Día 285: Lucas 9-12

Lee el libro de Lucas capítulos del 9 al 12 (puedes leerlos dando clic aquí: Lucas 9-12).

Notas de Estudio

Capítulo 9: Este es uno de los capítulos más extensos de Lucas. Los apóstoles (“enviados”) son enviados por Jesús a predicar el evangelio y a sanar a los enfermos. El milagro de la multiplicación de los panes es el único (aparte de la resurrección) que aparece en todos los evangelios. La fama de Jesús se empieza a propagar por todo el país y Herodes inicia preguntando, ¿quién es este? Es sorprendente que algunos estuviesen pensando en Jesús como la “resurrección de Juan”, una especie de reencarnación entre los judíos que no creían en ese tipo de enseñanza, pero eso nos revela la condición religiosa del pueblo: con las costumbres judías se sincretizaban creencias de alrededor. Es en medio de esto que Jesús pregunta a los discípulos “¿quién dice la gente que soy?” Siendo los discípulos “la gente” ya que había una representación de casi todo estrato de la sociedad del Israel de entonces, cada uno da la opinión que oye. Es Pedro que confiesa que Jesús es el Cristo no sin luego “cometerla” y creerse la gran cosa poniéndose como oposición a lo que habría de pasar en el futuro. Jesús afirma que seguirle cuesta, y cuesta negarse al yo y las cosas de Dios deben estar por encima de las de nosotros.

A diferencia de los otros evangelios Lucas tiene a Jesús en ruta hacia Jerusalén en un viaje desde su Nazaret. Como Galilea estaba al norte y Jerusalén al sur debían pasar por Samaria. La enemistad de los samaritanos con los judíos data de tiempos del cautiverio de Israel y estos impiden el paso de Jesús haciéndolo que pase por otra aldea.

Capítulo 10: De este capítulo destacaremos la historia del “Buen Samaritano”. No se si les llama la atención que esta historia esté precisamente después de que los “malos samaritanos” (como eran considerados todos) no los dejaran pasar. De hecho “buen samaritano” sonaría como una contradicción a los oídos de un “buen judío” de aquella época. En resumen la historia nos enseña que la práctica del amor hacia el prójimo como mandamiento elevado delante de Dios es superior a cualquier práctica religiosa, y que muchas veces las personas que consideramos “malos” o “no religiosos” tienen la capacidad de realizarlas con mayor facilidad porque no tienen cargas religiosas que puedan servir de bloqueo a tales acciones. Esto debe dejarnos reflexionando profundamente: ¿cuándo hemos puesto a un lado la práctica del amor con el fin de seguir adelante con nuestra práctica religiosa?

Capítulo 11-12: En estos dos capítulos, entre otras cosas, encontramos de manera esparcida algunas de las enseñanzas que Mateo coloca en el “Sermón del Monte”, ya hemos hablado sobre este formato en Lucas, aunque cabe destacar que Mateo suele repetir algunas de estas enseñanzas que colocó en el formato del Sermón del Monte, de donde podemos deducir que eran las enseñanzas comunes de Jesús.

Nadie tenía una explicación plausible de la fuente del poder de Jesús y algunos pensaban que venía del diablo (“Beelzebu” que era el nombre del dios de los filisteos se había transformado en el apodo de Satanás). Es sorprendente que sea más lógico pensar en Satanás cuando pasa algo maravilloso en vez de pensar en Dios como el liberador del hombre.

Jesús le señala a los discípulos (en base a lo que ya han visto) que no viene para traer paz sino que seguirlo significa que otros se separarán de nosotros (los que le seguimos) ¡aún nuestros familiares! Es el tipo de enseñanza de Jesús que usualmente pasamos por alto.

¿Cómo te hace sentir leer eso?

Anímate a comentar o preguntar.

———————————————————

 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™

Día 280: Marcos 5-8

Lee el libro de Marcos capítulos del 5 al 8 (puedes leerlos dando clic aquí: Marcos 5-8).

