Día 72: Jueces 1 al 2

Lee los capítulos 1 al 2 del libro de Jueces (puedes leerlos dando click aquí: Jueces 1-2)

Notas De Estudio

Introduccción Al Libro: Antes de ser gobernado por reyes Israel tenía jueces. Pero estos no eran jueces en el sentido que entendemos hoy, eran caudillos: gente que el llamado de Dios o la situación los llevaba, en la mayoría de los casos, a juntar un grupo de hombres de quienes salía un ejercito y, con lo que tenían, liberaban al pueblo de la opresión de las naciones que todavía quedaban en Canaán. Esa iniciativa junto con la victoria sobre los enemigos de Israel, hacía que se ganasen el respeto del pueblo, y entonces pasaban a ser quienes juzgaban a los israelitas en todo asunto serio. De ahí el nombre del libro. Hay siempre un patrón:
1. Los israelitas hacen lo malo y se apartan de Dios
2. Esto hace que Dios los desproteja y las naciones que quedaban terminaban oprimiéndolos.
3. Un juez era llamado por Dios y liberaba al pueblo.
4. El pueblo servía a Dios hasta que moría el juez.
Algunos jueces eran líderes militares, otros eran profetas, uno fue nazareo (Sansón), mujeres, algunos eran guerreros solitarios, y de otros no se nos dan las características. En la mayoría de los casos son también los jueces los que mantenían al pueblo cerca de Dios. El libro abarca un período que va desde la muerte de Josué hasta el juez anterior a Eli y Samuel, en tiempo serían unos 400 años.
En él vemos a un Israel en caos que solo se acercaba a Dios en tiempos de serios problemas, pero cuando mejoraba se apartaba de El, los capítulos finales nos dan una imagen tan loca de la situación que luego nos sugiere que sin un rey esto nunca encontraría mejoría (17:6; 21:25), pues sin rey cada uno hacía lo que mejor le parecía.
No sabemos quien es su autor aunque mucha gente se inclina a creer que fue Samuel, pero los versos anteriormente mencionados nos indican que es un escrito posterior al profeta.
¿Le damos? ¡Vamos!

Capítulo 1: el período descrito desde este capítulo hasta los primeros diez versículos del capítulo 2 se conoce como el “Período de los Ancianos”. Este capítulo nos da las bases para lo que veremos luego, ya que nos revela que ninguna de las tribus fue capaz de conquistar a todos los cananeos que los rodeaban.

Capítulo 2: La ciudad de Boquín es la misma Betel, en ella un ángel (que pudo también haber sido un profeta) reprendió al pueblo de parte de Dios. Mientras los ancianos y Josué vivieron, la gente sirvió al Señor pero después surgió una generación que “no conocía al Señor ni sabía lo que El había hecho por Israel.” Es decir: los padres fallaron en enseñar la ley a sus hijos. El resto del capítulo nos revela que esta es la razón por la que, por más que los israelitas peleaban, no podían ganarle a sus enemigos, y por eso el Señor levanta jueces (que llama “caudillos”): eran levantados por el Señor. En el capítulo también hacen su aparición Baal y Asera, las principales deidades cananeas y a quienes los israelitas constantemente adoraron cada vez que se apartaban de Dios. En el texto hebreo ambas deidades aparecen en plural (baales y aseras) lo que nos hace pensar que había diferentes ramas del culto a estos dioses.

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon™

Día 61: Deuteronomio 27 al 29

Lee los capítulos 27 al 29 del libro de Deuteronomio (puedes leerlos dando click aquí: Deuteronomio 27-29)

Notas De Estudio

Capítulo 27: Como ya hemos visto antes (ver Día 55 Biblia Completa) el Monte Ebal fue elegido como lugar desde donde se pronunciarían las maldiciones que caerían sobre el pueblo en caso de desobediencia. Así que, al entrar a la tierra los levitas leerían las palabras de la maldición desde este monte y el pueblo responderá amén. “Amén” significa “así sea”, es decir: el pueblo estará consciente de que ha escuchado lo que ocasionaría su desobediencia y estará de acuerdo con el castigo: ha dicho “amén”. Aunque no se menciona en este capítulo: se practicó lo mismo desde el monte Gerizim pero con las bendiciones.

Capítulo 28: Si deciden obedecer al Señor, “el bien y la misericordia” seguirán a aquellos que sean fieles al Señor ¡no podrán escapar de ser bendecidos! Un efecto contrario surgirá cuando su corazón decida apartarse del Señor. En muchos de estos casos es el orgullo, el sentimiento de autosuficiencia, de “esto lo logramos nosotros” (ver 29:19), lo que llevará el pueblo a apartarse del Señor. Por tanto, las consecuencias de la desobediencia son abandono, la mano del Señor no estará con ellos, así que estarán totalmente indefensos (vs. 25-33 son un ejemplo de esto), y nada de lo que hagan prosperará. Se esforzarán para el fracaso. Es una forma de darse cuenta de el hecho de que toda sus bendiciones vendrían del Altísimo y no de su propio esfuerzo, de que, a pesar de que son el “pueblo Elegido”, esa posición de privilegiados no los hace tan “especiales” al punto de que pueden ser desobedientes. Por eso dice: “…  pues no serviste al Señor tu Dios con gozo y alegría cuando tenías de todo en abundancia.” (v. 47) La lista es bastante extensa y en algunos puntos hasta macabra (ver versículos 54-57).
El cautiverio, algo que sufrió el pueblo unos cientos de años después, es parte central de esta maldición: ser desprendidos de la tierra en las que el Señor los plantó y dispersados por todo el mundo (2 Reyes 17:22-24; 2 Crónicas 36:17-21)

Capítulo 29: Si lo pensamos bien: ¡es una gran responsabilidad la que cae sobre Israel! El Dios Altísimo, que los ama, también tiene grandes expectativas sobre ellos. Su posición es servir de modelo: un pueblo obediente al único Dios y a consecuencia de esto las bendiciones fluyen. El pacto debe ser renovado (así inicia este capítulo), y es más bien renovado porque esta es la generación que nació en el desierto o salieron de Egipto cuando eran muy pequeños. También se hace con las generaciones futuras, los que todavía no han nacido. Se les recuerda cómo fue la vida en Egipto, y el camino recorrido para llegar hasta ahí. Presenciaron de las naciones no sólo su estilo de vida sino sus ritos y lo detestable que eran: no lo imiten.
Termina con: “Lo secreto pertenece al Señor”, la ley no requiere especulaciones fantásticas ni la búsqueda de misterios: eso le corresponde al Señor. “… pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre” ¿qué es lo revelado sino toda la palabra que hemos visto en la ley? No se requiere las especulaciones interpretativas de lo oculto sino accionar en base a lo que el Señor les ha revelado para que “obedezcamos todas las palabras de la ley.” Está claro, léanlo y háganlo: punto.

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon™