Necesitamos Padres

Es Jesucristo quien nos presenta a Dios como nuestro “Padre Celestial”, lo hace sabiendo todo lo que la palabra “padre” o el concepto de “paternidad” significa para nosotros. Es también una lección y un ejemplo para aquellos que son padres, en tiempos donde la paternidad de cierta forma está en crisis. Hoy celebramos a Dios por nuestros padres y al mismo tiempo nos animamos a ser el tipo de padres que Dios quiere que seamos.

Día del Padre

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Fecha: 27 de Julio, 2014
Autor: Fausto Liriano

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Día 17: Génesis 49-50 y Exodo 1

Lee los capítulos  49 y 50 de Génesis y el primer capítulo de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 49- Éxodo 1), Luego:

Notas De Estudio

Capítulo 49: Este capítulo registra las palabras particulares que Jacob hace a cada uno de sus hijos antes de morir. En hebreo es un pasaje complicado lleno de expresiones que son casi imposibles de traducir con la misma riqueza que contienen. Sus palabras son prácticamente proféticas, y a través de nuestra lectura de la Biblia veremos como se mezclan con la historia de las tribus, pues sus palabras se enfocan más en la descendencia de sus hijos que en ellos mismos. Las primeras palabras van a Rubén y confirma lo que hablamos en el capítulo anterior: por su pecado es eliminado como primogénito y Efraín (el menor de los hijos de José) toma esta posición por encima de todos los demás. La siguiente será para Simeón y Leví: la tribu de Leví será la raza sacerdotal entre los Israelitas (sus descendientes actuales son aquellos con apellido Cohen que significa “sacerdote”), y nunca heredaron tierra específica como los demás sino que tenían heredad entre cada una de las tribus de sus hermanos, Simeón en un futuro será absorbido por la tribu de Judá. La bendición de Judá confirma su preeminencia como tribu de reyes (David, Salomón), y sin duda contiene rasgos de profecía mesiánica (Jesús viene de la tribu de Judá). Vemos también que la bendición de José resulta ser más larga que la de los demás, y como con Judá (v. 9), Isacar (v. 14), Neftalí (v. 21) y Benjamín (v. 27), se le compara con un animal. Aunque el verso 28 dice que “los bendijo con un mensaje apropiado para cada uno.” Muchas de estas bendiciones más bien parecen maldiciones de las que uno se quisiese librar.
Jacob pide nuevamente no ser enterrado en Egipto.

Capítulo 50: Jacob es embalsamado de acuerdo a las costumbres egipcias, uno no puede evitar pensar en momias en este momento. Pero es bastante impresionante que, conociendo nosotros la tradición egipcia de conservar a sus muertos, en la Biblia se registre esta práctica tan antigua. Le tomó 40 días hacerlo, que es el tiempo habitual (v. 3).
Una gran procesión de gente: hebreos y egipcios, acompañó a José al entierro de Jacob, lo cual resultó un espectáculo para los habitantes del lugar que cambiaron el nombre del mismo a “Abel-mizraim”. Mizraim es el nombre hebreo para Egipto.
La muerte de Jacob llena de temor a los hermanos de José porque piensan que ahora será el momento en que este se vengará. Su temor no es necesariamente infundado: en aquellos tiempos se acostumbraba la venganza entre hermanos (si eras un hombre “que se respetaba”) después de la muerte de sus padres, para no dejar que el padre o la madre mueran en tristeza al ver a uno de sus hijos desaparecer de esta tierra antes que ellos. José los convence de su perdón con “ternura y bondad”.
José muere y pide también ser enterrado en la tierra prometida, fue embalsamado pero su cuerpo no llegaría a Israel inmediatamente sino dentro de casi 500 años (Josué 24:32)

EXODO

Conocido en hebreo como “Shemot” (en español: “Los Nombres”, por las primeras palabras del libro, como se acostumbra para nombrar mucho de los libros de la Biblia), el nombre “Éxodo” es la españolización de una palabra griega que significa “salida”. El cambio de título obedece a que nosotros tomamos los nombres de la Biblia no del Tanakh (nombre de la Biblia hebrea que contiene solo el Antiguo Testamento) sino de la Septuaginta, o versión de los setenta, que es una traducción de los libros del Antiguo Testamento al Griego en el tiempo de la helenización del mundo, hecha para facilitar la lectura de estos libros a judíos que estaban un poco desconectados de su idioma y, ¿por qué no?, a gentiles que serían potenciales prosélitos (así se les conoce a los convertidos al judaísmo). En la Septuaginta se llama “Éxodos Aigyptou”. Este libro registra las luchas del pueblo de Israel frente a un Faraón que no conoció lo que José hizo por Egipto (habían pasado unos 400 años, y se cree que el Faraón que esclavizó a los israelitas fue Ramsés II.), centrado en Moisés como “padre de la patria”, profeta, intermediario, diplomático, entre Dios y el pueblo y entre Dios y Faraón.

¿Le damos?
Capítulo 1: Los israelitas crecen de tal forma que el gobernante egipcio los empieza a considerar como una amenaza. Lo que propone no es tan descabellado pues era un tiempo donde las razas más fuertes sobrevivían muchas veces exterminando completamente a otras. Ramsés II, se caracterizó por fortalecer las fronteras vulnerables de Egipto (las de la Gente del Mar, Libios y los que se infiltraban de Sinaí), los israelitas se encontraban en Gosén que era adyacente a Sinaí, y como venían de esa región parte de su miedo podía también venir de pensar en posibles alianzas entre hebreos y cananeos. La estrategia de Faraón tenía dos partes:
1- Esclavizar a los israelitas y abusar de ellos con trabajos forzados.
2- Eliminar los niños varones.

Las parteras no siguen la orden de Faraón, y el pasa la orden a su pueblo como diciendo: “Les doy permiso a asesinar a todo niño varón hebreo ¡tírenlo al río!” La razón por la que se dejaba a las niñas con vida era que la raza de los hijos era determinada por el hombre y no por la mujer.

