Día 43: Números 10 al 12

Lee los capítulos 10 al 12  del libro de Números (puedes leerlos dando click aquí: Números 10-12), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 10: En tiempos donde no existía la gran variedad de medios electrónicos de comunicación como los tenemos hoy en día, el pueblo necesita una forma de avisarse en caso de que tengan que levantar el campamento, reuniones especiales, guerra, etc. Así que Dios ordena la elaboración de dos trompetas de plata que serán tocadas de diferentes maneras e intensidad dando significado a sus avisos. Estas eran diferentes al “shofar”, un cuerno de carnero que se tocaba el Día de la Expiación (Levítico 25:9)
No nos debe sorprender que, tras el aviso de la elaboración de la trompeta, sucede la primera ocasión en que deben ser usadas: el pueblo debe salir de Sinaí (ha pasado ya un año desde que se asentaron en el lugar) e iniciarán su camino hacia la tierra prometida. Lo hacen de la forma y en el orden que el Señor lo había ordenado.
Saldrán de Sinaí hacia Parán. En su ruta acamparon en Tabera (11:3), Kibrot-hataava (11:34-35) y Hazaroth (12:16). El desierto de Paran se encontraba al este de Egipto (obviamente está ahí pero con otro nombre) y se extendía al norte o noreste del Monte Sinaí. Fue en ese desierto donde se estableció Agar con Ismael (Génesis 21:21).
Cada vez que la nube se levantaba Moisés gritaba: “¡Levántate, oh Señor y que se dispersen tus enemigos! ¡Qué huyan ante ti!” y al parar entonces decía: “«¡Vuelve, oh Señor, a los incontables millares de Israel!»”
Moisés trata de convencer a su cuñado que permanezca con ellos como guía para el viaje en el desierto, lo hace mencionando dos veces las bendiciones de Dios sobre Israel, bendiciones que el compartiría.

Capítulo 11: Una vez inicia el viaje en el desierto: ¡también inician las quejas! Se quejó el pueblo provocando la muerte de algunos de ellos. Las quejas no eran ligeras porque literalmente estaban “quejándose en proporciones malignas” delante de Dios. A pesar de que las primeras quejas traen castigo se quejaron los extranjeros que salieron con ellos y provocaron a los israelitas a quejarse, luego se queja Moisés ante Dios porque el pueblo se queja. No es difícil entender a Moisés: 600,000 personas quejándose contigo ¡no es fácil!
No debemos confundir este pasaje con el de Éxodo 16 donde las quejas parecen ser las mismas. En el pasaje de Éxodo, la gente se quejaba de la falta de alimento, en este la gente se queja directamente de la provisión de Dios.
El Señor responde pidiéndole a Moisés que elija a setenta hombres que ayuden a Moisés a llevar la carga de todo el pueblo, y ordena al pueblo a prepararse para comer carne, esta vez le saldrán hasta por las narices (v. 20)
Los hombres reciben el Espíritu de Dios y es tan poderoso el asunto que dos que no pudieron estar en la reunión y se encontraban en el campamento reciben el Espíritu justo donde estaban.
El pueblo recibe las codornices y las seca, una manera de conservarla mientras viajan por el desierto. El pecado de la queja en el pueblo vuelve a traer muerte al campamento lo que lleva a nombrar a ese lugar “Tumbas de Glotonería” (Kibrot-hataava”). La plaga probablemente haya sido intoxicación alimenticia provocada por codornices no procesadas de la forma correcta. Aunque podemos buscar causas naturales para nuestro sentido racional de las cosas, la causa verdadera y principal es la ira del Señor.

Capítulo 12: Las quejas no han terminado, ahora son los hermanos de Moisés (María o Miriam y Aarón) quienes se dedican al chisme, esta vez por la esposa de Moisés por ser cusita (era de raza negra, los descendientes actuales de los cusitas incluyen a los etíopes y a los somalíes). La identidad cusita de la mujer de Moisés nos lleva a preguntarnos ¿qué pasó con Séfora la madianita? Esto tiene tres explicaciones:
1- Esta era la segunda esposa de Moisés, con quien se casó mientras Séfora visitaba su padre Jetro.
2- O, quizás Séfora murió y Moisés se volvió a casar.
3- O, Séfora y la cusita son la misma mujer.

