Día 254: Daniel 5-8

Lee los capítulos del 5 al 8 del libro de Daniel (puedes leerlos dando clic aquí: Daniel 5-8).

Notas De Estudio

Capítulo 5: Nabucodonosor ha muerto, y lo ha sustituido el rey Belsasar. Mientras bebía vino en un banquete que hizo para mil invitados, “mandó traer las copas de oro y plata que su antecesor, Nabucodonosor, había sacado del templo de Jerusalén” (ver 5:2 y también 1:2). No sólo bebieron él, sus reinas y concubinas con esas copas de uso exclusivo para la adoración a Dios, sino que mientras lo hacían, ofrecieron culto a sus ídolos (v. 3-4). Ni Nabucodonosor, que como vimos muchas veces se comportaba como un loco, impulsivo y arrogante, se atrevió a tal cosa. Vemos que este rey en vez de aprender de su predecesor y hacer las cosas mejor, empeora.

Ya leímos la historia, en ese momento aparece en el aire una mano que escribe sobre la pared palabras que ninguno de los sabios del imperio logra descifrar, y el rey está pálido del miedo (¿les suena familiar la escena?). Su madre interviene y le dice que un hombre (Daniel) que sirvió a Nabucodonosor, entre muchas otras cosas tiene la habilidad de resolver enigmas. Daniel es llamado, descifra las palabras y le explica a Belsasar. En este caso Daniel no se limita al significado estricto de la frase escrita, sino que además le brinda una historia (la de su predecesor) en su contexto, que en palabras sencillas sería: estás actuando igual que con la diferencia que él sí “cogió cabeza”, pero tú no; por eso Dios te quita el reino. La profecía se cumplió esa misma noche (v. 30), y la gran Babilonia fue derrocada por los medos y los persas, con el rey Darío a la cabeza.

¿Y nosotros? ¿No vamos a coger cabeza? ¿No tenemos ejemplos bíblicos, ajenos y propios para saber lo que debemos o no hacer? ¿Vamos a dejar pasar el tiempo sin cambiar hasta que las consecuencias sean funestas?

Capítulo 6: Este es un clásico de los que tradicionalmente incluyen en las clases bíblicas para niños.

En los versos 1-9 muestra ya en poder al rey Darío el medo, quien estructurando su reino, coloca a Daniel entre los más altos funcionarios, y hasta de entre ellos se destaca. Se cuela la noticia de que por su desempeño lo van a ascender aún más. Vienen los envidiosos a tratar de hacerlo quedar mal pero fracasan, y llegan a la conclusión inteligente y macabra, de que lo único con que le pueden buscar un problema es por cuestiones relacionadas a su fe. Le llevan la idea al rey de que emita una ley prohibiendo la adoración a nada ni nadie que no fuera a él por 30 días, y Darío cae en el gancho.

El versículo 10 resume la respuesta de Daniel al edicto: “…cuando Daniel oyó que se había firmado la ley, fue a su casa y se arrodilló como de costumbre [subrayen eso] en la habitación de la planta alta, con las ventanas abiertas [subrayen también eso] que se orientaban hacia Jerusalén. Oraba tres veces al día, tal como siempre lo había hecho [sigan subrayando], dando gracias a su Dios”. Él pudo quedarse quieto, bajo perfil, salir de viaje (que podía), en fin, ¡no hacer nada y ya! Pero Daniel no solo se comprometió con NO adorar a otros dioses, él NO IBA A DEJAR DE ADORAR A SU DIOS. Qué gran lección!

Del verso 11 en adelante se muestra cómo lo delatan (ese era el plan), y el desenlace. Con dolor en su corazón el rey Darío lo manda al pozo de los leones. No cenó ni durmió esa noche, y fue temprano al día siguiente a ver si su súbdito seguía con vida. Milagro! Daniel estaba en una sola pieza. Entre otras cosas, el rey manda una carta a todo su reino, alabando y reconociendo al Dios de Daniel como supremo, por haberlo librado de forma maravillosa. ¿No les recuerda la carta de Nabucodonosor en el capítulo 3?

Ahora, ¿qué había visto u oído Darío que lo hiciera pensar que el Dios de Daniel lo podía librar a diferencia de los otros dioses? ¿Verán los que nos rodean en nosotros, algo que los haga creer que nuestro Dios es verdadero y formidable?

Capítulo 7: Retrocedemos al tiempo del reinado de Belsasar en Babilonia, en esa época Daniel tuvo visiones en un sueño, el cual pone por escrito. Vio 4 bestias extrañas y poderosas, con ciertas características distintivas cada una. Luego aparecen un Anciano (que las juzga) y alguien que parece “un hijo de hombre”, a quien el Anciano le da poder y autoridad sobre todo el mundo.