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Día 13: Génesis 37 al 39

Lee los capítulos  37 al 39  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 37-39)

Notas De Estudio

Capítulo 37: La historia de un soñador miles de años antes que CSI: La historia de José es diferente a la que leíamos anteriormente de los otros patriarcas (Abraham, Isaac, Jacob), esta es casi una novela con una trama compleja, villanos, cuando piensas que todo va a estar bien empeora, luego mejora y el hombre rico resulta ser el niño que alguien cambió. Su teología es diferente: José nunca ve a Dios o a algún ángel, Dios parece trabajar de forma oculta en esta parte de Génesis.
Las preferencias siempre han causado problemas entre los hermanos, y es bastante curioso que Jacob (hermano menor) tuviese también preferencia por uno de sus hijos menores: José. A pesar de las preferencias, los sueños de José molestaban incluso a Israel, pero eso no impedía que le intrigara su significado. Es probable que el futuro de José como interpretador de sueños estaba conectado con su deseo de interpretar los que él mismo ya tenía, y siendo un hombre de Dios orase por eso. El primer sueño (el de las gavillas de trigo) parece referirse al momento en el futuro en que sus hermanos se postrarán delante de él en busca de trigo en Egipto.
A pesar de que José despierta simpatía en nosotros por lo que sucede al final de capítulo, había cierta arrogancia en su actitud al contar sus sueños, que podemos conectar con su juventud (es probable que haya tenido 16 años en esa época) pero también con ser un niño consentido.
Jacob envía a José con sus demás hijos que están en Siquem, irónicamente el lugar donde se supone se reuniría con sus hermanos, es el lugar donde es enterrado unos 500 años después (Josué 24:32). La actitud de sus hermanos revela la clase de hijos que Jacob tenía. Aunque ya hemos visto Leví y Simeón exterminando una raza, y Rubén acostarse con la concubina de su padre y madre de sus hermanos, no podíamos imaginarlos capaces de asesinar a uno de ellos.
Lo que veremos en los próximos capítulos es lo que servirá para transformar a José en el hombre íntegro y de carácter que gobernará Egipto.

Capítulo 38: Este capítulo sirve de intermedio en la historia de José, que es la que ocupa el resto de Génesis. En aquellos tiempos se acostumbraba que, si alguien moría sin dejar descendencia, el hermano que le seguía debía tener relaciones con la viuda y así el nombre de su hermano muerto siguiese vivo a través de su descendencia. Deuteronomio 25:5-10 habla de esta ley, aunque en la Ley de Moisés el hermano puede declinar dejando la mujer libre para casarse, en tiempos en que esta historia sucede no. Es una costumbre extraña pero tenía que ver con dos cosas:
1- La afrenta de estar sin hijos (tanto para el que murió como para su viuda).
2- La creencia de que era obligación llenar la tierra.
Esta práctica todavía es común entre ciertos grupos de Judíos Sefardíes.
Al morir Er, en base a esta costumbre, Onán debe darle descendencia. La negativa de Onán es tan fuerte que tiene relaciones con Tamar pero eyacula fuera para que esta no conciba. Su decisión quizás tenga que ver con que el niño que naciese sería el primogénito de su hermano mayor, y eso lo desplazaría a él en la línea de herencia. Su maldad no es solo el no querer dar descendencia a su hermano sino el hecho de seguir usándola para tener sexo. Onán muere por su pecado y, en algo que hubiese hecho cualquier persona aunque injusto: Judá se niega a darle su hijo menor a Tamar.
Lo que pasa después (Tamar vistiéndose de prostituta como “protesta” por ser engañada y dejada en vergüenza, Judá usando una prostituta) es una mancha dentro del Pueblo de Dios, entonces ¿por qué la historia? Fares resulta ser antepasado de Jesús (Mateo 1:3).

Génesis 39: En un hecho tragicómico José es vendido a sus primos Ismaelitas (“todo queda en familia“), ellos a su vez lo venden a un oficial Egipcio. La fidelidad de José por Dios y su entrega en el trabajo hacen que su amo lo mire con agrado, y lo ponga como asistente personal y le entregue control de todos sus asuntos. Potifar “no se preocupaba por nada.” (v. 6). Esto llama mi atención porque quizás uno de nosotros hubiese hecho el trabajo con la peor actitud, después de todo ¿a dónde más puede escalar uno como esclavo? y ¿dónde está Dios que permitió que mis hermanos me vendieran?
Sin embargo, la actitud de José es optima (fiel a Dios y fiel a Potifar) al punto en que, en momentos en que la esposa de Potifar le hace una “propuesta indecente”, José se niega. La vergüenza e impotencia de la mujer era tal que acusa a José de intento de violación. El hecho de que la ropa de José quedase en sus manos, nos hace recordar la túnica manchada de José en manos de sus hermanos mentirosos. Potifar le cree y José cae en desgracia: esclavo y preso. Pero, su actitud no cambia a pesar de la injusticia que parece perseguirlo y el Director de la Cárcel lo pone a cargo de todo, como Potifar tampoco “tenía de qué preocuparse” (v. 23). El Señor prosperaba a José en todo lo que hacía.
¡Cuánto tenemos que aprender de la historia de José!

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Día 12: Génesis 34 al 36

Lee los capítulos  34 al 36  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 34-36)

Notas De Estudio

Capítulo 34: En tiempos antiguos, tener relaciones con una muchacha virgen sin tener en mente el matrimonio era deshonrarla: ningún hombre la querría en el futuro ni pagaría dote por ella, aparte de que en algunos lugares había distinción entre la ropa usada por las vírgenes y las mujeres casadas y las mujeres deshonradas (no vírgenes no casadas). Lo único que le quedaba a una mujer deshonrada era la prostitución o ser la tía solterona en un gran patriarcado que hubiese decidido sostenerla. Dicho esto, imagínense la vergüenza de Dina y el futuro tan oscuro que le esperaba al ser violada por Siquem.
De acuerdo a la Ley bíblica, un hombre que viole una mujer debía pagar una multa a su padre, casarse con ella, y renunciar al derecho a divorciarla (Deuteronomio 22:28-29), pero por otro lado vemos hasta qué punto han llegado los patriarcas para evitar el matrimonio entre razas. Así que lo que propone Siquem es imposible. Una pregunta que nos hacemos es: ¿estaba Dina secuestrada en casa de Siquem o bajo su propia voluntad esperando que Siquem cumpla los compromisos que después se dictan en esta ley (v.26)?
Esto enojó mucho a toda la familia de Jacob, especialmente a los hermanos directos de Dina, y traman la venganza: piden a los hombres de Siquem que se circunciden, habían venido en buena fe (aunque según el v. 23 esa buena fe no iba a ser para siempre), lo hacen y, en medio del proceso de recuperación que dura aproximadamente dos semanas y media (quizás más en tiempo donde no tenían el mismo cuidado médico del que contamos hoy), los matan y saquean el lugar. Leví, uno de los hermanos directos de Dina, actúa con el mismo celo e impulso que actuarán sus descendientes en un episodio en el desierto del Sinaí (Exodo 32:25-28).
Todo el hecho pone en peligro a Jacob y su familia. Si notamos la forma de Jacob: sigue siendo un hombre tranquilo, no de guerra.

Capítulo 35: Este capítulo marca el fin de un período en la vida de Jacob y nos prepara para el próximo período. El evento anterior obliga a Jacob a mudarse ¡y qué bien que la luz verde para mudarse viene de Dios! Dios le encomienda volver a Betel y Jacob sale con su protección. Una limpieza debe ser hecha: si Dios le ordena a Jacob edificar un altar en Betel, los ídolos que haya entre su familia deben ser desechados y así lo hacen: desde ahora solo servirán a Dios (¿los aretes?). Este pasaje funciona como una especie de cumplimiento del voto de Jacob con Dios, precisamente en Bet-El (28:20-22), y ahora está a punto de regresar a casa de su padre, sano y salvo. En Bet-El Dios aparece nuevamente a Jacob y vuelve a enfatizar su cambio de nombre: ahora “Israel”, esta es también la tercera vez que Jacob llama a ese lugar Betel. En el pasaje hay tres muertes: Débora, la mujer que había cuidado a la madre de Jacob, Raquel, mientras daba luz a Benjamín, e Isaac, quien es enterrado por sus dos hijos. Aunque se ha aceptado como “Hijo de mi mano derecha” la traducción de Benjamín, su significado es incierto. Y no: Benjamín no significa “el más chiquito.”

Capítulo 36: Los hijos de Esaú o Edom, conocidos como “Edomitas” y quienes siempre estuvieron en conflicto con los Israelitas son mencionados por sus familias en este capítulo. En el listado que se da de reyes edomitas (31-39) vemos que ninguno de los reyes fue precedido por su padre en el reinado, lo que nos deja entender que no eran líderes dinásticos, probablemente llegaban al reinado por popularidad o por ganar alguna rebelión con el rey anterior.
A partir del próximo capítulo casi todo el resto de Génesis se enfoca en la vida de José.

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Día 11: Génesis 31 al 33

Lee los capítulos  31 al 33  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 31-33)

Notas De Estudio

Capítulo 31: Las cosas cambian en la casa de Labán y ahora Jacob no es muy popular. Trata de hacer un consenso con sus esposas para abandonar el lugar, su discurso: “Su padre me ha engañado una y otra vez…” Las palabras del verso tres tienen una conexión con lo que el Señor le dice a Jacob en Génesis 28:15. Jacob señala que el hecho de que es más bendecido y que los animales salen como se ha acordado con Labán, no es el sistema de alteración que uso tan seguido (30:40-13) sino que Dios ha metido su mano (v. 7, 9), lo que nos hace preguntarnos: ¿está Jacob haciendo esto en frente de sus esposas para parecer inocente o le está dando una explicación teológica a los eventos que vimos en el capítulo anterior en un plano humano? Esto es algo que mucha gente hace continuamente: sus hechos son un acto de pura sagacidad humana (en buen dominicano “tigueraje”) y cuando hablas con ellos parecen estar convencidos de que es un acto de Dios. Una cosa que ya hemos visto, es que las Escrituras no ocultan los problemas de carácter de algunos de los personajes que aparecen en sus páginas. La falibidad humana no es extraída con el fin de hacernos parecer los personajes bíblicos como gente perfecta. Quizás debamos quitarnos esa expectativa de la cabeza y admitir desde nuestra propia relación con Dios que: hay fallas, y que son notables mientras caminamos hacia El y bajo sus promesas. ¿Nos gustaría que fuese diferente? ¡Sí! Pero…
La respuesta de las esposas, de que ya no tienen herencia en la casa de su padre, parece sugerir que parte del dinero de la dote que se daba en pago por la mujer, en algunos casos iban directamente a la esposa pero que Labán había ya consumido ese precio. Así que, están de acuerdo y salen sin avisar a Labán.  Siempre me ha llamado la atención, al leer este capítulo, el infame acto de Raquel de robar los ídolos de su padre, ¡le tumbó el altar! Algo irónico ya que Jacob ha estado admitiendo la participación de Dios (El-Shaddai, quien rechaza los falsos ídolos) en todo el proceso, y uno no espera que una de sus esposa sea idólatra, mucho menos esa de la que “Dios se acordó” (30:22). En algunos capítulos veremos como Dios pide una “limpieza” de esos ídolos al confirmar con Jacob su promesa. La frase en hebreo que se traduce en nuestros textos como “Jacob fue más listo que Labán el arameo,” (v. 20) es bastante interesante y su traducción literal sería “Jacob robó la mente de Labán…”, nos hace pensar que lo nubló, usó cierta clase de artimaña para salir.
Labán sale en busca de Jacob, Dios le recalca que tenga cuidado y, al no tener razones frente a Jacob pone como excusa la búsqueda de sus dioses. Labán no los encuentra y Jacob aprovecha la oportunidad para decir lo que no había dicho en años. Los dos hacen un pacto, que confirman mediante un montículo de piedras que, según Laban (y aunque es un idólatra): “Que el Señor nos vigile para que cumplamos nuestros pactos…” también hace indicar que no es necesariamente su Dios sino “El Dios de nuestros antepasados”. Al mismo tiempo establecen una línea fronteriza entre ambos. En unos cientos de años, Galaad será el mismo lugar donde Arameos e Israelitas tengan conflicto (1 Reyes 22, 2 Reyes 9:14-15).