Aunque la queja parece ser por cuestiones étnicas (la raza de la mujer de Moisés), eso parece ser una excusa para la verdadera crítica: estaban celosos de la posición de Moisés. El Señor mismo les responde a Miriam y Aarón, diciéndoles algo que pudiésemos parafrasear como: “profeta es cualquiera, yo hablo con Moisés directamente, no con visiones sino cara a cara.”
Miriam termina leprosa después de la conversación con Dios y debe cumplir su proceso de purificación. ¿Por qué Aarón no se enferma o padece de algo a consecuencia de su pecado? Es muy probable que Miriam haya sido la que inició el chisme, y Aarón debe mantenerse puro por sus funciones como sumo sacerdote.
Tanto Moisés como Aarón expresan su preocupación por su hermana, aún así ella debe purificarse antes de reencontrarse con el pueblo en el campamento.

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon™

Día 42: Números 7 al 9

Lee los capítulos 7 al 9  del libro de Números (puedes leerlos dando click aquí: Números 7-9), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 7: Históricamente el Tabernáculo aperturó el primer día del primer mes del segundo año, un año después de la salida del pueblo de Egipto. Se hacen dos ofrendas: una para el trabajo de los levitas (carretas y bueyes), y las ofrendas de dedicación del altar. El pasaje detalle repetidamente las ofrendas que cada tribu debían dar, lo que acentúa el hecho de que cada tribu participó en la celebración. Judá preside el listado, a pesar de no ser el hijo mayor.
Esta es una repetición del pasaje de Levíticos 8-9, agregándole el detalle de la ofrenda de los jefes de las tribus.

Capítulo 8: Después de las instrucciones específicas sobre la lámpara (el candelabro o “menorah”), que era un símbolo de la presencia y gloria de Dios, el capítulo detalla la dedicación de los levitas. Como sustitutos de todos los primogénitos de Israel deben ser dedicados al Señor y presentados a El como una ofrenda sagrada, ya que le servirán de generación en generación.
La purificación tenía tres pasos:
1- Rociar los Levitas con agua, probablemente tomada de la fuente de bronce (Éxodo 30:18)
2- Afeitar todo su cuerpo, como lo haría un nazareo si su voto se rompiese (6:9, 18)
3- Lavar sus ropas.
Luego de su purificación estaban listos para iniciar su trabajo en el Tabernáculo. Su servicio será desde la edad de 25 años y terminará cuando cumplan 50 años. En otros pasajes el servicio inicia a los 30 en vez de los 25. Durante el reinado de David se hicieron dos censos a los levitas de 30 años arriba (1 Crónicas 23:2-5, 24-27), y luego Ezequías hizo un censo que incluía todos los levitas por encima de 20 años (2 Crónicas 31:17). Para compensar el conflicto con la edad (en este capítulo 25 años y en otros treinta) algunos estudiosos han sugerido que sí: entraban a la edad de 25 pero pasaban por un entrenamiento de 5 años antes de entrar al servicio completo.

Capítulo 9: Los Israelitas celebran su primera fiesta de Pascua completa (la primera solo duró una noche mientras se preparaban para salir de Egipto Éxodo 12:12-40). Algunos hombres se encontraban ceremonialmente impuros y Moisés consulta al Señor quien le dice que la pueden celebrar pero el mes siguiente en el mismo día y queda como una legislación para situaciones similares en el futuro (esto probablemente sirvió como patrón para la Pascua tardía que se celebró en tiempo del rey Ezequías: 2 Crónicas 30:1-27).
Los últimos versos (15-23) están estratégicamente ubicados ya que Israel se prepara para dejar Sinaí y quien define la marcha es la nube de la Presencia de Dios (que en la noche se convertía en nube de fuego y representaba el “kavod” o gloria de Dios).

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon™

Día 41: Números 4 al 6

Lee los capítulos 4 al 6  del libro de Números (puedes leerlos dando click aquí: Números 4-6), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 4: Este es el segundo censo que se le hace a los levitas. Su fin es registrar los hombres entre los diferentes clanes que tengan edad para trabajar en el santuario. La edad señalada es de 30 a 50 años, y al mismo tiempo se dividen las responsabilidades de los diferentes clanes de la tribu de Leví, que serán supervisadas por Aarón y sus hijos:
Los Coatitas: se encargarán de los objetos sagrados (arca, candelabro, mesa de los panes, etc.) y transportarlos. Los objetos deben ser cubiertos antes de ser transportados, pues ellos no pueden tocarlo ni siquiera verlos. El arca del pacto, que es el objeto más sagrado, se cubre tres veces: representa la Presencia de Dios (por esta razón muchas veces se llevaba a la guerra).
Los Gersonitas: se encargarán del servicio general y transporte de las cortinas que forman el tabernáculo.
Los Meraritas: solo las partes estructurales del tabernáculo.

