Categories
Mensajes

Tres

Ya entramos al 2020!
Obviamente cada inicio de año trae consigo las expectativas de nuevas metas y propósitos, y también el deseo de enmendar las cosas que no hicimos bien y de re-iniciar lo que no pudimos terminar. Algunos se “resetean” y deciden hacer cambios radicales y otros: simplemente continuan con su vida. No hay un estándar para ver los inicios de año! Pero… todos lo vemos con un inicio. Así que, es un buen día para conversar sobre: Qué Dios quiere de nosotros? Son tres cosas… hablemos de ellas.

PDF
Audio MP3

Fecha: 5 de Enero 2020
Autor: Fausto Liriano

(Si deseas descargar el audio, haz click derecho sobre el enlace y selecciona “Guardar enlace como…” o “Save link)

Categories
Mensajes

Dios Es Justicia

Dios está presente en todo lugar y nunca está separado de lo que pasa con nosotros los seres humanos. Una de las formas en la que Dios se hace presente es a través de su iglesia. La iglesia funciona muchas veces como “las manos y pies de Cristo”. Siendo la justicia parte del plan de Dios, es inverosímil que la iglesia se cruce de brazos cuando hay injusticia. Tu y yo somos responsables de que la justicia se haga, se viva, se practique, porque Dios es justicia.
Audio MP3
Fecha: 7 de Junio, 2015
Autor: Fausto Liriano y Fernando Rodríguez
(Si deseas descargar el audio, haz click derecho sobre el enlace y selecciona “Guardar enlace como…” o “Save link as…”)
[Audio:http://www.elcirculo.com.do/Mensajes/DiosEsJusticia.mp3]

Categories
Biblia Completa

Día 156: Job 35-37

Lee los capítulos 35 al 37 del libro de Job (puedes leerlos dando click aquí: Job 35-37)

Notas De Estudio

Eliú sigue conversando en lo que parecen discursos continuos con diferentes enfoques temáticos. En el primero de estos tres capítulos aborda la actitud auto-justificable de Job. Bajo el ataque continuo de sus amigos, Job ha dicho: “soy justo no debería pasarme esto”. A Eliú eso le parece arrogancia e ignorar la justicia del Todopoderoso. Su recomendación a Job es que si él quiere que Dios le responda entonces debe esperar, y Dios no tardará en responder.
Aunque oprimido, uno nunca debe olvidar a Dios, su justicia y su obra. El hombre no puede envolverse tanto en su desgracia (o prosperidad) que se olvide del Señor. Eliú afirma que si Dios muestra silencio cuando el oprimido clama, es porque su clamor sale de orgullo (“¡Dios, tú tienes que sacarme de esta situación!”) y no de humildad o humillación.
Eliú dice esto entre alabanzas a Dios, descripción de su grandeza y expresiones de sabiduría. A pesar de afirmar ser sabio, Eliú se hace necio con estas palabras: “¡tienes ante ti a la sabiduría en persona!” (36:4), que es una forma del autor hacernos entender su juventud. El joven se ha expresado con sabiduría pero a la vez su juventud hace que se refiera a sí mismo con pequeños comentarios como este.
Los últimos dos capítulos son una introducción a la próxima escena: “Dios habla con Job”. Eliú constantemente anuncia la llegada del Todopoderoso y eso es precisamente lo que pasa en el capítulo 38.
Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon™

Categories
Biblia Completa

Día 144: Ester 7-10

Lee los capítulos 7 al 10 del libro de Ester (puedes leerlos dando click aquí: Ester 7-10)

Notas De Estudio

Hasta este punto dos conflictos no han sido resueltos:
1- ¿Qué pasará con los judíos?
2- El problema entre Amán y Mardoqueo.
El rey Jerjes no esperaba que Ester le pidiese la mitad de su reino sino que era una forma de decir: “Pide lo que sea.” Ester no pierde tiempo y va al grano, es la primera vez que el rey se ve a punto de tomar una decisión sin sus consejeros teniendo que elegir entre su reina y su primer ministro. Parece ir al jardín a reflexionar y cuando regresa lo que ve no lo hace dudar: Amán sobre Ester, ¡sobre la reina! El pobre Amán sufre lo que esperaba le pasara a Mardoqueo y a los judíos.
Como los decretos Persas eran irrevocables, ¿qué pasa con la orden de que los judíos sean ejecutados y torturados? Jerjes viene con una excelente idea: el decreto del rey en favor de los judíos es que podían defenderse y destruir a esos que intentasen asesinarlos. Con un decreto así, de parte del mismísimo rey, era imposible que la gente atacase a los judíos (con excepción de algunos impulsados por odio excesivo, claro está). Así que, la gente celebró con los judíos en vez de oponerse a ellos (9:2-4), aunque algunos sí los enfrentaron (9:5-10). Estos eventos dieron inicio al festival de Purim que se celebra hasta hoy en Israel y entre los judíos.
Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon™