Daniel pregunta dentro de la visión y se le explica ciertos significados: las 4 bestias representan 4 reinos, de los cuales la cuarta (la más fea y más feroz) será una potencia mundial particular que le hará franca oposición al pueblo de Dios. También explica que eventualmente el Anciano, que representa a Dios, le dará autoridad al “hijo del hombre” (uno de los términos usados para referirse a Jesús en el NT) sobre todo, y su reino sería eterno.

Sin entrar en muchos detalles, podemos ver entre otras cosas: uno, cierta similitud con el sueño de la estatua de Nabucodonosor en el capítulo 2. Segundo, las características de las bestias coinciden (según muchos estudiosos) con aspectos de los grandes imperios que le siguieron a Babilonia. Tres, el final de la revelación parece saltar en el tiempo pues se muestran cosas que sucederán para el final de los tiempos, la mayoría anunciadas en el libro de Apocalipsis.

Capítulo 8: Como dos años después de lo relatado en el capítulo 7, Daniel tuvo otra visión, contada del verso 1 al 14. Se trata de un carnero poderoso de 2 cuernos que eventualmente es vencido por un chivo de un solo cuerno, y eventualmente el principal conflicto de “lo que sale del chivo” (sí, suena raro) es con Israel.

En los versos 15 en adelante, relata el significado de la visión, explicada por el ángel Gabriel quien es enviado a Daniel. El carnero y el chivo representan a Media y Persia, y a Grecia respectivamente. Aparte de profecías acerca de lo que iba a ocurrir con esos reinos, sobre todo en relación al pueblo de Dios, se mencionan “dos mil trescientas noches y mañanas” (vv. 14 & 26). Esta última parte queda sin explicación, pero su significado parece tener que ver con un periodo de tiempo mucho más lejano.

Nota: en ambas visiones (capítulos 7 & 8), Daniel admite que quedó “espantado”, “abrumado”, se puso “pálido”, y hasta se enfermó. Bueno, era humano!

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Día 253: Daniel 1-4

Lee los capítulos del 1 al 4 del libro de Daniel (puedes leerlos dando clic aquí: Daniel 1-4).