Capítulo 5: Las responsabilidades sacerdotales incluían asuntos seculares y sagrados (en el mundo antiguo no había una separación entre estas dos cosas). Las personas que, teniendo condiciones antes descritas (Levítico 13-16), y que necesitan ser purificados, pero todavía no lo han hecho, deben ser sacadas del campamento. Dios es santo, habita entre ellos y no hay tiempo que perder: no se permite nada ni nadie impuro entre ellos. Nuestra primera reacción sería: ¡Qué injusto! Pero recordemos: ya ha sido establecido el proceso para ellos, es tiempo de que el proceso de purificación sea ejecutado. No son sacados del campamento para siempre, sino hasta que sean purificados o se determine si su condición es extrema.
El capítulo termina hablando del sacrificio en caso de celos y el procedimiento sacerdotal en el mismo. Este proceso se realizaba cuando había sospecha de adulterio pero no había forma de probarlo, entonces el caso se dejaba en manos de Dios y se confiaba en El para revelar si en verdad había adulterio o era simplemente una sospecha infundada del esposo. La razón de los celos no se detalla, pero quizás era sospecha de embarazo o el cuestionamiento de la paternidad de un niño.

Capítulo 6: El capítulo inicia con las instrucciones sobre los que han hecho voto para ser nazareos, personas consagrados a Dios por un período de tiempo o de por vida, y quienes estarían de acuerdo en llevar ciertas restricciones en su estilo de vida (no cortar su cabello o barba, no tomar vino, no tocar nada impuro, etc.).
Sansón era un nazareo, y esta era la razón por la que no podía cortarse el cabello (Jueces 16:17), también Juan el bautista. Pudiésemos imaginarnos el aspecto de los nazareos que eran consagrado de por vida como con unas especies de rastas o trenzas bastante largas. Así mismo. Sí.
“Nazareos” (consagrados) no deben ser confundidos con “nazarenos” que eran los habitantes de Nazaret.
Los sacerdotes eran también responsables de bendecir a los israelitas en nombre de Dios, por su bienestar personal o “Shalom”. Tiene tres partes y cada una de las partes es más larga que la que la precede enfatizando el crecimiento de la bendición que se espera. La consecuencia de que los sacerdotes bendigan al pueblo es que ellos mismos serán bendecidos.

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon

Día 40: Números 1 al 3

Lee los capítulos 1 al 3  del libro de Números (puedes leerlos dando click aquí: Números 1-3), luego:

Notas De Estudio

Introducción Al Libro: Llamado en hebreo “Bemidbar” (“en el desierto”) y en griego “Arithmoi” (de donde sacamos “Números”), este libro es la continuación de la historia que comenzó en Éxodo con la salida del pueblo de Israel de Egipto. Se llama Números porque sus primeros cuatro capítulos registra el censo hecho en el campamento de Israel. Contiene narrativa histórica, reglas rituales, poesía y textos legales, y puede ser dividido en tres unidades principales:
1- Preparación para iniciar el recorrido por el desierto (1:1 al 10:10)
2- El viaje que dura toda una generación desde Sinaí hasta Moab (10:11 al 22:1)
3- El campamento en las llanuras de Moab y la preparación para entrar a Canaán (22:2 al 36:13)
Los temas principales van desde la Soberanía de Dios, pureza y santidad de Dios, revelación de Dios hasta promesas de Dios y su cumplimiento. Nos muestra también cuál es la respuesta de Dios a la incredulidad de los Israelitas.

Capítulo 1: se registran los hombres actos para la guerra en todo Israel, ya que se preparan para incursionar en una tierra que es suya, Dios se la ha prometido a Abraham y a sus descendientes: pero está ocupada. Es una invasión, se hará con la ayuda de Dios y es el mismo Dios que pide que se inicie este censo, y debe llevarse a cabo por líderes elegidos en cada tribu.
La lista inicia con Rubén, el hijo mayor de Jacob, aunque en el resto del libro Judá será quien aparecerá como la tribu prominente y encabezando casi cada lista. De todos los hombres de más de veinte años contados (603,550, consistente con Éxodo 12:37), los Levitas no debían ser incluidos ya que el culto y la adoración a Dios, de lo que ellos estaban a cargo, debía seguir. De acuerdo a un segundo censo que veremos en el capítulo 26, ese número descendió solo 1,820 personas, bastante bien para un período de 40 años.