Notas de Estudio

Capítulo 5: En el capítulo tenemos la continuación del evento final del capítulo 4. Se bajan de la barca y les sale al encuentro un endemoniado que atormentaba a su pueblo y a él mismo (vv. 3-5). Sin embargo, al ver a Jesús lo reconoce como “Hijo del Dios Altísimo”, se aterra y le suplica que no lo torture. Luego de que el Señor libera al hombre de esos demonios (eran muchos), éste quiere seguirlo pero en su lugar Cristo le dice “No. Ve a tu casa y a tu familia y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y lo misericordioso que ha sido contigo” (v. 19). Y eso exactamente hizo.

Luego se nos cuenta la historia del líder de una sinagoga que suplica a Jesús que sane a su hija moribunda. En el camino una mujer que llevaba 12 años con “hemorragia continua” (por la descripción tal vez era una especie menstruación que nunca paraba), le toca uno de los flecos de su túnica. A diferencia del relato de Mateo, Marcos cuenta que el Señor “se dio cuenta de inmediato de que había salido poder sanador de él, así que se dio vuelta y preguntó a la multitud: «¿Quién tocó mi túnica?».”. Interesante presentación de humanidad la humanidad de Cristo: de él sale poder hasta para sanar a quien le toca discretamente, pero como hombre no sabía quién le había tocado.

Capítulo 6: En este capítulo son todas historias. El rechazo y desprecio hacia Jesús en su pueblo natal, Nazaret, luego de lo cual envía a los doce apóstoles de dos en dos con “autoridad para expulsar espíritus malignos” (algo insistente en este evangelio). También el cómo y por qué de la decapitación de Juan el Bautista, y uno de los milagros de alimentar a una multitud con 5 panes y dos peces. Por último se cuenta los milagros de Jesús caminando sobre el agua y calmando la tormenta. Entre otras cosas, a este último relato este evangelio agrega que al llegar a la orilla les trajeron más y más enfermos, y muchos de estos (al igual que la mujer con la “hemorragia continua” del capítulo 5), le suplicaban “tocar al menos el fleco de su túnica, y todos los que tocaban a Jesús eran sanados” (v. 56).

Capítulo 7: De los tres relatos de este capítulo los dos primeros, entre otras cosas, nos dan señales del tipo de audiencia a la cual se dirige este libro al momento de ser escrito. En el primero los fariseos cuestionan al Señor porque algunos de sus discípulos no seguían el ritual de lavarse las manos. Marcos se detiene a explicar que “Los judíos, sobre todo los fariseos, no comen si antes no han derramado agua sobre el hueco de sus manos, como exigen sus tradiciones antiguas.”. En la segunda historia, se aclara que la mujer que habla con Jesús “era una gentil, nacida en la región de Fenicia que está en Siria”, cosa que Mateo no tuvo que aclarar a su audiencia. Obviamente les escribió a personas ni judías ni con el conocimiento de esa cultura.

Por último vemos que Jesús sigue sanando en áreas no judías. Sana a un sordo, llevándoselo aparte y por alguna razón le dice que no lo contara a nadie. El sanado hace todo lo contrario.

Capítulo 8: Tenemos seis historias en este capítulo, de las cuales resaltaremos aspectos de solo dos. Primero, en una ciudad llamada Betsaida le traen un ciego para que lo sanara y sucede algo curioso. Jesús pone las manos sobre él y después le pregunta si ya podía ver; acto raro en su trayectoria de milagros. Aún más extraño el hombre no veía bien, así el Señor le puso las manos otra vez; entonces  dice el v. 25 que su “vista fue totalmente restaurada y podía ver todo con claridad”. Pero si Cristo resucitó muertos, sanó gente a distancia, y hasta con sólo tocar su ropa, ¿por qué aquí tuvo que orar dos veces? La Biblia no lo explica, pero sí ofrezco una interpretación. Jesús debe ser el modelo a seguir en nuestras vidas… ¡en todo! Nosotros como creyentes nos enfrentaremos a retos los cuales (por alguna razón) no cederán con la primera oración; o al menos no tendremos los resultados esperados. ¿Cuál es el ejemplo que nos dio Cristo? ¡Orar otra vez, intentarlo una vez más, no rendirnos! Vaya ejemplo.