Notas De Estudio

Introducción: El libro de Daniel es el último de los 5 Profetas Mayores. El personaje principal es el profeta Daniel, seguido de sus más cercanos amigos, Ananías, Misael y Azarías. También resaltan los reyes mencionados en el libro: Nabucodonosor, Belsasar, Darío y Ciro.
El libro comienza con el sitio de Jerusalén por Babilonia (alrededor del 605 A.C.), y abarca la época conocida como “El Cautiverio” (que terminó como en 562 A.C.), como había sido profetizado por los profetas anteriormente leídos. Básicamente las tramas se centran en una breve introducción histórica (1:1-7), episodios ocurridos entre los protagonistas y los ya mencionados reyes, y visiones de Daniel.
Vale destacar que Daniel (aunque más joven) fue parcialmente contemporáneo con Jeremías y Ezequiel.
Capítulo 1: Se empieza con una breve reseña histórica (1:1-7), que básicamente describe a el contexto de los 4 personajes principales y cómo llegaron a la corte del rey Nabucodonosor. Daniel y sus amigos eran jóvenes de la realeza de Judá con ciertas características (1:3-4). Babilonia usó con ellos una estrategia que usó con otros pueblos conquistados: secuestraba, entrenaba y les trataba de lavar el cerebro (un ejemplo es el cambio de nombres, v.7) a “la crema y nata” de esos pueblos, y los ponía al servicio del imperio. A ese grupo se le trataba con cierta preferencia que a los demás esclavos (1:5), aunque en algunos aspectos chocaba con las leyes judías (1:8).
En los versos 8 en adelante se nos presenta un conflicto, a diferencia de muchos de los “aprendices escogidos”, Daniel, Ananías, Misael y Azarías, decidieron no comer la comida babilónica que estaba en contra de sus enseñanzas, prefiriendo comer sólo legumbres y beber sólo agua (ustedes saben que eso no es fácil!). El Señor los pone en gracia con la autoridad competente para que se les permita, y logran estar en mejor estado que los demás (vv. 14-16).
Pasados los 3 años de entrenamiento fueron evaluados por el rey y pasaron con resultados extraordinarios (vv. 18-21). Qué bueno que la Biblia aclara que ellos no obtuvieron esos logros porque eran los “más verdugos del barrio”, sino que Dios los dotó de habilidades excepcionales (v. 17). Eso no quita el mérito de su esfuerzo; es más bien para que quede bien claro quién es el que nos provee lo necesario para triunfar, y no nos tomemos la honra para nosotros.
Capítulo 2: Nabucodonosor tiene un sueño que lo asusta mucho, y llama a los “sabios de su reino” (incluía magos, brujos, hechiceros y astrólogos), para que lo interpreten (práctica nada rara en la época). Pero se la pone difícil: les “exigió que le dijeran lo que había soñado”, bajo amenaza de muerte! (vv. 2b-6). Sus súbditos no lograron satisfacer su petición así que empezó una persecución para ejecutarlos a todos. Entre los sabios se encontraba Daniel el cual pidió un poco de tiempo al rey para darle la interpretación del sueño. Daniel y sus amigos oraron a Dios quien le dio la revelación esa misma noche (su significado tiene implicaciones de amplio espectro histórico cuya complejidad no abordaremos aquí). El rey quedó tan asombrado con la respuesta que se arrodilló y dijo “tu Dios [el de Daniel] es el más grande de todos los dioses, es el Señor de los reyes, y es quien revela los misterios, porque tú pudiste revelar este secreto” (vv. 46-47). Acto seguido, Nabucodonosor ascendió a Daniel quien hizo que ascendieran a sus tres compañeros.
¿Qué fue lo más importante? Que el nombre del Señor quedara en alto. Eso es lo que debería siempre importarnos!
Capítulo 3: Aquí está una de mis historias favorita de toda la Biblia! Nabucodonosor (a pesar de lo mostrado por Dios en el capítulo 2) hace una estatua de oro enorme, y manda que la adoren. La orden llega con cierta presión: “¡Cualquiera que se rehúse a obedecer, será arrojado inmediatamente a un horno ardiente!” (v. 6). Sin embargo Sadrac, Mesac y Abed-nego (estos fueron los nombres caldeos que les dieron a Ananías, Misael y Azarías respectivamente; ver 1:7) no se arrodillaron ni adoraron la estatua. Aparecen algunos astrólogos que los delatan con el rey, probablemente por envidia pues recalcan que eran aquellos “a los que usted puso a cargo de la provincia de Babilonia” (v. 12).
Nabuco (de cariño J) se incomoda, los manda a llamar, y (según él) les da “un chance”, dándoles la oportunidad de salvarse si la próxima vez que toque adorar a la estatua lo hacen. La respuesta de ellos es una de las frases (a mi entender) más valientes citadas en la Biblia: “…no necesitamos defendernos delante de usted. 17Si nos arrojan al horno ardiente, el Dios a quien servimos es capaz de salvarnos. Él nos rescatará de su poder, su Majestad; 18 pero aunque no lo hiciera [UFFF!], deseamos dejar en claro ante usted que jamás serviremos a sus dioses ni rendiremos culto a la estatua de oro que usted ha levantado.” (vv. 16-18).
El rey se quilla tanto que los manda al horno de fuego, calentado 7 veces más de lo usual. Son arrojados y… sucede el milagro! Nabucodonosor ve que dentro del horno no hay tres personas sino 4, sin ningún daño, y dice que “el cuarto hombre se parece a un dios!” (v. 25). Llama a Sadrac, Mesac y Abed-nego y les pide que salgan. Resumiendo: ni ellos ni sus ropas estaban quemados, y ni siquiera olían a humo (vv. 24-27). Y entonces pasaron de perseguidos a ascendidos (v. 30), que debió ser tremendo golpe para los envidiosos. Dios se las luce, verdad?!
Nota curiosa: Este es el único capítulo que no menciona a Daniel.
Capítulo 4: Este capítulo empieza como una cita del propio Nabucodonosor. Es un testimonio relatado como una carta “a la gente de todas las razas, naciones y lenguas del mundo [babilónico]” (v. 1). Él tiene otro sueño que lo asusta muchísimo. Una vez más los sabios del reino no pudieron interpretarlo y le pidió a Beltsasar (nombre caldeo que le dieron a Daniel; ver 1:7), que lo interpretara. Efectivamente, Daniel (con cierto espanto) le responde que el significado del sueño es que vendrá juicio sobre el rey. Por Nabucodonosor estar de arrogante y no reconocer que fue Dios quien le dio el gran reino que dirigía, iba a comportarse y vivir como un animal del campo durante siete años (vv. 22, 24-25). Una revelación muy fuerte, verdad? Daniel fue sabio y le aconsejó que se arrepintiera, es decir que cambiara el rumbo de sus malas acciones (v. 27).
Doce meses después, al parecer olvidando lo que se le avisó, Nabucodonosor se expresó arrogantemente (vv. 29-30), y se cumplió la profecía; se empezó a comportar como un animal (literalmente, comiendo hierba y viviendo a la intemperie; ver vv. 31-33), y obviamente hubo que aislarlo de todo lo que tenía que ver con su reino. Pasado el tiempo anunciado por el Señor, el rey mismo dice “… yo, Nabucodonosor, levanté los ojos al cielo. Recuperé la razón, alabé y adoré al Altísimo y di honra a aquel que vive para siempre…” (v. 34). Entonces, además de alabar a Dios, relata cómo le fue devuelto el reino (v. 36), y termina diciendo “Ahora, yo, Nabucodonosor, alabo, glorifico y doy honra al Rey del cielo. Todos sus actos son justos y verdaderos, y es capaz de humillar al soberbio” (v. 37). ¡Qué lección… para TODOS nosotros!
Otra nota curiosa: Este es la última vez que se menciona a Nabucodonosor de manera activa en este libro. De ahí en adelante sólo lo citan históricamente.
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Día 247: Ezequiel 25-28