Capítulo 32: Conocido como “Va-Yishlah” (“El envió” en hebreo) en el judaísmo, el pasaje inicia con la despedida de Labán y con un encuentro entre Jacob y un grupo de ángeles de Dios. Llama a ese lugar “Mahanaim”, porque “este es el campamento de Dios.” Algo interesante notar que campamento en Hebreo es “Mahana” y “Mahanaim” es su plural, en cierta forma señala el hecho que Jacob dividirá su gente y propiedades en dos campamentos (“Campamentos de Dios”) para lo que se avecina.
No bien Jacob se ha recuperado del encuentro con Labán, cuando recibe la noticia de que Esaú su hermano viene hacia él. No hay otra cosa en su mente sino que Esaú finalmente se vengará por lo pasado hace ya 20 años. Está acompañado de 400 hombres, lo que hace pensar a Jacob que a pesar de tener mujeres y siervos y ganados, militarmente no está preparado para enfrentarlo. Siendo el estratega que es, Jacob divide su campamento en dos (¿Mahanaim?), hace una oración al Señor en medio de una terrible ansiedad y miedo, recordándole sus promesas (10-13) y en un intento de ablandar el corazón de su hermano, envía regalos que Esaú encontrará de paso durante todo el camino hacia él. A pesar de dividir el campamento en dos, Jacob se aparta para estar solo y tiene una pelea con el Angel del Señor (hay muchas discusiones alrededor de la identidad de este ángel), el episodio es interesante ya que cuando su padre Isaac hace el mismo tipo de pregunta que el ángel (¿quién eres? ¿cómo te llamas?) Jacob responde diciendo “Esaú”, pero con el Angel finalmente Jacob responde con su nombre, que ahora es cambiado a Israel (el que lucha con Dios). Jacob llama ese lugar Peniel por su encuentro con el ángel, existe en los personajes bíblicos la convicción de que ver el rostro de Dios significa la muerte, por eso el nombre Peniel (rostro de Dios, presencia de Dios).

Capítulo 30: El encuentro se da. Esaú se acerca y aparece con una actitud conciliatoria, no sabemos si ablandado por los regalos que encontró de camino. Jacob prepara su familia en orden de importancia, colocando a Raquel y a José en posiciones privilegiadas (algo que traerá problemas entre José y sus hermanos en unos años). Inclinarse siete veces frente a alguien (v. 3) indica subordinación a esa persona, a pesar de que tiene profecías a su favor de que es Esaú quién debe subordinarse a él. El beso y el abrazo de Esaú parecen surgir de un sentimiento de compasión hacia su hermano por la forma en que ha actuado, un “¡Mi hermano, no tengas miedo!” La forma de Esaú hablar en los versos 8-11 no indica el rechazo de los regalos, sino una forma de ser “educado””en recibirlos.
Hacen un trato de encontrarse en Seir, pero Jacob nunca llega al lugar sino que se establece en Siquem.

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Día 10: Génesis 28 al 30

Lee los capítulos 28 al 30  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 28-30)

Notas De Estudio

Capitulo 28: Jacob huye, aunque la excusa que se da es que es un viaje de matrimonio, estará allá años, años sin ver a su gente. Isaac confirma su bendición sobre Jacob y éste se marcha. Cuando Esaú nota “el propósito” del viaje de Jacob, entonces elige esposas entre sus primas, las hijas de Ismael. No sabemos si su decisión fue mejor o peor, pero lo que si vemos es a Esaú del “bando de Ismael”. Majalat no se menciona en el listado de esposas de Esaú en Génesis 36:1-6.
Jacob en medio del camino tiene un sueño de ángeles subiendo y bajando por una escalera, su reacción: “Dios está aquí y no me había dado cuenta.” ¿Cuántas veces Dios no ha estado presente y nosotros ausentes? ¿Cuántas veces debemos darnos… cuenta? Jacob llama a ese lugar Bet-El, “Casa de Dios”. Para marcar el lugar coloca una estela (o columna), una práctica que luego sería repetida por Moisés (Exodo 24:4) y Josué (Josué 24:6). Betel llegó a representar un lugar importante para el pueblo de Israel, y fue el lugar donde Jeroboam, en el momento de tensión a causa de la división de los Israelitas en dos reinos, construyó un segundo lugar de adoración (1 Reyes 12:25 – 13:34), lugar que lamentablemente terminó como un centro de adoración pagana, corrompiendo al Reino del Norte.

Capítulo 29: Jacob llega a Padán-Aram (significa “Campos de Aram”), y por casualidad (¿Diosidencia?) junto al pozo de agua donde los pastores dan de beber a sus ovejas conocerá a la prima que conquistará su corazón.  A esta altura ya hemos notado que los paralelos de Génesis en las historias de padres e hijos son constantes. Raquel llega al pozo (como Rebeca), Jacob la ve, la ayuda, la besa y llora: parece que el hombre cauto, pensador, tranquilo y de su casa, consigue un escape a todas las emociones vividas de hace semanas. Su emoción por ver a Raquel era tal que, una piedra que requiere varios hombres para ser levantada (v. 8) es movida solo por él (v. 10). Cuando le cuenta su historia a su tio Labán, este le dice “¡Es verdad que somos familia!” (v. 14) en buen dominicano “tú y yo somo´igualito’…”, algo que veremos y que obviamente traerá conflictos.
Labán le ofrece trabajo a Jacob, al no tener dote para casarse con Raquel ofrece trabajar por ella siete años. Su suegro lo engaña y le da la hija mayor: Lea. La expresión “Lea tenía ojos apagados” quiere ser interpretada por algunos con “Lea era vizca” (¡en serio!), ya que se compara a las dos hermanas en el texto y lo conectan con  la razón de Jacob preferir a Raquel sobre ella. Esto no tiene mucho apoyo entre la comunidad de eruditos bíblicos, ya que hay más probabilidades que, lo que se traduce como “ojos apagados” sea “ojos tiernos”, en base a eso, esto podría una traducción alternativa: “A pesar de que Lea tenía ojos hermosos la belleza de Raquel era incomparable, y Jacob se enamoró de ella…”
Jacob reclama y se le entrega a Raquel por quien debe trabajar 7 años más, aunque las nupcias se realizan una semana después de las que tuvo con Lea.
Lea (su nombre significa “triste”) da a luz los primeros cuatro hijos de Jacob.