Categories
Biblia Completa

Día 139: Nehemías 4-6

Lee los capítulos 4 al 6 del libro de Nehemías (puedes leerlos dando click aquí: Nehemías 4-6)

Notas De Estudio

Sambalat (¡sí! ¿viste? el nombre suena como el de un personaje maligno) y sus secuaces continúan con su proyecto de hacer daño, de asustar, de parar la construcción. Pero la respuesta de Nehemías es típica de los hombres que buscan de Dios en la Biblia:
– ellos se burlan, él ora.
– ellos amenazan, él ora pero también monta guardia.
Ante la oposición muchas veces la ansiedad no se hace esperar, empezamos a hacer planes, nos imaginamos que perderemos si las burlas o los planes de quienes se oponen continúan. Los ejemplos de los hombre y mujeres de Dios es que sus preocupaciones se transforman en oración.
La oración no hizo que Nehemías se paralizara, sino que ejecutó un plan para mantener a quienes construían y a sus familias protegidas, algunos trabajaban con una espada en una mano y los instrumentos de construcción en la otra.
Unos 100 años antes, Jeremías había animado a la gente a construir casas y plantar jardines en Babilonia (Jeremías 29:5, 28), ahora Nehemías le dice a la gente que pelee para recobrar la tierra y reconstruir la muralla de donde vivirán.
Uno de los temas centrales en la Palabra de Dios es la justicia. Justicia para el pobre, para el desvalido, la viuda, los huérfanos (Éxodo 22:24-26). Nehemías se ocupa de que la justicia que se ordena en la Ley sea cumplida, y que entre los hermanos judíos no haya opresión sino lo justo, lo que cada uno necesite. Declara un tipo de “Jubileo” (lee Levítico 25), y restablece el orden económico.
En algunos momentos al leer estos capítulos nos parece un diario, algo personal que no sería leído sino por gente muy cercana unos años después. En ocasiones la narración es interrumpida con cosas como: “¡Recuerda, Dios mío, todo lo que he hecho por este pueblo, y favoréceme!” (5:19) o “«Y ahora, Señor, ¡fortalece mis manos!»” (6:9)
Sambalat y Tobías siguen con sus intenciones de hacer daño, aún así: la muralla se termina y Nehemías permanece firme confiado en el Señor.
Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon™

Categories
Artículos

¿Debe Protestar La Iglesia?


«El Espíritu del Señor está sobre mí,
    porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres.
Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados,
    que los ciegos verán,
que los oprimidos serán puestos en libertad,
y que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR»”
Lucas 4:18-19