Capítulo 2: Desde ya las tribus deben organizarse por sus familias dentro del campamento y alrededor del Tabernáculo, cada uno con sus insignias o banderas de colores que representaban a sus tribus. Muy cool si te imaginas todos los campamentos alrededor de la Tienda de Reunión. Los levitas servían como guardias para que nadie traspasase los límites y se mantuvieran a cierta distancia del Tabernáculo.
Las tribus descendientes de Lea son ubicadas al este y al sur; Gad, hijo de Zilpa la sierva de Lea, reemplaza a Leví. Los hijos de Benjamín y los hijos de José (Efraín y Manasés), las tribus descendientes de Raquel, son puestos al Oeste del Tabernáculo. Las tribus restantes, descendientes de las concubinas, son puestas al norte. Judá, Isacar y Zabulón, obtienen una posición privilegiada justo frente a las puertas del Tabernáculo, también irán al frente de todas las tribus.

Capítulo 3: Este es el primero de tres censos que se realizan a la tribu de Leví (Capítulo 4 y 26:57-62). Esta tribu está dividido en clanes de los que los descendientes de Aarón serían los únicos en desempeñar funciones sacerdotales, los demás cumplirían las funciones básicas del Tabernáculo (limpieza, armar, desarmar, vigilancia, música, etc.) y luego en el Templo, su segunda función es sustituir los varones primogénitos ofrecidos al Señor (más adelante ampliamos al respecto). Aunque se nombran los clanes de Aarón y Moisés (y es sumamente raro que el nombre de Aarón aparezca primero), los hijos de Moisés no son mencionados.
Moisés, Aarón y sus hijos, tenían designada el área que quedaba frente a la puerta principal del Tabernáculo.
Ya que el Señor había ordenado que se apartasen para El todos los primeros varones de los israelitas y de sus animales (Éxodo 13), ahora los levitas servirían como sustitutos de esta consagración. Providencialmente el número total de varones levitas sobre un mes llega a 22,000 solo 273 personas por debajo del número total de los primogénitos varones de un mes o más en Israel, para completar este número se hace una ofrenda por cabeza. Prácticamente todos los varones levitas son contados (sobre un mes) a diferencia de los demás varones de Israel que son contados solo los que tienen veinte años o más.

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon

Día 39: Levítico 25 al 27

Lee los capítulos 25 al 27  del libro de Levítico (puedes leerlos dando click aquí: Levítico 25-27), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 25: Tiene como tema central “El Año de Jubileo” una celebración que se hacía cada 49 años y, aunque aquí solo habla de cuestiones concernientes a las propiedades inmobiliarias, en otros pasajes veremos que es un año de restauración y perdón.
La cosa funcionaba así: los israelitas celebraban un día de reposo cada semana, varias fiestas donde el trabajo estaba prohibido cada cierta cantidad de semanas, un año de descanso después de seis años de trabajo y finalmente el año de Jubileo que se celebraba el año cincuenta (después de siete celebraciones de años de  descanso).
¿Cómo viviría la gente en esos años donde no había trabajo? Era un ejercicio de confianza en la provisión del Señor, pero también era un ejercicio de carácter: el sexto año Dios proveería el doble, la persona era responsable de vivir con eso para ese año y el siguiente.
El precio por las tierras compradas era más un “alquiler” o “arrendamiento” que una compra: “La tierra no debe venderse a perpetuidad, porque la tierra es mía.” (v. 23) Israel estaba compuesto por 12 tribus y a cada tribu se le asignó un territorio específico en Canaán, el Año de Jubileo permitía que las tierras siguiesen siendo propiedad de las tribus y familias a la que se le asignaron, y por ende traía equilibrio geográfico a la nación de Israel, al permitir un rescate de la propiedad familiar al año 50 (cada 49 años).
No se conoce si alguna vez los Israelitas celebraron el “Año del Jubileo”, no vemos menciones en la Biblia e históricamente no hay pruebas de que se haya hecho en el período del Segundo Templo. Hay indicaciones rabínicas que tienen que ver con la vida y los negocios en el Año del Jubileo, y eso puede indicar que se celebraba de cierta forma, pero no hay ninguna prueba de que alguna vez se hizo como Dios lo establece en este capítulo.
El capítulo termina con reglas sobre el rescate de los esclavos hebreos y el buen trato del pobre.