Capítulo 30: Desde los últimos versos del capítulo 29 hasta el versículo 24 del 30, vemos el nacimiento de 11 de los 12 hijos de Jacob (en un futuro Dios cambiará su nombre, otro paralelo con Abraham). Solo Benjamín, que nace cuando retorna a Canaán (cap. 36) no se menciona aquí. Lea es favorecida con tener hijos por Dios ya que era despreciada por su esposo, esto inicia lo que parece una competencia de maternidad por ganar la atención de Jacob. Raquel, al no tener hijos, ofrece a su esclava. Hay evidencia fuera de las narraciones bíblicas de que en el Antiguo Cercano Oriente recibir un niño en las piernas al momento de nacer significaba que ese hijo era propio, de uno. Del verso 14-18 vemos un episodio de intercambio de cama nupcial en el que se ve envuelto una “mandrágora”, planta que se pensaba tenía propiedades afrodisíacas (Cantar de los Cantares 7:14). En el verso 22 volvemos a ver la expresión “Dios se acordó…” en conexión con Raquel. Recuerden que esto significa “Dios tuvo misericordia de Raquel”.
Jacob ha sido bendecido por Dios, algo que el mismo Labán reconoce y admite que usa para su beneficio, pero necesita partir. Como Jacob pide permiso para salir de la casa de Labán con sus esposas e hijos, entendemos que está en casa de Labán más en condición de siervo (¿esclavo?) que de asociado o de un familiar que trabaja para otro. Lo que Jacob sugiere como paga para su partida son las ovejas manchadas o rayadas, la base de los versos 37-42 es la creencia folklórica de que, lo que los animales ven mientras se aparean, influenciará la apariencia de sus crías. Jacob se toma el trabajo de ir sumando animales a su propiedad a través de este método, y se enriquece.

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Día 9: Génesis 25 al 27

Lee los capítulos 25 al 27  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 25-27)

Notas De Estudio

Capitulo 25: Abraham se casa nuevamente, pero sus descendientes (entre los que encuentra Madián, padre de los Madianitas, otro de esos pueblos que le hicieron la vida imposible a los Israelitas cuando entraron a la tierra prometida) no heredarán junto con Isaac, así que les da regalos y los envía al Oriente (otra vez el Este, el destierro). A pesar de que se menciona a una sola mujer, el verso 6 habla de “sus concubinas”. Siendo plural, lo único que podemos es conectar a Cetura con Hagar y sobre-entender que se refiere a ellas dos como las concubinas.
Abraham muere y es enterrado junto a Sara, Ismael e Isaac lo entierran. Parece que ellos tienen privilegios entre los demas hijos. Si Abraham tenía 100 cuando su hijo Isaac nació, e Isaac tenía 60 años cuando nacieron sus hijos, entonces Esaú y Jacob tenían 15 años cuando su abuelo murió. Eso sitúa la historia de la muerte de Abraham en una cronología anterior del próximo capítulo (26). La única razón para esto sería cerrar la historia de Abraham para darle paso a la historia de Isaac y su descendencia.
En la lista de los descendientes de Ismael notamos que tuvo 12 hijos que formaron 12 tribus, un paralelo a Jacob (Israel) que tuvo 12 hijos que formaron 12 tribus.
Rebeca es esteril como Sara, algo común en las historias de nacimientos especiales en la Biblia. Pero, ahora espera mellizos pues Dios contestó la oración de Isaac. El menor será favorecido sobre el que nazca primero. Dios favoreciendo al hijo más joven es familiar en historias que hemos visto antes: Caín y Abel (4:4-5), Ismael e Isaac (21:12) y que veremos en la historia de José (37:3). El nombre de Jacob significa “usurpador”, y eso es lo que veremos que hace toda la vida. Jacob y Esaú (su nombre significa “el peludo”, también se le conoce como Edom que significa “rojo”) tenían temperamentos diferentes: Esaú cazador, hombre de acción y quizás violento; Jacob tranquilo, de la casa y más calculador.
La conducta impulsiva de Esaú favorece a Jacob quien, actuando de acuerdo a su nombre, aprovecha un momento de hambre de Esaú para negociar con él la primogenitura. Es bastante cómico que su padre también entrega la primogenitura a Jacob después de un buen plato de comida.

Capítulo 26: Inicia con una historia similar a las pasadas en Egipto y entre los filisteos, con Abraham y Sara. Sólo que esta vez no se consuma la toma de esposa pues Abimelec los ve acariciándose.
El capítulo continúa mostrándonos los que serían episodios regulares entre pastores de costumbres nómadas: peleas por pozos, negociaciones para “partir camino” ya que a uno le va mejor que a otros, los pozos son de quiénes los descubren, así que prefieren taparlos en vez de usarlos y que después sean reclamados.
Isaac y Abimelec hacen un acuerdo de paz en el mismo lugar en que Abraham lo hizo con él y parece que se “renombra” el pozo con su antiguo nombre (¿confirmación?): BeerSeba o “Pozo del Juramento” (Génesis 21:22-34) Las dos historias (Abraham, Sara, Abimelec, e Isaac, Rebeca, Abimelec) son tan paralelas, que la de Abraham termina de la misma forma: haciendo un acuerdo en el mismo lugar.
Vemos en Isaac un hombre más pasivo que los demás patriarcas (Abraham y luego Jacob hijo de Isaac), él sería como un intermedio entre lo que se cumple de lo prometido a Abraham en Jacob y sus hijos, por supuesto parte de la primesa. La decisión de Esaú buscar esposas entre mujeres de otra raza inicia una tensión que influencia lo que viene.