Lo segundo es que a los finales del capítulo se cuenta como Pedro dice explícitamente que Jesús es el Mesías, y acto seguido el Señor ya está anunciando su muerte. Lo interesante es que vamos sólo por la mitad del libro. Es que como habíamos dicho, Marcos es más intenso, conciso y rápido en sus narraciones, que sus homólogos. Veremos que nos depara la otra mitad de este “veloz” evangelio. Bendiciones.

Anímate a comentar o preguntar.

———————————————————

 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™

Día 275: Mateo 13-16

Lee el libro de Mateo capítulos del 13 al 16 (puedes leerlos dando clic aquí: Mateo 13-16).

Notas De Estudio

Capítulo 13: Este capítulo está full de parábolas. Hay 8 en total, de las cuales Jesús explica 2, y sólo a sus discípulos. Él mismo explica por qué habla en parábolas y la razón de explicarlas a sus aprendices en los vv. 10-16. La más famosa de todas es la primera, la “parábola del sembrador”. Cuenta como un sembrador esparce semillas (el mensaje de Dios) que caen en 4 terrenos diferentes, que representan 4 tipos distintos de personas o corazones. Cada terreno obtuvo diferentes resultados y el Señor explica por qué.

El capítulo termina con un breve pero profundo relato sin parábolas. Jesús predica en la sinagoga de su propio pueblo, Nazaret. A pesar de lo impactante de su mensaje y la fama de sus milagros, lo despreciaron y “se negaron a creer en él” (v. 57). ¿Por qué? Cristo lo responde en el v. 57. Pero lo que hallo más duro es que según el v. 58 “hizo solamente unos pocos milagros allí debido a la incredulidad de ellos”. Un momento; Jesús el Mesías, Dios en forma de hombre, quien hizo todo tipo de milagros en otras partes, estaba ahí. Sin embargo su desempeño parece verse limitado por la falta de fe de ellos. ¿Y a nosotros? Sabemos que Dios es real y poderoso, pero ¿se ve su manifestación limitada por nuestra falta de fe? Pensemos.

Capítulo 14: En este capítulo tenemos varias historias de las cuales la primera es trágica: ejecutan a Juan el Bautista por ser fiel a su labor profética (vv. 3-5). Las demás historias son una secuencia relacionada con milagros. En la primera historia Jesús, con tan solo 5 panes y 2 pescados, alimenta (calculamos) al menos 10,000 personas, pues la Palabra dice en el v. 21 “cinco mil hombres se alimentaron, además de las mujeres y los niños”. Acto seguido el Señor manda a sus discípulos a cruzar el Mar de Galilea primero mientras el despide la gente. De madrugada la barca de ellos es azotada por una tormenta, y Cristo llega a ellos caminando no sólo sobre el agua (que aunque milagroso por alguna razón le quita un poco de efecto), ¡es sobre la tormenta! Pedro pide ir a Jesús (¡qué arretao ese Pedro!) y camina sobre el agua también, aunque después… ustedes saben lo que pasó. Entran en la barca y el viento (la tormenta) se detuvo. Todos estos milagros asombrosos (yo conté 4, ¿y ustedes?), ocurrieron en menos de 24 horas, enseñanzas incluidas.

Capítulo 15: Aquí tenemos una enseñanza conflictiva, seguida de 3 relatos de milagros. Primero, los fariseos confrontan a Jesús por un ritual que sus discípulos no hicieron antes de comer. Jesús les devuelve duro con frases que demostraban que dizque por cumplir la ley, ellos hacían cosas que en realidad deshonran a Dios. Como era usual los fariseos salieron ofendidos, y aparte de la multitud el Señor les explica a sus discípulos una de las enigmáticas frases dichas en público.