Lee los capítulos del 25 al 28 del libro de Ezequiel (puedes leerlos dando clic aquí: Ezequiel  25-28)

Notas De Estudio

Capítulos 25-26: Estos capítulos (como ya habrás leído) comprenden mensajes contra diferentes naciones todas vecinas a Israel: Amón, Moab, Edom, Filistea, Tiro. Todas tienen una historia de guerras y enemistad con Israel, y las profecías tienen conexión con eso. El capítulo 25 inicia una sección que llega hasta el capítulo 32, todo con profecías en contra de las naciones, lo que demuestra que Dios no es solo un “Dios nacional”. En aquella época se pensaba que los dioses actuaban solo dentro de ciertos territorios, el hecho de que la profecía fuese más allá del “territorio” de este Dios significa que este Dios es el Dios de todo territorio.

Los amonitas fueron usados por Babilonia contra Judá, luego Judá y Amón se aliaron contra Babilonia (Jer. 27:3) en una coalición que nunca tuvo éxito. Los moabitas también asistieron a Babilonia y luego (como Amón) se unieron con Judá en una coalición contra Babilonia (que nunca tuvo éxito). Moab y Amón son descendientes de Lot, nacieron de las relaciones incestuosas de este con sus hijas.

Edom, que tiene la relación más cercana con Israel (son descendientes de Esaú) es incluido en la profecía por su participación en la destrucción de Jerusalén. El territorio Filisteo fue ocupado por Asiria en los siglos 8 y 7 A.C. y se transformó en un centro industrial para la producción de aceite de oliva. No está claro cuál es la conexión de los filisteos con la destrucción de Judá, pero son incluidos quizás por su constante lucha con los israelitas.

Capítulo 27-28: El año de estas profecías es el mismo en que Jerusalén cayó (586 a.C.). Tiro era preeminente por su poder marítimo. Nabucodonosor estuvo sitiando esta ciudad por 12 años, aunque no pudo conquistarla ellos finalmente se rindieron. La ciudad fenicia de Tiro era una Isla hasta que en el año 332 a.C. Alejandro el Grande construyó un corredor de tierra para asaltar la ciudad de forma terrestre. La cantidad de profecías en contra de Tiro revelan su poder económico.

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Día 246: Ezequiel 21-24

Lee los capítulos del 21 al 24 del libro de Ezequiel (puedes leerlos dando clic aquí: Ezequiel  21-24)

Notas De Estudio

Capítulo 21-22: Las profecías en contra de Jerusalén esta vez en un lenguaje más “agresivo”. En el capítulo se incluye la alegoría de los dos caminos: uno que va a Jerusalén y otro que va a Amón, se elige la dirección a Jerusalén. Los amonitas podrían estar felices con la profecía: “se han salvado” y el destino de destrucción es para Jerusalén. Los Babilonios también: Dios los está “usando”. Sin embargo: tanto Amón como Babilonia recibirán su castigo. Estos tres actos

El capítulo 22 sigue con las denuncias contra Jerusalén: sus mayores delitos son las injusticias. Algo que debe dejarnos un mensaje: ¿cómo tratamos al pobre? ¿ayudamos al que no puede defenderse? ¿practicamos la bondad? ¿cobramos intereses? No es solo la idolatría lo que molesta a Dios sino el maltrato al prójimo. El Señor ha buscado al menos alguien que ore por Israel (¿recuerdan Abraham intercediendo por Sodoma en Génesis 18?), ¡pero ni eso aparece!