Capítulo 27: Este capítulo es clave y central en la narrativa bíblica. No creo que hay que dar muchos detalles de lo que pasó, sino destacar algunas cosas:
– Isaac encarga a su hijo cazar y preparar un animal para entonces bendecirlo. Una traducción más literal del verso sería “para darte una bendición desde lo más profundo de mi alma.”, y denota que la comida en cierta forma lo fortalecería para hacerlo. Esta bendición “desde lo más profundo” de su alma, es lo que impide que más adelante se le de la misma bendición a Esaú.
– Nos preguntamos: ¿cómo una madre conspira junto a uno de sus hijos en contra de su otro hijo? De hecho: Jacob (el usurpador ¿recuerdan?), se ve más preocupado por lo que van a hacer que Rebeca. Diríamos que ella tenía pendiente lo que el Señor le había dicho cuando ella consultó por las molestias del embarazo (aunque nunca lo menciona y tanto Isaac, el padre, como los hijos parecen ignorarlo), pero no podemos negar la influencia en el cumplimiento del plan de Dios de dos factores:
1- Jacob era un hombre de su casa, por ende más apegado a su madre, gozaba de su favor.
2- Esaú había roto un estricto código familiar y buscó esposa entre las mujeres del lugar: algo que alteró a Rebeca.
– El plan se lleva a cabo: Jacob engaña a Isaac y recibe la bendición. Una buena pregunta sería: ¿un hombre ciego no debería confiar más en lo que escucha que en lo que toca? La respuesta de Jacob en el verso 20 (“El Señor tu Dios me ayudó…”) a la respuesta de Isaac, parece una forma inconsciente de admitir que todo esto era plan de Dios.
Esaú se da cuenta y pide ser bendecido, pero las bendiciones son algo serio, se hacen delante de Dios y no son transferibles. Lo que Esaú recibe es subordinación a su hermano con una promesa de futura liberación, que parece cumplirse en lo mencionado en pasajes como 2 Reyes 8.2o-22.
– Esto obviamente inicia una tensión, y así como Caín decide matar a Abel (Génesis 4) Esaú decide matar a su hermano. Rebeca interviene apelando a que no le gustaría que Jacob se casase con alguna mujer del lugar y Jacob huye (veremos más en el cap. 28) pero bajo la excusa de buscar una esposa de entre sus parientes.

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Día 8: Génesis 22-24

Lee los capítulos 22 al 24  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 22-24)

Notas De Estudio

Capítulo 22: Estos primeros capítulos de la Biblia están llenos de paradojas: ¿No es Dios un Dios bueno? ¿Qué clase de Dios le pide su hijo a alguien? Para serles sinceros, si yo hubiese sido Abraham hubiese pensado: “Esta no es la voz de Dios, debe ser la voz del diablo… ¡Te reprendo Satán!” Pero eso soy yo, Abraham… Abraham conocía la voz de Dios, sabía también que Dios es fiel, y que en confianza podría hacer cualquier cosa que Dios le pidiese. Esta historia es conocida dentro de la cultura judía como el “Akedah” (“El Atado”).
No hay una palabra en español que sea equivalente a el hebreo “hineni”, que se traduce como “aquí estoy” (v. 1), la palabra indica que está alerta, listo, en espera para lo que sea que se le mande, en entera disposición.
No sabemos con certeza donde está la tierra de Moriah (v. 2), pero la tradición sitúa la montaña en Jerusalén (ver 2 Crónicas 3:1), el lugar exacto donde estuvo el templo de Israel y donde ahora está el “Domo de la Roca” (un centro de culto musulmán), llamado así porque protege la roca donde se cree Isaac iba (fue*) sacrificado.
Algunos se han preguntado por qué Abraham no se niega a sacrificar a su hijo, pero si defiende a los pecadores de Sodoma y Gomorra en una especie de negociación con Dios. La respuesta puede ser a que en Sodoma y Gomorra era una exterminación de gente que ya había sobrepasado las líneas de la maldad, pero lo de Isaac es un sacrificio, algo que Dios te pide que hagas para probar tu fidelidad o para adorar.
Con tristeza en su corazón mezclado con confianza (la Biblia no lo dice pero soy padre, me lo puedo imaginar) llegó al lugar. Isaac llevó en sus hombros la leña con la que iba a ser sacrificado, un parecido a Jesús quien cargó su propia cruz. Abraham ató a su hijo, y en el instante en que iba a propiciar el acto el Señor intervino, no solo deteniendo el proceso sino proveyendo para el sacrificio. “El Señor Proveerá” (Yahweh-Jireh)
Esta frase para Abraham tiene este sentido: “Aún cuando Dios te pida lo que más amas, dalo con confianza: El proveerá.”
¿Qué es lo que más amas?
¿Qué harías si Dios te lo pide?
En este capítulo Dios afirma su promesa, y aparece conectado al hecho de que no negó ni a su propio hijo.

* Cuando digo “fue” es que en cierto modo Isaac fue sacrificado, no murió, pero su padre lo entregó a Dios pues estuvo dispuesto a hacerlo.

Capítulo 23: Este capítulo inicia con una nota triste: Sara ha muerto. Después del episodio con Isaac y a partir de este capítulo, vemos a un Abraham que se dedica a poner las cosas en orden como preparando su muerte. Hebrón queda a unos 36 kms. al suroeste de Jerusalén, fue el primer lugar donde David reinó (2 Samuel 2:1-4), y no solo Sara pero también Abraham, Isaac y Rebeca, Jacob y Lea están enterrados ahí (Gen. 23:19; 35:27; 49:29-32; 50:13).
Aquí vemos un ejemplo de un proceso de negociación en tiempos antiguos, que se hacían en presencia de todos los ancianos y en las puertas de la ciudad (que era el lugar donde también de hacían los juicios). El estado de Abraham es contradictorio porque se le ha prometido la tierra, se le entregó, pero es también un extranjero, alguien que está de paso.
El verso 15 es un buen ejemplo de cómo el dinero se pedía: “El campo vale cuatrocientas monedas de plata, ¿pero qué es eso entre amigos? Vaya y entierre a su esposa.”  (¡pero pagué!)