Las historias de milagros, de atrás para adelante son: la multiplicación de “Siete panes y unos pocos pescaditos” (vv. 32-39) para alimentar 4,000 hombres (más las mujeres y niños, estimamos que fueron más de 8,000). El relato anterior es un resumen de una serie de milagros diversos (“personas cojas, ciegas, lisiadas, mudas y a muchas más”). Y el primer milagro aquí mostrado es hacia una mujer gentil, es decir “no judía”. Recordemos que el judío tradicionalmente veía al menos al no judío pues ellos eran “el pueblo de Dios”. Como hemos dicho anteriormente esa era una muy mala interpretación y aplicación de las Escrituras, pero así era. A pesar de conocer sus desventajas (mujer en esa época y gentil) la mujer le suplica a Jesús que libere a su hija de un demonio que la atormentaba. El Señor al principio la ignora, actuando como lo harían la mayoría de los otros rabinos judíos, pero la historia se desenlaza no sólo con el milagro a favor de ella, sino que Jesús también le dice “Apreciada mujer… tu fe es grande”. ¡Qué curioso! En su pueblo natal no creen, mientras que una extranjera tiene mucha fe.

Capítulo 16: Los fariseos y saduceos otra vez (ver capítulo 12) le piden a Jesús una “señal milagrosa del cielo para demostrar su autoridad”. Él les responde de forma muy sabia (y contundente), y los deja. Luego de más enseñanzas, Jesús como que hace un alto y les hace a sus discípulos las preguntas “¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?”, y la más importante, “ustedes, ¿quién dicen que soy?”. Simón Pedro responde con la famosa frase “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente”, haciendo explícito (sin parábolas ni alegorías) que él era el Mesías esperado. Cristo aclara que esa información le fue revelada a Pedro por el Padre celestial, y de ahí en adelante el Señor empezó a decirles abiertamente lo que le sucedería pronto: que iba a sufrir, morir y resucitar al tercer día. Sorprendente para muchos, el mismo Pedro que dijo que él era el Mesías, trató de convencerlo de que no debería ser así; inclusive “lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo por decir semejantes cosas”. Sé que muchos quisiéramos decir: “Aló, Pedro, él es el Mesías, él sabe lo que está haciendo”. Pero no nos pasa a veces que pensamos, planificamos, y hasta oramos como diciéndole al Señor “mira Dios, esto es lo que de verdad conviene”. ¡Aló, ‘Pedros’ y ‘Pedras’, él es el Mesías, él SÍ sabe lo que está haciendo!

Anímate a comentar o preguntar.

———————————————————

 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™

Día 274: Mateo 9-12

Lee el libro de Mateo capítulos del 9 al 12 (puedes leerlos dando clic aquí: Mateo 9-12).

Notas De Estudio

Capítulo 9: Capítulo bien intenso, con 5 historias milagrosas y varias enseñanzas. La primera sanidad aquí (vv. 1-8) desata una polémica, pues cuando le trajeron un paralítico para que lo sanara, ¿qué uno espera? Que lo sane, ¿verdad? Pero Jesús le dice “Tus pecados son perdonados”, causando que los escribas pensaran que era un blasfemo. Recordemos que los escribas eran un grupo de personas expertas en transcribir a mano las Escrituras (la parte de la Biblia que ahora nosotros llamamos Antiguo Testamento), y por ende sabían mucho de la misma. Ellos entendían (y es verdad) que solamente Dios podía perdonar los pecados, pero no se percataban que tenían a Dios en forma de hombre frente a ellos. El Señor pudo dejar “que piensen lo que quieran”, pero no. Dijo “les demostraré que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados” (v.6)… y entonces lo sanó. Aparte de la lección sobre la divinidad de Jesús, aprendemos algo de carácter: hay posibles conflictos que NO debemos evitar; a veces hay que “remover las aguas”.

De los otros 4 milagros relatados en el capítulo (de 2 ciegos, un mudo, una niña muerta, y una mujer con “hemorragia contínua”), resaltaremos uno. Camino Jesús a resucitar la hija de un líder religioso, dicen los vv. 20-22 que se le acercó discretamente “una mujer quien hacía doce años que sufría de una hemorragia contínua” (la enfermedad parece que era una “menstruación” que no paraba, ¡nunca!) y le tocó uno de los flecos de su “túnica”, pensando que con eso se sanaría. Esa “túnica” era un manto que distinguía a los rabinos (maestros judíos de las Escrituras); lo comparo con el alzacuello que usan algunos ministros cristianos hoy día. Había una creencia judía no relatada en la Biblia, de que los flecos del manto rabínico del Mesías sanaban. De ahí entendemos que ella creía que Jesús era el Mesías, y por eso lo hizo. Curioso es que muchos estudiosos de la Palabra de Dios de la época no se dieron cuenta; Por el contrario, muchos difamaban a Jesús. ¿Nos pasará eso a veces, que sabemos mucho y en la práctica nos quedamos cortos?