Capítulo 26: Sirve como cierre a las leyes dadas en Sinaí, y como todo buen cierre: nos deja saber las consecuencias de la obediencia y el castigo por la desobediencia de estas leyes que el Señor mismo, en persona, dio al pueblo a través de Moisés.
Si viven como un pueblo santo, de acuerdo a las cosas pautadas en la ley, entonces podrán estar tranquilos, serán bendecidos y protegidos por Dios mismo, serán prósperos y tendrán paz.
Negarse a vivir como un pueblo santo y a cumplir las cosas que se dictan en la ley traería sobre ellos castigos de parte de Dios. Sorprendentemente esta sección es mucho más larga y específica que la anterior (vs. 3-13), y los avisos de castigo están organizados de manera sucesiva en cinco niveles, que encajan con los cinco niveles de bendiciones en la sección anterior, dejando espacio para que el castigo provoque el arrepentimiento, e incrementando la intensidad del castigo siguiente si el anterior no provocó el cambio del pueblo en su forma desobediente de pensar.
Como muchos saben, Israel terminó siendo un pueblo infiel y, si en algo fue firme, fue en apartarse de Dios y seguir a otros dioses y las costumbres paganas de los pueblos que los rodearon, así que, a través del Antiguo Testamento, vemos como cada una de estas maldiciones (o castigos) se cumplieron, algunos bastante fuertes, como este: “… comerán la carne de sus propios hijos e hijas.” (v. 29) y que vemos su cumplimiento en 2 Reyes 6:28-30.
Esto obviamente provocó el exilio de Israel, exilio del que algunas tribus nunca volvieron (estas tribus se perdieron en la historia), y que fue el cumplimiento del quinto nivel de castigo.
Según el texto, el castigo del exilio es la consecuencia de toda la maldad sumado al hecho de que nunca dejaron descansar la tierra ni celebraron el Año de Jubileo: “… mientras estén desterrados, al fin la tierra gozará de los años de descanso que le fueron negados.” (v. 34)
Algunos estudiosos bíblicos afirman que si calculas la cantidad de años de descanso que los israelitas nunca celebraron te dará la cantidad exacta de años que los judíos estuvieron en el exilio (70 años).
A pesar de todo el castigo, la misericordia de Dios seguirá extendiéndose a su pueblo (ver también Lamentaciones 3:22)

Capítulo 27: el capítulo final de este libro y que marca el cierre de las leyes dadas en Sinaí (v. 34). En él se prescriben las dedicaciones que se hacen al Señor, los valores o el método para determinarlas, que dedicaciones pueden ser recuperadas, cosas que han sido consagrados al Señor y por tanto no deben ser dedicados (ya lo están), y finalmente leyes sobre el diezmo (vs. 30-33), donde lo vemos por primera vez como parte de la ley (la primera mención bíblica fue cuando Abraham dio a Melquisedec la decima parte del botín que había ganado en batalla: Génesis 14:20).

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon

Día 38: Levítico 22 al 24

Lee los capítulos 22 al 24  del libro de Levítico (puedes leerlos dando click aquí: Levítico 22-24), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 22: Ser sacerdote no será un oficio fácil: los estándares de santidad deben de reflejarse en sus acciones y posturas externas. Las rigurosas reglas de santidad nos dan a entender que debían ser puros ceremonialmente, pero también un ejemplo de santidad al pueblo.
Podía existir la tentación de dar los animales que no servían para otra cosa (comer o trabajar) como ofrenda al Señor, u ofrendar como sacrificio cualquier animal que no pudiese ser vendido por su defecto físico (tuerto, cojo, con sarna, etc.), así que se promulgan leyes en contra de esta práctica: al Señor debe dársele lo mejor, su santo nombre no debe ser deshonrado y, si recibimos provisión de El, lo que ofrecemos de lo provee debe ser lo mejor.
Hoy en día quizás no ofrecemos animales, pero ofrendamos nuestro tiempo, nuestro talento, nuestro dinero y, lamentablemente, casi siempre damos lo que nos sobra de estas cosas (el tiempo que nos sobra, el dinero que nos sobra, etc.). De esta práctica en Levítico deberíamos aprender a confiar en Dios y dar lo mejor y no lo que nos sobra de todo lo que tenemos.