Capítulo 24: Este es  el capítulo más largo de Génesis. Asumimos que el siervo más antiguo es Eliezer, en base a que fue la primera “propuesta” de descendencia que Abraham hace a Dios en base a su imposibilidad de tener hijos (Génesis 15:2), pero su nombre no se menciona en todo el capítulo.
En aquellos tiempos el proceso para búsqueda de parejas era diferente: generalmente era un acuerdo entre familias que incluía una dote, un pago a la familia de la futura esposa o el futuro esposo (dependiendo la cultura, en el caso de Abraham él paga la dote a la familia de Rebeca para casarla con Isaac), no había un tiempo de cortejo previo a la boda, a veces ni se conocían (como en el caso de Isaac y Rebeca) y aún así se casaban. ¡Cuánto han cambiado los tiempos!
A su siervo se le asigna esta tarea, quien debe jurar que encontrará la muchacha apropiada (no cananea sino de la tierra o familia de Abraham). La Biblia dice que al jural puso “su mano debajo del muslo” de Abraham (v. 9) que es un eufemismo: realmente significa “poner sus manos en sus testículos o miembro viril” (algo serio si lo piensas bien). La señal que el siervo pone va la par con el estilo que ya Abraham tiene de generosidad y hospitalidad: la mujer debe tener la misma actitud (v. 14). ¡Y Rebeca la tiene! La disposición de Rebeca a inmediatamente ponerse en acción para ayudar a este hombre que ni siquiera conoce nos hace conectarlo con Abraham y su forma de recibir a los visitantes del capítulo 18. Un camello con sed puede beber 30 galones de agua en 15 minutos, para pasar la prueba de Eliezer , que andaba con 10 camellos (v. 10) debió de sacar un aproximado de 300 galones de agua (unas cuantas cubetas, ¡se fajó!). Casualmente era familia de Abraham (“diosidencia” le llamamos a eso).
El hecho de que Labán, su hermano, haya visto primero las joyas nos lleva a pensar en el patrón de avaricia que veremos en él en siguientes pasajes que estudiaremos de Génesis (31:14-16). Es curioso también que él sea que haya conducido la negociación junto a su padre, así que es probable que Betuel haya estado entrado en edad.
Después de la familia aceptar que Rebeca vaya con el siervo de Abraham, emprenden su camino. El hecho de que Eliezer haya respondido a Rebeca “Es mi amo” (v. 65) en referencia a Isaac, en contraste con “el hijo de mi amo” unos versos antes (v. 44), indican la posibilidad que a la llegada de Rebeca Abraham ya había muerto, de hecho notamos que ni se menciona en el contexto del matrimonio.
El matrimonio consistía en la consumación del acto sexual, que se hacía en la tienda de la madre del esposo (v. 67), tienda que ahora le iba a pertenecer a la nuera.

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Día 7: Génesis 19-21

Lee los capítulos 19 al 21  del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 19-21)

Notas De Estudio

Capítulo 19: El pecado de la gente de Sodoma y Gomorra había llegado a su extremo, no era solo la práctica de la actividad homosexual sino también “… el orgullo, la glotonería y la pereza, mientras que afuera sufrían los pobres y los necesitados.” (Ezequiel 16:49 NTV). Algunos argumentan que no había homosexualidad en Sodoma y Gomorra, que esto era solo “violación en masa”  (“sodomía” es un sinónimo de la práctica homosexual y, no se si notaron, pero viene de Sodoma). Y pregunto: si alguien tiene la intención de violar a una persona de su mismo sexo ¿qué es? Sí, es violación pero también es violación homosexual. Diciéndolo llanamente: este es un argumento muy pobre. Su conducta también violaba los reglamentos de hospitalidad del mundo antiguo, algo bastante serio. No se si notaron, pero al principio del capítulo Lot, que está en las puertas de la ciudad, invita a gente que es totalmente desconocida para él a estar en su casa y los defiende. Job ofrece sus hijas (algo que ciertamente nos alarma) pero, sin justificar su conducta, las reglas de hospitalidad eran tan serias que la gente trataba de cumplirlas a cualquier costo.
En el verso 10 notamos un fuerte contraste entre Lot y Abraham: Cuando Dios da a conocer su plan a Abraham, éste intercede por la gente de estas dos ciudades (18:20-26), pero al dársele a conocer el plan de Dios con Sodoma y Gomorra a Lot, éste simplemente obedece tratando de salvar a su familia (19:12-22), en vez de orar o pedir justicia por la ciudad y sus habitantes. El dato de que la esposa de Lot al mirar hacia atrás, en violación a lo que los ángeles mandaron, se convirtió en estatua de sal, explica las formaciones de montículos de sal alrededor del Mar Muerto, que está ubicado justo donde una vez estuvo Sodoma y Gomorra. El verso 29 nos ofrece la posibilidad de afirmar que Lot seguía sirviendo a Dios y era un hombre justo pues Dios “había escuchado la oración de Abraham”.
Al final del capítulo, las hijas de Lot actúan como reales ciudadanas de Sodoma, y en cierto modo pudiésemos pensar en esto como una especie de “venganza” al hecho de su padre querer darlas como intercambio a los hombres que pedían fuera de su casa por los ángeles. La realidad es que esta es una historia de incesto que las hijas justifican con “no tendremos descendencia”, algo importante en esos tiempos donde llenar la tierra era una prioridad y los hijos una inversión. Seriamente pensaban (sin justificar el malvado hecho) que si no hacían eso la línea de su padre desaparecería. Los descendientes de sus hijos (Moab y Ben-Ammi) siempre fueron un dolor de cabeza para los hijos de Israel.

Capítulo 20: Abraham, nómada, se iba moviendo conforme el pasto para el ganado o las fuentes de agua disminuían. Esto lo llevó a la región de los filisteos y este capítulo resulta un paralelo con la historia de 12:10-20 en Egipto. A menos de tres meses (aproximadamente) de recibir la promesa de que tendrá en un año un hijo a través de Sara, ¡Abraham la da a otro tipo! Dios en su misericordia se le revela a Abimelec y este le reclama a Abraham por su infamia. Tomando en cuenta lo que Abraham afirma ella era su hermana, aunque no tenemos ningún otro pasaje bíblico que apoye lo que él dice. Abimelec se usa constantemente como un nombre para los reyes Filisteos, significa “Mi Padre Es Rey” y algunos eruditos bíblicos piensan que más bien era un título, así como César. Si leemos con cuidado, parece ser que el tiempo que Abimelec duró con Sara fue largo ya que la situación había esterilizado a las mujeres de la familia de Abimelec (v. 17-18). Abraham ora y Dios quita la maldición de encima de ellos.