Del resto del capítulo nos fijaremos en un llamado. El Señor le dice a un publicano llamado Mateo que sea su discípulo. Como muchos ya saben, los publicanos eran colectores de impuestos a favor de Roma (osea traidores a la Patria), y la mayoría eran corruptos y abusaban de la gente, su gente. También recordemos que un discípulo no es un simple espectador sino un aprendiz, alguien que compartía, convivía con su maestro y trataba de ser como él. Una vez más Jesús fue fuertemente criticado por los fariseos (la secta religiosa judía más fuerte de la época, y paradójicamente quienes en teoría mejor interpretaban la Ley de Dios), por llamar a “tal pecador” para ser su íntimo aprendiz. Cristo nos dio a todos una gran lección al elegir a un “traidor, despreciado y corrupto” como uno de sus primeros servidores. ¿Y qué éramos nosotros cuando él nos llamó? De una forma u otra, eso mismo. Pero como Jesús mismo dijo, “no he venido a llamar a los que se creen justos, sino a los que saben que son pecadores” (v. 13). ¡Gracias Señor!

Capítulo 10: El capítulo anterior termina (vv. 35-38) con Jesús diciendo a sus discípulos que “la cosecha es grande [personas con necesidad de Dios en su vida], pero los obreros son pocos”, y que oraran para que Dios enviara más obreros al trabajo. Este capítulo arranca con la solución al problema: Cristo enviando más obreros (sus 12 discípulos más cercanos) a recoger la cosecha, o sea llevar y mostrar las Buenas Noticias del Reino de Dios a las ciudades, pueblos y aldeas de Israel (vv. 1-15). Acto seguido y hasta el final del capítulo, Jesús les da enseñanzas relacionadas con el hecho de ser obreros de su obra:

Anuncia las dificultades y persecuciones futuras contra ellos, sus seguidores (vv. 16-25).
Los anima a no temer a los demás y esparcir el mensaje con fuerza (vv. 26-33). Les advierte que su mensaje trae inevitables conflictos a nuestra sociedad (vv. 34-36).
Deja BIEN claro que en nuestra vida El debe ser “el primero o nada” (vv. 34-42). Nota: aprendámonos el v. 39 de memoria; valdrá la pena.

Capítulo 11: Más de la mitad del capítulo tiene que ver con Juan el Bautista (vv. 2-19). Los discípulos de Juan (quien estaba preso) preguntan a Jesús de su parte si El es el Mesías prometido o es otro. Jesús simplemente dice “Regresen a Juan y cuéntenle lo que han oído y visto: los ciegos ven, los cojos caminan bien, los leprosos son curados, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les predica la Buena Noticia”. A mi parecer el Señor sabía que Juan entendería. Desde que se iban los discípulos de Juan a darle la noticia, Jesús les habló a las multitudes acerca del gran siervo que era Juan el Bautista. También explica que Juan es el “mensajero” anunciado en el Antiguo Testamento (específicamente en Malaquías 3:1) que prepararía el camino para el Mesías, y que también es el Elías “que los profetas dijeron que vendría” en Malaquías 4:5. Pero fijémonos que el que bautizó al Señor mismo, vio la paloma del Espíritu sobre El, y oyó la voz de Dios afirmando a Jesús (3:13-16), ahora manda a preguntar para estar seguro. Bueno, todos tenemos nuestros días oscuros con temor y dudas, ¿o no?

Del 20 al 24 Jesús critica duramente a las personas de Corazín, Betsaida y Capernaúm. ¿Por qué? No solo por no creer ni arrepentirse, sino porque su actitud era a pesar de la inmensidad de milagros que él había hecho a la vista de ellos la relación que el Señor hace con ellos y Sodoma, Gomorra, Tiro y Sidón (ciudades famosas por su maldad) es bien fuerte.