Capítulo 23: Se repiten los diferentes festivales que los israelitas deben celebrar durante el año, esta vez agrupados de acuerdo al orden que cada uno tiene en el año. Algunos de estos festivales no serían celebrados inmediatamente sino a su entrada en la tierra (como el Festival de la Cosecha, que obviamente no podía ser celebrado en el desierto por el carácter nómada de la travesía y la infertilidad del terreno).
A parte de los festivales que ya hemos visto en nuestra lectura y que no necesitamos volver a explicar, se agregan el Festival de las Trompetas (que marca el inicio del año agrícola y es un festival de celebración en anticipación a la bendición de Dios sobre la tierra, luego se transformaría en el año nuevo judío o Rosh Hashana, que significa algo así como “el principio o la cabeza del año) y el Festival de los Tabernáculos (“enramadas” o “sukkot” en hebreo, donde el pueblo recordaba, después de entrar a la tierra prometida, que vivieron en tiendas durante todo el tiempo que anduvieron en el desierto). Muchos de estos festivales se hacían en peregrinajes a Jerusalén  (véanse los salmos de los peregrinos: Salmos 120-134, que se cantaban mientras la gente caminaba a Jerusalén a celebrar algunas de estas fiestas).

Capítulo 24: Este capítulo inicia con dos leyes: se repite Éxodo 27:20-21 donde se les ordena al pueblo a traer aceite para la iluminación del Tabernáculo y a Aarón y su descendencia a mantener el candelabro encendido toda la noche de forma perpetua, y sobre los panes de la preposición que deben ser cambiados cada día de reposo, y los que han sido reemplazados deben ser comidos por los sacerdotes.
La lista de leyes es suspendida por un evento desafortunado: alguien en el campamento blasfema (maldice) el nombre de Dios, se debe esperar que Dios de instrucciones sobre su suerte, que será ejemplo a los israelitas de lo que pasaría con alguien que blasfeme o use el nombre de Dios en vano.
El capítulo termina con la mención de algunas leyes que hemos visto antes (ver aquí).

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon

Día 34: Levítico 10 al 12

Lee los capítulos 10 al 12  del libro de Levítico (puedes leerlos dando click aquí: Levítico 10-12), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 10: No bien han sido ordenados los nuevos sacerdotes e inician su función cuando ya sucede la primera tragedia: los sacerdotes ofrecen incienso de forma no indicada por el Señor y mueren. Su pecado no solo consistía en que usaron un incienso diferente, sino que habían actuado en completo desafío a lo que  Dios había ordenado a los sacerdotes de forma perpetua. Si los que ministran se salen con la suya, ¿qué pasará con el pueblo? ¿tendrán moral para exigir al pueblo que cumplan las instrucciones del Señor al pie de la letra?
“Demostraré mi santidad por medio de los que se acercan a mi…” (v. 3)
Este evento revela también la incapacidad de los nuevos sacerdotes de distinguir entre lo que es santo y lo que es profano.
Nuevas instrucciones se dan con respecto al acercamiento al Tabernáculo de los que sirven en este, incluyendo no beber vino u otra bebida alcohólica antes de entrar al Tabernáculo. Algunos comentaristas opinan que la razón de esta medida, justo después de la muerte de los hijos mayores de Aarón, puede que indique que Nadab y Abiú estaban borrachos al momento en que cometieron la falta.
A Aarón no se le permite guarda luto, algo fuerte para cualquier padre que sobrevive a sus hijos, pero junto a sus recién ordenados hijos (podemos tomar como una ceremonia de “ordenación express” los versos 12-15) no come la parte que le corresponde de los sacrificios.

Capítulo 11: Se da instrucciones sobre los animales puros (kosher) y que podían ser usados para la alimentación, e impuros y por tanto no podían ser comidos. La identidad de algunos animales es desconocida. Las instrucciones son detalladas: tanto de la condición que los hace impuros como de los nombres de animales específicos en algunos casos. Si estas leyes eran observadas, la santidad se extendía desde el Tabernáculo hasta las casas de todos los israelitas, lo que los señalaba como un pueblo santo, y entendían que la Presencia de Dios no solo cubría el santuario sino toda la nación.
Aunque muchas de las prohibiciones tienen un beneficio en cuanto a higiene se refiere (como el cerdo, o las aves que consumen animales muertos vs. 13-19), no todas las criaturas caían dentro de este patrón y realmente son buenas para la alimentación, aún así se prohíben, por dos principales razones:
1- Las leyes reflejan los diferentes tipos de creación animal, desde las más “altas” hasta las “más bajas” (Génesis 1:26)
2- Muchos de estos animales eran usados para sacrificios y ritos paganos o adorados en otras naciones.
No solo se prohíbe el consumo de estos animales sino que todo lo que tocaren quedará impuro, tanto personas como objetos. El agua y las semillas secas son, en este caso, una excepción. En cuanto al agua se debe a que en esa zona era difícil de conseguir y es básica para la subsistencia de cualquier ser vivo, pero también por la condición purificadora de la misma.