Creemos que como iglesia de Cristo estamos en la obligación de exponer nuestra posición frente a lo que está sucediendo en el país ahora mismo, con lo que conocemos popularmente como “paquetazo” y oficialmente como “Reforma Fiscal”. Hay razones importantes para esto: es bien conocido que la iglesia de Cristo es la única institución que no existe para sí misma sino para otros; el mensaje del Evangelio es un mensaje integral, para el ser humano en espíritu, alma y cuerpo, que es como Dios nos ama: completos, y no solo el espíritu y desechando el cuerpo como si fuese un bagazo. Una tercera razón, y no menos importante, es que “JUSTICIA” es una palabra central dentro del lenguaje del Reino de Dios. Dios es pro-Justicia y, por ende, anti-injusticia (Exodo 6:6; Levítico 19:15; 1 Reyes 10:9; 2 Crónicas 19:6; Salmo 7:17; Salmo 37:28; 
Isaías 1:17; Sofonías 2:3; Mateo 12:20).
En el mismo pasaje con que Jesús inaugura su ministerio (Isaías 61) dice: “Pues yo, el SEÑOR, amo la justicia; odio el robo y la fechoría.” (v. 8) El mensaje de Jesús era revolucionario no sólo en el sentido “espiritual” sino en todo el sentido de la Palabra. Era un mensaje que le devolvía la dignidad al ser humano, la dignidad que nos corresponde por ser creados a imagen y semejanza de Dios, imagen y semejanza que lamentablemente muchos desprecian con sus hechos. En un imperio donde el pobre, la mujer y el niño eran ciudadanos de última clase, el mensaje que mandaba la iglesia era evidente: “Ya no hay judío ni gentil, esclavo ni libre, hombre ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús.” (Gálatas 3:28) Aunque Jesús no tomaba ningún partido ni se inclinaba por las opciones políticas que habían en su tiempo (algo que debemos imitar), su vida es una muestra de oposición a los sistemas opresores que gobiernan este mundo. John Howard Yoder, en su libro “Jesús y la Realidad Política” dice: “Jesús no sólo eligió chocar con infinidad de definiciones sino ser crucificado por ellas… No dijo: ‘puedes quedarte con tu política y yo me dedicaré a algo más importante’, dijo: ‘tu definición de polis, de lo social, del hombre en su integridad como ser social, está pervertida’… no sólo hablaba lo que eran ideas radicales para su época sino que, como mostró, estaba dispuesto a morir por ellas.”
La iglesia siempre imitó la posición de Cristo, y se oponía al desprecio del imperio Romano por la dignidad del ser humano con actos de amor y de bondad. Como diciendo: “si el Imperio no lo hace: nosotros lo hacemos. Y si no se preocupa: nosotros nos preocupamos.” Uno de los emperadores, Juliano, escribió:
“El ateísmo (como se le conocía a los cristianos) ha logrado un avance especial a través del servicio amoroso y del cuidado que le prestan al entierro de los muertos.  Es un escándalo que no haya un solo judío que sea un mendigo, y que los impíos Galileos no solo cuiden por sus propios pobres sino también por los nuestros.” (cursivas mías)
La iglesia decidió seguir el ejemplo de Jesús, y en momentos en el que Roma la había adoptado como la “religión del imperio” no dio un paso atrás en dar a demostrar que la justicia es central. Ambrosio, obispo de Milán en el cuarto siglo de nuestra era, prohibió la entrada del Emperador Teodosio al templo después que este masacró a un grupo en Tesalónica. Esto es un fragmento de la carta de excomulgación del emperador:
“Emperador, ¿cómo es posible que te muestres tan enormemente presuntuoso después de haberte dejado llevar de aquel furioso arrebato de ira? ¿Acaso la potestad imperial te ciega hasta el punto de no reconocer el pecado que has cometido? Procura que la razón guíe tus actos de gobierno. Cierto que eres príncipe; pero entiende bien esto: príncipe significa el primero, no el amo. Eres, pues, no el amo de tus semejantes, sino el primero entre ellos, y, si ellos son siervos, siervo también eres tú y el primero de los siervos. ¿Con qué ojos miras al templo del Señor, que es Señor de todos y también Señor tuyo? ¿Cómo te atreves a pretender hollar con tus pies este santo pavimento?”
Cuando alguien le pidió al emperador que le diese permiso para que intercediese ante el obispo por él, Teodosio replicó:
“Sería inútil -contestó Teodosio-; ni tú, ni todo el poder imperial conseguirán apartar a ese hombre del cumplimiento de la ley de Dios.”
La ex-comulgación continúo hasta que el emperador se humilló y pidió perdón.
Esta claro entonces que la iglesia colabora con Dios en que la justicia sea instaurada, y protesta ante actos de injusticia. Ahora: ¿cómo protesta la iglesia? ¿cómo la iglesia hace que la justicia se cumpla? Obviamente no con actos de violencia ni tampoco aislándose, o haciéndose sorda ante el problema que aqueja (o aquejará) profundamente una sociedad. Se ha aprobado una reforma tributaria injusta, la iglesia no puede quedarse con la boca cerrada. Y es injusta en su mayor parte porque sabemos que en este país no existe un sistema que, después de recibir los fondos necesarios para que “el país funcione”, sean usados de la forma correcta. Sabemos a donde van a parar la mayoría de esos fondos. ¿Nos callaremos? ¿No diremos nada cuando el 60% de los dominicanos sufrirá esto de forma que muchos de nosotros no imaginamos?
Está claro que nuestros políticos no cambiarán, pero si podemos cambiar los vientos. Primero: oramos, como cuerpo de Cristo que entiende que Dios es pro-justicia y que escucha el clamor de un pueblo que grita ante el sufrimiento impuesto por quienes los oprimen (Exodo 3:7). Pero también protestamos con nuestros actos y nuestra forma de vida: consumamos menos, no compremos en lugares donde sabemos se apoya la reforma o donde sus propietarios evaden impuestos que luego el pueblo debe cubrir, no compremos las cosas a sobre precio (lamentablemente un grupo de comerciantes desalmados aprovechan estos tiempos para especular afectando el pueblo, no solo son los políticos el problema). Participemos en los actos pacíficos, siempre y cuando no se hagan bajo ningún contexto político. Cuidemos nuestro lenguaje y no incitemos a la violencia. Demostremos que estamos contra la injusticia y que estamos tan en serio que nos hemos dispuestos a comprometer nuestras costumbres consumistas para que se sepa que hay indignación y que estamos de luto. Y otra vez: oremos, el problema está en el corazón del ser humano que será solo transformado por el poder del Espíritu de Dios.
———————————————–
El Círculo
www.circulojuvenil.com • 2012
Bajo Licencia Creative Common