Capítulo 21: A pesar de diferentes obstáculos (incluyendo el episodio del capítulo anterior) las cosas salen según el plan (¡claro! es el plan de Dios). Se cumple la promesa e Isaac nace. Podemos dividir la vida de Abraham en 7 períodos de 25 años cada uno*: tres de ellos en Mesopotamia (12:4), uno en Canaán sin el hijo de la promesa (21:5) y tres en Canaán viviendo con Isaac (25:7). El período que Abraham estuvo sin hijos es el más corto, a pesar de esto ocupa gran parte de la narración de su vida en Génesis.
En este capítulo vemos otro evento de disputa entre Sara y Agar-Ismael: Ismael (ahora de aproximadamente 15 o 16 años) empieza a burlarse de Isaac actuando como si fuese él. El nombre de Isaac, que viene de “risa” puede significar “jugar”, así que Ismael estaba “jugando a ser Isaac” (algo así como “Isaquiando” a Isaac). Esto disgustó a Sara cuya omisión de los nombres de las personas que han provocado sus celos (21:10) revela su profunda indignación. El enojo de Sara causó la expulsión del muchacho y de su madre del campamento de Abraham. A pesar de eso Isaac no desplaza totalmente a Ismael, él mantiene una porción de la promesa hecha a su padre Abraham. Ismael casi muere, pero es rescatado junto a su madre por Dios e inicia su proceso de convertirse en guerrero y futuro padre de una gran nación.
El capítulo termina con un pacto de paz entre Abimelec y Abraham, nombrando al lugar “Beer-Seba” (pozo del juramento).

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* La fuente para este dato viene de “The Jewish Study Bible”

Día 5 Génesis 13-15

Lee los capítulos 13 hasta el 15 del libro de Génesis (puedes leerlos dando click aquí: Génesis 13-15)

Notas De Estudio

Capítulo 13: Lot y Abram enriquecieron de manera impresionante, de modo que ya no había espacio para los dos en el mismo lugar sin que hubiese conflicto. Lot decide ir hacía el este donde la tierra para ser más fértil. Para el que lee cuidadosamente “el este” (o oriente) parece significar el lugar al que van aquellos que se rebelan: Adán y Eva después de pecar (3:24), Caín después de ser marcado por Dios (4:16), y la gente que luego construiría Babel (11:2). Abram, de todas formas, acepta la propuesta a pesar de que él parece tomar la tierra menos productiva, ¿quién hace acuerdos así?. Después de la división el Señor confirma la promesa de la tierra a Abram (14-17), como diciendo: “Aunque el acuerdo que has hecho parece ser malo y puede afectarte, recuerda la promesa que te hice y quédate tranquilo.” Esto es un buen ejemplo para nosotros como creyentes en como la fidelidad de Dios permanece a pesar de que algunas personas parecen tomar ventajas sobre nosotros, Dios mantiene sus promesas. El verso 10 habla del evento como “antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra”, es importante que lo notemos porque esta area es la que en nuestros días incluye el Mar Muerto y no parece ser un area fértil, lo que nos muestra que antes de la destrucción de estas ciudades el lugar era próspero.

Capítulo 15: este capítulo nos presenta a un Abram guerrero, que tiene que rescatar a su sobrino después de ser capturado en medio de una guerra de reyes ,junto con algunos de los habitantes del área donde eligió vivir. El hecho de que Abram, un hombre que se dedica a cuidar su ganado y a estar en sus tiendas, con solo 318 hombres entrenados, pero no tan acostumbrados a la guerra como los guerreros de Quedorlaomer, los haya vencido, nos habla de la protección de Dios pero al mismo tiempo nos hace notar que estos parecen ser reyes de comarcas muy pequeñas y que estaban constantemente en conflicto entre ellos para poder expandir sus territorios y aumentar sus posesiones.
Cuando Abram recupera la gente y sus propiedades, se encuentra con Melquisedec. Esta es la primera persona que se menciona como sacerdote en la Biblia, y que tiene dos títulos:
• Rey de Salem (que es lo que luego se conoció como Jerusalén, lugar que los descendientes de Abram usaron como espacio para construir su templo).
• Sacerdote del Dios Altísimo.
Este encuentro de Abram con Melquisedec (su nombre “Rey de Justicia”, y es él quien se acerca a Abram) le hace recordar que la victoria no vino por sus propios medios sino por la mano de Dios. El escritor del libro de Hebreos hace un paralelo entre Jesús y Melquisedec (Hebreos 5:6; 7:1-28). Abram entrega el diezmo de todo lo que había recuperado, pero se niega a obtener algo más del Rey de Sodoma.

Capítulo 16: En esta parte el Señor confirma sus promesas a Abram a través de su descendencia. Esta promesa se encuentra con preguntas que expresan la duda de Abram quien había de cierta forma abrigado en su mente que lo único que le quedaba era dejar todo a su siervo Eliezer (una especie de “adopción” de alguien de confianza), Dios le dice que ese no es el camino,  y luego se destaca que “Abram creyó al Señor, y el Señor lo consideró justo debido a su fe.” (15:6) Viejo y sin hijos: ¡Abram le cree a Dios! Como nos dice en Romanos: “Aun cuando no había motivos para tener esperanza, Abraham siguió teniendo esperanza porque había creído en que llegaría a ser el padre de muchas naciones. Pues Dios le había dicho: «Esa será la cantidad de descendientes que tendrás»” (Romanos 4:18). Es esta creencia en Dios de algo que ya no parecía ser algo posible desde el punto de vista humano, que hace a Abram (luego “Abraham”) un hombre grande y de fe, no solo delante Dios sino de todos los hombres, un ejemplo de fe. En los últimos versos vemos como Dios le revela a Abram los hechos que veremos en Génesis 46 – Exodo 13, para luego confirmar su promesa.

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