Capítulo 12: A pesar de que la mujer queda impura con el parto (7 días si es varón, ya que al octavo día debe llevarlo a la ceremonia de circuncisión; 2 semanas si es hembra, nada que ver con el sexo sino con el hecho de que la niña no es circuncidada), los niños no nacen impuros, son un regalo de Dios no una bendición. La impureza es el resultado de la sangre y fluidos que se despiden del cuerpo de la madre durante el parto y en los días que lo siguen. Un sacrificio debe ser hecho para purificación cuando se cumpla el tiempo.

Anímate a comentar o preguntar.
———————————————————-
El Círculo
Bajo Licencia CreativeCommon

 

Día 30: Éxodo 38 al 40

Lee los capítulos 38 al 40  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Éxodo 38-40), luego:

Notas De Estudio

Capítulos 38 y 39: En vez de simplemente decir sin detalles: “Bezalel y Aholiab construyeron el Tabernáculo como se les mostró… construyeron la ropa sacerdotal como el Señor lo ordenó… etcétera”, , el pasaje sigue menciona específicos de la elaboración del Tabernáculo, el mobiliario, utensilios y las vestiduras sacerdotales, mientras todo esto se va haciendo con mucho cuidado (los mismos que leímos en los capítulos 25-30).  Esto es una forma de hacernos saber que todo se hizo al pie de la letra, como Dios se lo había mostrado a Moisés y como se había ordenado.
Solo hay detalles extras de la cantidad de oro, plata usada (solo la plata sería el equivalente a unos 5 millones de dólares a la cotización actual), y del bronce usado para el lavamanos, que no se sacó de la ofrenda general del pueblo sino de espejos de bronce donados por mujeres que servirían a la entrada del Tabernáculo. No se especifica en qué servían.

Capítulo 40: El Tabernáculo sería armado el primer día del nuevo año, la fecha en que inicia la celebración de la Pascua, cuando el pueblo recuerda que Dios los sacó de Egipto. Sería el año segundo desde la salida del pueblo de su esclavitud. Luego el Señor procede a indicarle a Moisés como cada utensilio y mobiliario debe ser colocado dentro del Tabernáculo y su atrio, junto con la consagración de estos elementos para el servicio, la adoración, la celebración al Señor Dios. Según el pasaje, Moisés personalmente se encargó de armar, colocar y consagrar todo y luego terminó su trabajo (v. 33). Solo él puede hacerlo porque a él se le ha mostrado como luce el Tabernáculo visualmente.
Pero el Tabernáculo no está listo con solo ser armado, falta el toque final: si va a ser el lugar desde donde el pueblo se acerca a Dios, entonces la gloria de Dios (Shekinah) debe cubrir el Tabernáculo. A partir de ese momento la nube y la columna de fuego que los guiaba se posaron sobre el Tabernáculo.

Anímate a comentar o preguntar.

Día 29: Éxodo 35 al 37

Lee los capítulos 35 al 37  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Éxodo 35-37), luego:

Notas De Estudio

Capítulo 35: Los capítulos del 35-38 son conocidos por los judíos como el “Va-Yakel” (significa “Y convocó…”, así comienza el pasaje en hebreo). Moisés convoca a los israelitas para construir el Tabernáculo. Es pertinente enfatizar sobre el día de reposo antes de un período en que el pueblo se dedicará a una labor intensa (artesanos y ayudantes). Tan solo en la sección de los capítulos 35-40 (que es la dedicada a la construcción del Tabernáculo) aparece la palabra para trabajo (en el hebreo) unas veintiún veces.
“Ni siquiera debes encender fuego…” (v. 3), esto ha llevado a los rabinos a un sin número de divisiones con respecto a su interpretación en la que prevalecen dos:
– Un grupo que se abstiene de encender fuego durante el día de reposo, pero que puede dejar encendido el fuego que se inició el día antes al Sabbath.
– Un grupo que va totalmente a oscuras (aclarando que para ellos “fuego” incluye la electricidad) durante el día de descanso.
Aparte de esas divisiones están las discusiones sobre el uso de la electricidad y maquinarias en el Sabbath.
El Señor ordena que del pueblo se haga una ofrenda voluntaria de materiales que serán usados en la construcción del Tabernáculo. Del pueblo, los que tuvieron el corazón motivado, ofrendaron los materiales necesarios, pero también se juntaron las personas que tenían tanto habilidades como deseo de trabajar.

