Día 65: Josué 4 al 6

Lee los capítulos 4 al 6 del libro de Josué (puedes leerlos dando click aquí: Josué 4-6)

Notas De Estudio

Capítulo 4: a falta de imágenes o estatuas (prohibidas para los Israelitas por ley) los montículos de piedra representaban personas o eventos que debían ser recordados. En el caso de este capítulo una persona de cada tribu sacará una piedra del río (que ahora está en seco) para entonces hacer un monumento conmemorativo que sirva como recuerdo pero también de punto de referencia para iniciar conversaciones en torno a la conquista de Israel, que inició aquí al cruzar el río. El nombre del lugar donde se erigieron las piedras (“Guilgal”) significa “rueda” o “círculo”, es muy probable que ese nombre tenga conexión con la forma en que se erigió el monumento.
El evento (el cruce del Jordán en seco) hace que Josué sea respetado por el pueblo y así continúo hasta el final de su vida. Tiene mucho parecido con el éxodo de Egipto, ya que la fecha que nos dan es el día 10 del primer mes, el mes en que se celebra la pascua, y ahora el pueblo se prepara para celebrarla. Al salir de Egipto el pueblo celebró la pascua y luego cruzó el Mar Rojo, al entrar a la tierra prometida el pueblo primero cruza el Jordán en seco y luego se prepara para celebrarla.

Capítulo 5: Confirmando la información que Rajab dio a los espías: la fama de los israelitas estaba por todo el lugar y el pánico cubría a los reyes y habitantes de la tierra. Algo que llama mucho la atención es el hecho que los israelitas no habían cumplido el rito de circuncisión con sus hijos durante todo el tiempo que anduvieron en el desierto, ¿será que decidieron no hacerlo en rebeldía, ya que de ninguna forma entrarían a la tierra prometida? En un acto de fe, Josué circuncida a todos los varones mostrando fidelidad al pacto hecho con Dios antes de hacer guerra con las naciones cananeas. Es un acto de fe porque a la persona circuncidada le toma unos catorce días recuperarse (recordemos el evento de Génesis 34 donde dos de los hijos de Jacob engañaron a los hombres de Siquén), los hombres en recuperación era el punto de mayor vulnerabilidad para el pueblo y el mejor momento para que las tribus vecinas puedan atacarlos. Sin embargo, ahí frente a Jericó, Josué es fiel a Dios creyendo que su victoria depende no de la fuerza de los hombres sino de la fuerza y la protección de Dios.
Lo que me hace pensar: ¿le creemos a Dios a pesar de que nos encontremos en situaciones vulnerables? ¿seríamos fieles antes de dar cualquier paso aún cuando ser fiel signifique ponernos “en peligro”? Josué nos da una tremenda lección: fieles a Dios primero.
La circuncisión era también un prerrequisito para que pudiesen participar de la Pascua (no circuncisión, no Pascua). En el día en que se celebró la primera Pascua en la tierra prometida (aunque todavía no conquistada) el maná dejó de caer, y ellos empezaron a aprovechar de los beneficios de la tierra. La desaparición del maná marca el inició de una vida menos nómada y más sedentaria, con enfoque en la agricultura y en la producción de su propio alimento.

Capítulo 6: La toma de Jericó es una de las historias más famosas de la Biblia por la forma en que se hizo, combinando ritual (dar vueltas con el arca alrededor de la muralla y en silencio) y acción militar. “Siete” es el número perfecto, un número con mucho significado en el lenguaje bíblico, el séptimo día (el día en que dieron 7 vueltas alrededor de las murallas) es también el último día de la “Fiesta De Los Panes Sin Levaduras”. La ciudad debe ser totalmente destruida y nada de lo que es de valor en la ciudad debe ser tomado sino que debe ser consagrado al Señor.
Me imagino el pavor que invadió a los habitantes de Jericó durante los siete días: miles de personas, marchando alrededor, en silencio mientras trompetas eran tocadas sin parar por los levitas. Al séptimo día las murallas cayeron. Cuando uno llega a historias como estas siempre trata de buscar explicaciones racionales y físicas: “es probable que el suelo se haya debilitado durante los días en que se marchaba alrededor de ella (imagínate, solo los hombres de guerra superaban los 600,000) y con los gritos el último día se provocó la caída inminente del muro…” o cosas así. La verdad es que: la confianza de Israel en el Señor les dio la victoria.
Por alguna razón Josué, al final del capítulo maldice a Jericó con estas palabras:
«¡Maldito sea en la presencia del Señor
el que se atreva a reconstruir esta ciudad!
Que eche los cimientos
a costa de la vida de su hijo mayor.
Que ponga las puertas
a costa de la vida de su hijo menor.» (v.26)

En 1 Reyes 16:34 nos dice como esta profecía se cumplió:
“En tiempos de Acab, Jiel de Betel reconstruyó Jericó. Echó los cimientos al precio de la vida de Abirán, su hijo mayor, y puso las puertas al precio de la vida de Segub, su hijo menor, según la palabra que el Señor había dado a conocer por medio de Josué hijo de Nun.”

