Categories
Biblia Completa

Día 265: Miqueas 6-Nahúm 3

Lee el libro Miqueas capitulo 6 hasta Nahúm capitulo 1 al 3 (puedes leerlos dando clic aquí: Miqueas 6-Nahúm 3).
Notas De Estudio

Miqueas 6-7: A pesar de Dios haber liberado a su pueblo este le ha dado la espalda. La profecía incluye algunas imágenes del pasado para recordar los actos de liberación hechos por Dios. Ningún evento religioso o práctica del Templo podrá borrar la conducta del pueblo (6:6-7), el cambio deberá hacerse en el corazón y la práctica de la justicia (6:8). La injusticia hacia los otros es el principal problema, y la razón por la que serán destruidos.
Miqueas se lamenta por no encontrar justos entre el pueblo. Su lamento puede ser fácilmente replicado por nosotros hoy:
“Ya no hay en este mundo gente buena y que ame a Dios; unos a otros se hacen daño.” (7:2)
El libro concluye con una nota de esperanza, una confirmación de que la relación del Señor con Judá y Jerusalén se mantendrá, de que Israel será restaurado. La destrucción es una limpieza no la eliminación total del pueblo.
Nahúm 1-3: El libro de Nahúm es una pronunciación extendida contra Nínive, la capital del Imperio Asirio. Un mensaje fuerte para los Asirios pero un mensaje de esperanza para los judíos. Después de la profecía de Jonás, los habitantes de Nínive se habían arrepentido, pero los ninivitas del tiempo de Nahúm se habían vuelto orgullosos y arrogantes a causa de su poder. Nahúm es la única persona en todo el Antiguo Testamento, y el escritor no da ninguna referencia sobre el tiempo de su profecía, lo que lo distingue de otros que lo ubican en tiempos de tal o aquel rey. Aún así, los estudiosos afirman que Nahúm profetizo en algún tiempo entre el 663 a.C. (ya que da referencia al saqueo de Tebas, Egipto, que fue en esa fecha) y el 612 a.C. (año de la caída de Asiria).
El tema principal del libro es que el Señor hará pagar a los asirios por cómo han tratado a sus enemigos, como eran conocidos por mandar a sus cautivos en marchas de muerte (2:1) el Señor los dispersará por su crueldad. Como se alegraron en la sangre de sus víctimas y en apilar cuerpo de sus enemigos, el Señor transformará a Nínive en un baño de Sangre.

Anímate a comentar o preguntar.

———————————————————

 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™

Categories
Biblia Completa

Día 264: Miqueas 1-5

Lee el libro Miqueas capitulos del 1 al 5 (puedes leerlos dando clic aquí: Miqueas 1-5).
Notas De Estudio

Introducción Al Libro: Miqueas profetizó en los últimos años del Siglo VIII a.C. y los primeros años del siglo VII a.C., que es el tiempo aproximado en que Isaías profetizó lo que se encuentra en su libro de los caps. 1-39. El nombre Miqueas significa “¿Quién Es Como Dios?” que es la pregunta que Miqueas hace casi al final del libro “¿Quién es como tú, Dios?” (7:18). Era oriundo de Moréset, un pueblo a unos 40 kms al sur de Jerusalén y, como no se da ninguna genealogía o referencia genealógica, asumimos que no era de una familia prominente. Miqueas era un habilidoso orador, maestro de las metáforas y un genio creador de imágenes narrativas vívidas. Muy pocos profetas vieron el futuro tan claro como él. Incluso los ancianos de tiempo de Jeremías recordaron la profecía de Miqueas sobre las reformas religiosas de Ezequías (Jeremías 26:17-19).
Su principal enfoque profético es Jerusalén ya que Judá ha reemplazado el pacto con Dios por la cultura de las naciones que los rodeaban, y los ricos y políticos se habían enriquecido por la explotación al pobre e injusticias. Así que proclama los juicios de Dios llamando a su gente al arrepentimiento.
Capítulo 1-3: Las primeras profecías son en contra de Samaria (es decir: Reino del Norte) y era un tiempo clave ya que Asiria estaba iniciando su fuerza como Imperio. Miqueas llora tanto por Israel (norte) como por Judá (sur). No debemos olvidar que el profeta es una persona, es parte del pueblo, no es un robot que solo recibe palabra y se alegra de lo que ve por su superioridad espiritual que “lo salvara o lo pone en posición de conveniencia sobre los demás”. El profeta anuncia el mensaje porque le duele lo que pasa en el pueblo y quiere verlo transformado, arrepentido. Al ser parte del pueblo: llora, se lamenta, por las cosas que ve.
Las profecías continúan en contra de los ricos injustos quienes han destruido a Israel con su avaricia, por cuanto planean maldad para oprimir el Señor traerá un mal sobre ellos. Luego se enfoca en los gobernantes malvados, los profetas mentirosos (de quienes hemos leído en casi todos los libros proféticos) y la derrota de Jerusalén. En todos estos augurios proféticos la injusticia social y religiosa es clave para el juicio contra la tierra.
Capítulos 4-5: Estos capítulos comprenden profecías mesiánicas (sobre el Mesías), algunas de las cuales se han cumplido (5:2 “Pero tu Belén Efrata… eres un pequeño pueblo, pero llegarás a ser muy importante…”) y otras futuras (casi todo el capítulo 4). Y, aunque su enfoque es la paz que vendrá por el reinado de Dios, esta paz no vendrá sin una destrucción previa. Por eso el profeta constantemente dice “los que quedemos con vida…”, como diciendo: “los que seamos encontrados fieles.”
Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————
 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™
Categories
Biblia Completa

