que sucederá una cosa: “…porque el Señor perdonará sus pecados” (v. 24). ¿Y hay perdón sin arrepentimiento?

Capítulo 34: Aquí se comienza con un anuncio de juicio y destrucción para las “naciones de la tierra”, contra “el mundo y todo lo que hay en él”. Sin embargo, de forma específica sólo menciona dos lugares: la ciudad de Bosra, que solamente cita en el v. 6, y Edom, a quien le dedica el resto del capítulo. Como ya hemos visto, Edom es el pueblo descendiente de Esaú, hermano de Jacob. Aunque esta nación no siempre estuvo en guerra con Israel, ni estuvo entre las naciones que Dios mandó a exterminar en la conquista de la Tierra Prometida. Pero con el tiempo se volvieron más y más malvados, contra Dios y contra Israel (que dicho sea de paso eran sus “primos”). El Señor resalta que Edom ha sido malo con su pueblo cuando en el verso 8 dice que “Edom recibirá el pago por todo lo que le hizo a Israel”.

Capítulo 35: Este capítulo es breve (10 versos), y para variar (lo digo en serio) sólo profetiza cosas buenas. Por el amplio espectro de la restauración anunciada, entendemos que se trata de una profecía mesiánica; anuncia el nivel de bienestar que alcanzará el pueblo del Señor como resultado del reinado eterno del Mesías prometido, que sabemos eventualmente aparecerá como Jesús de Nazaret. Si prestamos atención a detalles como renovación ecológica (vv. 1-2, 6b-7), eliminación de la enfermedad (vv. 5-6a), ausencia de peligros (v. 9), y sobre todo la restauración moral completa y la ausencia de la maldad (v. 8), vemos similitud con el establecimiento del reino pleno de Cristo en Apocalipsis 21.

Capítulo 36: Aquí se cuenta una las mejores historias, a mi parecer, de la época de los reyes. Ezequías era rey de Judá, y Senaquerib el rey de Asiria (sí, Asiria otra vez!), invadió y tomó ciudades claves del reino de Judá, y mandó al jefe de Estado Mayor con “un enorme ejército para enfrentar al rey Ezequías en Jerusalén” (v. 2). Pero lo más funesto fue su astuto y macabro mensaje. Primero les hablaron en hebreo y en voz alta, para que entendieran no solo los diplomáticos de Ezequías (que también hablaban arameo, legua de los asirios), sino los soldados judíos y todos los que asechaban en la muralla de Jerusalén. Trataron de manipular para así infundir miedo al rey y los ciudadanos.

Entre sus frases selectas están: “No dejen que Ezequías los engañe. Él jamás podrá librarlos. No permitan que los haga confiar en el Señor diciéndoles: ‘Con toda seguridad el Señor nos librará…’” (vv. 14-15), o también con “No dejen que Ezequías los engañe al decir: ‘¡El Señor nos librará!’. ¿Acaso los dioses de cualquier otra nación alguna vez han salvado a su pueblo del rey de Asiria?”. No era sólo un ataque político-militar, era un ataque a su fe!

Primera orden sabia del rey de Judá: había mandado a sus súbditos y ciudadanos a no responder… ¡nada! Sólo escuchar en silencio. Sus mensajeros le llevaron el malvado mensaje del rey asirio. ¿Qué hará  entonces Ezequías? Lo veremos mañana Dios mediante.

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Día 214: Isaías 13-16

Lee los capítulos 13 al 16 del libro de Isaías (puedes leerlos dando click aquí: Isaías 13-16)

Notas De Estudio

Capítulo 13-14: Desde el capítulo 13 hasta el 23 hay oráculos o profecías de juicio contra diferentes naciones.
El capítulo 13 y parte del 14 comprenden una profecía contra Babilonia. Para que tengamos una idea del poder de estas palabras: al momento de Isaías decirlas Babilonia no era todavía un imperio. Una nación fuerte sí, pero no el histórico Imperio Babilónico que conocemos. Imagínense la impresión en los que la escucharon o leyeron en primera instancia, ¡imagínense la impresión en quienes empezaron a ver muchos años después que Babilonia se levantaba como Imperio! ¿tendría razón Isaías? ¿aullarán en sus fortalezas las hienas y en sus lujosos palacios los chacales?
Pregunta: ¿de qué nos sirve a nosotros leer una profecía sobre una nación que ya no… existe? Nos hace saber del poder y omnisciencia de Dios.
El resto del capítulo 14 son profecías contra Asiria y Filistea, naciones de las que ya no quedan rastro.

Capítulos 15-16: Moab era una nación vecina al Reino de Judá (desde donde profetiza Isaías), quedaba justo al lado al este. Eran descendientes de Moab quien fue fruto de la relación incestuosa de Lot con una de sus hijas (Génesis 19), y siempre representó una amenaza para Israel. La predicción de Isaías es expresada como un lamento, el autor “hace luto” sobre lo que le ha ocurrido, mientras va mencionando algunas de las ciudades de Moab, de forma que nos hace entender que los moabitas van descendiendo hasta refugiarse en Edom (que quedaba justo al sur de Moab).

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Día 213: Isaías 9-12

Lee los capítulos 9 al 12 del libro de Isaías (puedes leerlos dando click aquí: Isaías 9-12)

Notas De Estudio

Capítulo 9: Se describe la liberación de la adversidad. Casi todos los verbos son en pasado y eso parece no deja claro si el niño ya ha nacido y es uno de los reyes bajo los cuales profetizo Isaías o es alguien que va a nacer. Las referencias apuntan a que estos versos se refieren a Jesús el Mesías (“el futuro honrará a Galilea…” v. 1)
La última parte de este capítulo (desde el 9:7 hasta 10:4) son profecías sobre la destrucción del Reino del Norte: Israel. Por su maldad Dios traerá desastre sobre ellos, y a pesar que la arrogancia de muchos les hace decir que si viene desastre se sobrepondrán: el desastre vendrá y no se sobrepondrán.

Capítulo 10: Los Asirios, utilizados como “instrumento de Dios” para cumplir sus propósitos, se han creído la gran cosa, han incluso blasfemado contra ese mismo Dios (algunos pasajes en 2 Reyes y 2 Crónicas sugieren que el rey Asirio sabía que Dios lo había puesto como instrumento para cumplir sus propósitos, aún así blasfema contra Dios y lo compara con el Dios Asirio). Por eso: será usado pero será destruido pues “¿Puede gloriarse el hacha más que el que la maneja?” (v. 15)
El castigo hará que Israel vuelva su corazón a Dios.

Capítulos 11-12: La imagen es de cuando un árbol es cortado y en medio del gran tronco surge una ramita, eso es un retoño. El árbol (el linaje de David, que ha sido cortado porque los descendientes de David no hicieron lo que agrada a Dios sino todo lo contrario) volverá a crecer en la persona del Mesías, quien traerá paz para todo el mundo, no sólo para Israel. “… rebosará la tierra del conocimiento del Señor
como rebosa el mar con las aguas.” (11:9) es de las imágenes proféticas más conocidas de Isaías. ¿Imaginas ese tiempo? ¿Un tiempo en el que todos correrán a Dios?
Solo de pensarlo nos llenamos de alabanza (cap. 12).

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