Muy duro…

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Día 64: Josué 1 al 3

Lee los capítulos 1 al 3 del libro de Josué (puedes leerlos dando click aquí: Josué 1-3)

Notas De Estudio

Introducción al libro: narra las incursiones del pueblo de Israel en la tierra prometida desde la muerte de Moisés hasta la muerte de Josué, quien le da el nombre al libro. El autor no es identificado en la Biblia, pero probablemente fue alguien muy cercano a Josué o una recopilación de escritos del mismo Josué y de personas que lo sobrevivieron. La estructura del libro es más o menos así: (1) Preparación para entrar a la tierra (2) Guerra Santa, Victorias y Asentamientos (3) Adoración a Dios (4) Despedida de Josué.
A pesar de que el libro nos da la sensación de que Israel conquistó a todas las naciones que habitaban en la tierra, veremos que esto no fue necesariamente así, y muchas de las naciones que finalmente no eliminaron sirvieron de tropiezo del mismo pueblo en el futuro.

Capítulo 1 y 2: la muerte de Moisés es el evento que marca el permiso de entrada de Israel a la tierra prometida. Dios promete al pueblo una extensión de tierra que abarca gran parte de lo que nosotros conocemos hoy como Medio Oriente, pero que Israel solo pudo conquistar en períodos muy breves de su historia. Dios estará con Josué pero el debe ser valiente y al mismo tiempo esforzado, y su mente, corazón y acciones deben seguir constantemente el libro de la ley, en el que meditará de día y de noche: esa será la fuente de su prosperidad y éxito.
Siguiendo la misma estrategia de Moisés al enviar espías Josué manda a dos de sus hombre para explorar la tierra. Solo dos en vez de doce, quizás conectado al hecho de que él mismo y Caleb de entre todos los espías fueron los únicos capaces de reconocer que la tierra podía ser conquistada. Salen desde Sitín, el lugar donde los israelitas cayeron sexualmente con un grupo de mujeres moabitas y paran precisamente en casa de una prostituta en Jericó. Jericó es una de las primeras ciudades que conquistan, y se narra más adelante como un bastión importante con una impresionante muralla. Ella los oculta, y les hace prometer que, así como les salvó la vida, ellos deben prometer que cuando el Señor les entregue Jericó tanto ella como su familia serán rescatados para unirse al pueblo de Israel. ¡Es una creyente de que Dios ya les ha dado la tierra! Sus palabras también animan a los espías ya que ella confirma que un gran temor se ha apoderado de los habitantes de la tierra. Se nos da el nombre de la prostituta aunque no el nombre de los espías. “Rajab” (o Rahab) era su nombre, la tradición judía la tiene como una conversa a los estatutos de Israel y madre de varios profetas, por Mateo sabemos que formó parte de la genealogía de Jesús (Mateo 1:5). A pesar de que mintió para salvar la vida de los espías (y su propia vida) tanto Hebreos como Santiago admiran su fe. La cuerda roja que quedó colgada en la ventana de Rajab nos recuerda la primera pascua en que sangre debía ser rociada alrededor de la puerta para que el Ángel no hiriese los primogénitos de Israel.

Capítulo 3: el movimiento del Arca del Pacto (que contenía las tablas de la ley, la vara de Aarón, un tazón con maná, y el rollo de lo que conocemos como Deuteronomio) era la señal de que el pueblo iba a ponerse en marcha para finalmente cruzar el Jordán. El pueblo era ya numeroso pero la posición estratégica en que se ubicaba cada tribu en el campamento (todos alrededor del Tabernáculo, donde también se guardaba el arca) les permitía ver cuando el Tabernáculo empezaba a ser desarmado y preparado para transporte, junto al movimiento de los levitas del Arca que debía ir delante.
Deberán purificarse de la misma forma en que se purificaron en preparación para recibir la ley. Dios le confirma otra vez a Josué que estará con él para que el pueblo lo respete como a Moisés, la forma en que cruzan el Jordán nos confirma a nosotros que así será: las aguas se abren para que el pueblo cruce.

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