Día 261: Amós 1-4

Lee los capítulos del 1 al 4 del libro de Amós (puedes leerlos dando clic aquí: Amós 1-4).
Notas De Estudio
Introducción Al Libro: Amós era pastor de una villa llamada Tecoa que se encontraba a unos 15 kms. al sur de Jerusalén. A pesar de que era de Judá fue enviado a profetizar a Israel (el Reino del Norte), convirtiéndose así en el primero de los profetas del Siglo 8 a.C., lista que incluye a Isaías, Oseas y Miqueas. Fechado alrededor del 760 a.C., en un mundo donde el Santuario de Betel servía como lugar cúltico e idolátrico central del Reino del Norte. Mientras condena Israel al mismo tiempo señala las enfermedades políticas y sociales del pueblo, en contraste con Oseas quien se enfoca en las enfermedades religiosas. Así que, no es de sorprendernos que muchos de los lectores de este libro en nuestro tiempo lo ven como una fuente inspiradora para la renovación de las estructuras sociales.
El tiempo en que Amós profetizó fue bastante corto y aparentemente escribió sus profecías al volver a Judá.
Capítulo 1-2: El libro es único en el sentido que abre el libro con una declaración temática:
“«Cuando Dios se enoja
y habla desde Jerusalén,
se marchitan los pastos;
¡se reseca el monte Carmelo!»”
(Amós 1:2)
Y estos capítulos comprenden profecías contra las naciones que rodean a Israel. Si has venido leyendo la Biblia Completa con este programa son las mismas naciones a las que apuntan los otros profetas: Siria (Damasco), Filistea (Gaza), Tiro, Edom, Amón, Moab, finalizando con Judá e Israel. Nos puede parecer natural que un profeta hable en contra de cualquier nación, pero estas naciones no servían a Dios, ¡al contrario! Entonces, ¿cómo y quién le da la autoridad a este profeta para profetizar contra ellas? El Dios del cielo y de la tierra, ¡claro! Lo que nos afirma la superioridad de Dios sobre todo. Ese es el mensaje implícito que hay bajo estas profecías. Las profecías contra estas ciudades se basan en maldades específicas y en ciertos casos en eventos contemporáneos o no muy lejanos a la época de Amós. La maldad de Judá es su rebelión contra Dios, la de Israel las injusticias sociales y el liberalismo.
Capítulo 3: En este capítulo Amós responde a esos que pudiesen clamar que él no tiene autoridad para profetizar contra Israel porque son los “elegidos de Dios”. Contra estos cargos Amós profetiza que:
(1) su elección garantiza que ellos serán juzgados ¡es la razón por la que se les juzga! (1-3)
(2) Dios ha hablado, por tanto: el profeta debe hablar (4-8)
(3) Israel es tan malvado que aún las naciones que los rodean (¡y que son perversas!) podían sentarse como jueces en contra de ellos (9-11).
Capítulo 4: Este capítulo comprende dos unidades, cada una es una acusación que es seguida por planteamientos religiosos usados de manera irónica. La primera parte es contra las mujeres ricas de Samaria (las llama “vacas gordas de Basán”) y la segunda acusa a Israel de no ponerle atención a todas las palabras de juicio que escucharon antes. Al final Amós da una doxología que parece una amenaza más que palabras de ánimo, describiendo el poder de Dios.
 
Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————
 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™

Categories
Biblia Completa

Día 260: Joel 1-3

Lee los capítulos del 1 al 3 del libro de Joel (puedes leerlos dando clic aquí: Joel 1-3).
Notas De Estudio
Introducción: Entramos al profeta Joel. Comienza parecido a Oseas, sin mucha información de su vida personal, a excepción del nombre de su padre (Petuel, v. 1), pero a diferencia del profeta anterior, Joel no nos dice explícitamente en qué reinados sirvió (comparen con Oseas 1.1), lo cual hace más difícil ubicarlo en la línea del tiempo. De todas formas, el consenso de los estudiados en la materia ubican que sirvió aproximadamente del 810-750 a. de J.C., antes de la Caída de Jerusalén y el Cautiverio. Joel, al igual que Isaías, Miqueas y otros, vivió y profetizó en Judá (o Reino del Sur). La frase clave y que veremos a través de todo el libro es “el día del Señor”.
Capítulo 1: Joel arranca llamando la atención al pueblo sobre una gran plaga de langostas que habían enfrentado (vv. 1-4). Por la intensidad de los ejemplos y descripciones a lo largo del capítulo (vv. 5-13, 16-20), parece que la plaga había sido desastrosa. En los vv. 13 y 14 pasa de lamento ha llamado; un llamado a sacerdotes, ministros, líderes, y a toda la gente del país, a mostrar y dolor y arrepentimiento, y a clamar a Dios.
En el versículo 15 hay una pausa clave: se anuncia que se acerca “el día del Señor”, frase clave en la predicación de Joel. Pero aquí ese día implica eventos funestos, porque “la destrucción viene de parte del Todopoderoso”. Sí, dice que Dios mismo viene a arremeter contra su propio pueblo.
Capítulo 2: Ahora desde el verso 1 se avisa que “está cerca el día del Señor”. Entre los términos que acompañan esta frase están “alarma”, “grito de guerra”, “oscuridad y penumbras”, y “sombras profundas”. Es obvio que la connotación es negativa, verdad? Del versículo 2b al 11 habla de la plaga de “langostas”. En contraste con el capítulo 1, que se enfoca en las consecuencias de la plaga, se dan más detalles descriptivos del fenómeno en sí. Es duro notar que según el verso 11 el “Señor va a la cabeza de la columna” de la plaga. Sé que a muchos nos enseñaron que “Dios es amor” (y es cierto), pero no menos cierto que también es “fuego consumidor”. Y para ubicarnos mejor analicemos los versículos 12-17, que son un llamado a volverse a Dios (entonces se habían alejado, cierto?), a entregarle el corazón (porque era de otro!), a proclamar un ayuno masivo (sí, el v. 16 dice “ancianos, niños y aun los bebés”), y a orar por perdón (es obvio que estaban en falta). Del 18 al 27 hay promesas de restauración (tanto para el pueblo como para sus tierras, vegetación y animales), que empiezan por un “entonces”. Entonces qué? Que si claman y se arrepienten, como se les propuso en los versos anteriores, “entonces” vendrán su bienestar y prosperidad.
Al final del capítulo (vv. 28-32) terminan con un anuncio grande y peculiar: Dios promete derramar su Espíritu sobre toda la gente (vv. 28-29). Recordemos que en esas épocas el Espíritu Santo venía sobre personas específicas, para momentos y tareas específicas. Cuando se cumpla esta profecía ya no importará si eres profeta o no, jefe o subalterna, muy joven o muy viejo, o si eres hombre o mujer, si clamas al Señor serás salva (v. 32), y además tendrás su Espíritu en ti. Esto se empezó a cumplir en el Día de Pentecostés, en el que el apóstol Pedro citando este mismo pasaje en Hechos 2, lo explica perfectamente.
Capítulo 3: Este capítulo se divide en dos partes. La primera, vv. 1-16, es un anuncio de juicio futuro sobre las naciones enemigas de su pueblo. Es interesante que este juicio ocurra “cuando yo [el Señor] restaure la prosperidad de Judá y de Jerusalén”, suceso viene después de la invasión y destrucción de Jerusalén en 586 a. de J.C. Nada de ello a ocurrido para los días de Joel, pero los judíos reciben una profecía que viajará muy lejos en el tiempo para cumplirse. De manera específica, se mencionan entre las naciones a ser juzgadas a Tiro y Sidón (fenicios), y las ciudades de Filistea (v. 4). También se mencionan algunos de los crímenes cometidos contra el pueblo de Judá, como vender a sus hijos como esclavos, robar utensilios sagrados, entre otros.
Finalizamos el capítulo y también el libro, del verso 17 al 21, con profecías de restauración. El Señor les promete santidad, paz, abundancia de recursos, y muchos habitantes. En cambio, anuncia mal para sus enemigos, de manera específica menciona a Egipto y a Edom, “porque atacaron al pueblo de Judá y mataron a gente inocente”. El último verso promete a Judá, una nación al momento pecadora y sin intimidad con Dios, lo que concretamente necesitaba: “Perdonaré los crímenes de mi pueblo… y yo, el Señor, haré mi hogar en Jerusalén con mi pueblo”. AMÉN! Que así sea!
 
Anímate a comentar o preguntar.

———————————————————-
 El Círculo Bajo Licencia CreativeCommon™