Los versos finales presentan a Jesús orando dando gracias a su Padre e invitándonos a nosotros (así lo veo, como una invitación a TODOS nosotros), a descansar; sí a descansar en El.

Capítulo 12: Aquí estamos llenos de conflictivos momentos y enseñanzas de Jesús. Los 2 primeros están relacionados con el día de reposo; sobre recoger para comer y sobre sanar enfermos. Cristo les demuestra por la Palabra que se puede hacer bien en el día de reposo. Después de estos encuentros “los fariseos convocaron a una reunión para tramar cómo matar a Jesús” (v. 14).Luego sigue un “refrescante paréntesis” en el que se cita a Isaías 42, presentando a Jesús como quien cumple con esa profecía. Mateo es el evangelio que más citas al Antiguo Testamento presenta.

Jesús sigue y sana a un ciego y mudo sacándole un demonio; los fariseos responden diciendo que lo puede hacer por el poder del mismo Satanás. Jesús, que “conocía sus pensamientos”, les contestó con palabras sabias que demostraban su absurdo (vv. 26-28) y brinda otras enseñanzas relacionadas.

Otro día “algunos maestros de la ley religiosa y algunos fariseos” le pidieron a Jesús una “señal milagrosa” para probar su autoridad. Y me pregunto, ¿qué más señales querían? Muchísimos enfermos sanados de todo tipo, demonios saliendo, MUERTOS resucitados. ¡¿Qué más?! El Señor los acusó de ser una generación “maligna y adúltera”. Pero, ¿y nosotros? ¿No hemos visto suficientes pruebas del poder, la presencia y la bondad de Dios? Sin embargo, en ciertos momentos actuamos como si Dios estuviera “a prueba”; como si El tuviera que demostrar algo más para que podamos seguir creyendo. Entonces, ¿qué clase de generación somos?

Anímate a comentar o preguntar.

———————————————————

 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™

 

Día 273: Mateo 5-8

Lee el libro de Mateo capítulos del 5 al 8 (puedes leerlos dando clic aquí: Mateo 5 – 8).

Notas De Estudio

Capítulos 5-7: Los capítulos 5-7 pueden ser de los más importantes no solo en Mateo sino en todos los evangelios. Estos tres capítulos contienen lo que conocemos como “El Sermón del Monte” central en las enseñanzas de Jesús y, si miras con mucha atención, también en el resto de los escritos del Nuevo Testamento. Jesús, habiendo atraído una gran multitud a causa de su ministerio, empieza a enseñarles lo que serán los nuevos mandamientos de este Nuevo Pacto. Su misión no es “abrogar la ley” sino “complementarla”. Los temas van desde enfatizar una espiritualidad para todo el mundo (como vemos en las “Bienaventuranzas” 5:1-12), el homicidio, adulterio, oración, ayuno, decir cosas de más o jurar, la venganza hasta estar firmes siguiendo esas cosas. El sermón pierde sentido si vemos cada uno de los temas como separados de los demás, debemos verlo como un sermón, una sola estructura, no como “un mensajito aquí y otro allá”.

Estos tres capítulos han cambiado la vida de miles de personas y han sido el detonante del ministerio y movimiento de cientos de hombres y mujeres cristianos que han influenciado la iglesia de Cristo hasta el día de hoy.

Capítulo 8: Aquí se acentúan varios milagros de Jesús haciendo una pausa para señalar lo que costaba seguir a Jesús. El milagro destacable es el del siervo del centurión. Un capitán de cien soldados (eso era un centurión), que no es judío, supuestamente pagano, resulta tener mucho más fe que cualquier habitante del pueblo de Dios. La fe de este hombre empieza cuando él reconoce que está metiendo a Jesús en problemas al pedirle que vaya a la casa de un no-judío (algo que según las leyes de pureza era prohibido) y se acerca a él para pedirle que no entre en su casa pero que solo con su orden el siervo quedará sano. Este acto de fe representó para Jesús la sorpresa de no haberlo visto en otro lugar en Israel.

La intención del capítulo es mostrar que se cumple la profecía de Isaías: “El cargo con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores.” (Isaías 53:4)

Anímate a comentar o preguntar.

———————————————————

 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™