Capítulos 36 y 37: Moisés informa sobre la elección de Bezalel y Aholiab como los maestros artesanos apuntados por Dios y quienes dirigirán la obra. A Bezalel no solo se le ha concedido la habilidad por el Espíritu de Dios para el trabajo requerido sino también la capacidad de enseñar, de transmitir a otros cómo trabajar.
La generosidad del pueblo es tanta que las ofrendas voluntarias deben pararse al exceder el material requerido para la construcción del Tabernáculo. En Egipto los israelitas carecían de paja para poder hacer la cuota diaria de ladrillos que se necesitaban para las construcciones del Faraón, aquí abundan en materiales preciosos y de alta calidad (aunque algunos comunes) para construir el santuario del Señor.
El resto de estos pasajes se dedica a detallar el cuidado con que el Tabernáculo y sus utensilios son construidos.

Anímate a comentar o preguntar.

Día 27: Éxodo 29 al 31

Lee los capítulos 29 al 31  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Exodo 26-28)

Notas De Estudio

Capítulo 29: Se narra el proceso complejo donde se ordenaban por primera vez a aquellos que estarían ejerciendo el oficio sacerdotal. La ceremonia tenía seis partes: lavar, vestir y ungir los sacerdotes, seguido por tres sacrificios.
El poner las manos sobre el animal antes del sacrificio en esta ceremonia en específico, indicaba que se hacía por ellos, y el animal “cargaba” con la culpa de Aarón y sus hijos. Esta ceremonia sería el patrón para la consagración de sacerdotes en el futuro y debía durar siete días, y los sacrificios servirían como guía de los sacrificios que serían ofrecido por los sacerdotes a diario en el futuro.
La última parte del capítulo (38-42) es sobre las ofrendas diarias (“tamid”) que consistía en ofrendas de cosas que eran alimento básico para los israelitas: cordero, trigo, aceite y vino.

Capítulo 30: sigue con las instrucciones sobre otros elementos del tabernáculo (altar del incienso, lavamanos de bronce) y de productos consagrados que serían usados como parte del tiempo de adoración.
El altar de incienso estaría dentro del tabernáculo, era un elemento importante porque debía colocarse justo frente a la cortina del Lugar Santísimo. El perfume del incienso disminuía el olor provocado por las constantes ofrendas animales que se hacían alrededor del altar, manteniendo el lugar perfumado y con un olor agradable y purificador.
Los censos se hacían generalmente para propósitos militares, distribución o redistribución de la tierra o para asignación de impuestos. El dinero recaudado en el censo se usaría para el Tabernáculo. Los censos en Israel debían ser autorizados por el Señor, cualquier censo sin esta autorización pondría al pueblo en peligro (ver 2 Samuel 24:1-15).
El resto del capítulo da detalles y la fórmula para la elaboración del aceite de la unción y del incienso sagrado. Aunque los detalles no incluyen el proceso de mezcla (importante para que cualquier producto mantenga una consistencia en su esencia) se les prohíbe al pueblo de Israel usar la misma fórmula para el aceite de uso personal y el incienso que se usaba para las casas u otro propósito.

Capítulo 31: junto con revelar todo esto a Moisés, el Señor había dispuesto a hombres creativos (Bezalel y Aholiab) a quienes se le había dado la capacidad por el Espíritu de Dios para que pudiesen elaborar al pie de la letra todo el material concerniente al Tabernáculo y también la elaboración de la ropa sacerdotal.
El capítulo termina haciendo énfasis en el día de reposo. Uno se puede preguntar: ¿por qué repetir tanto y constantemente sobre guardar este día? Bueno, la forma en que vivimos nos da la respuesta: trabajamos como locos, con tiempos de descansos limitados, el tiempo en que no estamos trabajando hacemos diligencias o lo llenamos de actividades (a los hebreos se les prohíbe hacer cualquier otra actividad que no sea estar descansando y disfrutar de la Presencia de Dios) y el tiempo que nos sobra ni siquiera lo dedicamos en calidad al Señor (haga énfasis por favor en “el tiempo que nos sobra”). No creo que los israelitas hayan sido diferentes. Viniendo de trabajar usando cada día de su semana como esclavos, en una sociedad donde si dejabas de trabajar un día no comías, requería una carga de fe poder aparta un día completo para descanso y el Señor. Por eso el énfasis y el recordatorio.

Anímate a comentar o preguntar.