Capítulo 23: Las dos prostitutas de este capítulo representan a Israel (el Reino del Norte) a través de su capital Samaria, y a Judá (el Reino del Sur) a través de su capital Jerusalén. Aquí como en casi todo el Antiguo Testamento el adulterio es comparado con un acto de idolatría. Los nombres son simbólicos, y nos hacen recordar el tiempo en que Israel vivía en tiendas en el desierto o el tiempo en que el centro de adoración era el Tabernáculo (que era un templo movible donde el Lugar Santo y Santísimo se encontraban en la tienda del recinto). Ahola significa “su tienda” y Aholiba “mi tienda está en ella”. La última tiene una conexión el templo que se encontraba en Jerusalén. Ambas se han  prostituido: han hecho alianza con otros países y se han ido tras sus dioses. Ahola ya ha sufrido las consecuencias (para el tiempo en que Ezequiel profetiza Israel ya ha estado esparcido por años y sus raíces replantadas en otros lugares), Aholiba (Judá) sufrirá las mismas consecuencias.

El lenguaje sexual en el texto es… fuerte, y su conclusión también: como prostitutas han sido tan usadas que ya ni para eso sirven.

Capítulo 24: En el año en que Nabucodonosor empieza el sitio contra Jerusalén (589-588 a.C.) Ezequiel recibe la profecía de su inminente destrucción y exilio de los judíos (que sucedería dos años después). Las responsabilidades de Ezequiel en el templo incluían el uso de ollas para cocinar la carne sacrificada, y es lo que usa para dar esta profecía. La sangre en el fondo de la olla significa la corrupción de la gente, una olla de sacrificio que no puede ser limpiada debe ser tirada porque la suciedad es impureza. Es definitivo: Jerusalén ha sido desechada como instrumento de adoración y sacrificio a Dios por su corrupción.

La siguiente parte es fuerte (¿que no lo ha sido?): los profetas eran personas que no solo daban palabras de lo que iba a suceder sino que junto con su oficio toda su vida se transformaba en ejemplo y acto de sus profecías. La esposa de Ezequiel moriría y él no debía llorarla, como señal de cómo la gente debía comportarse ante la inminente caída de Jerusalén.

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Día 245: Ezequiel 17-20

Lee los capítulos del 17 al 20 del libro de Ezequiel (puedes leerlos dando clic aquí: Ezequiel  17-20)

Notas De Estudio

Capítulo 17: La alegoría de esta profecía se refiere a el exilio de Joaquín a Babilonia, la instalación de Sedequías su tío, por parte de Nabucodonosor, y la traición de Sedequías al aliarse con los Egipcios. La alegoría tiene tres actos:

1- Versos 3-4: Se describe un águila que es luego identificada con Nabucodonosor. La conexión con el Líbano es que había una parte del palacio de Jerusalén conocida como “La Casa del Bosque de Líbano”, lo que da una conexión con la instalación.

2- Versos 5-6: Describe la plantación de una semilla que se transforma en viña, la que es identificada con Sedequías.

3- Versos 7-8: describe la segunda gran águila, el Faraón Egipcio, a quien Sedequías había buscado por ayuda para hacer una revuelta contra Nabucodonosor. Lo que hace que la primera águila (Nabucodonosor) destruya la viña (Sedequías).

Vemos una importante conexión entre las profecías de Ezequías y las de Jeremías en este sentido.

Capítulo 18: Al igual que en Jeremías 31, Ezequías recibe palabra de Dios con respecto al destino de los hijos de padres pecadores, pero esta vez de forma muy descriptiva. Si evaluamos bien la razón por la que esta profecía es dada, tanto a Jeremías como a Ezequiel, es muy probable que algunos hijos de los exiliados habrían estado pensando que su destino estaba marcado: sus padres habían pecado y eso tenía consecuencias hasta la cuarta generación, ¡no había escapatoria! Pero, si los hijos no pagan por el pecado de sus padres, entonces la generación que se levante contra el pecado ¡sobrevivirá! Hay otra razón: la gente no asumía su culpa, y le echaba la culpa de lo que ahora les pasaba a el pecado de sus padres. Las palabras de Jeremías sirven para que se den cuenta que si han sido castigado es porque pecaron, ellos, no sus padres, y tuvieron también oportunidad para el arrepentimiento.

El capítulo pasa a comparar las cualidades del justo con el defecto de los pecadores, proponiendo las consecuencias de vivir de una u otra manera.

No solo los hijos no pagarán por el pecado de los padres: si el que peca (el malvado) se arrepiente: recibirá perdón, y si el justo se desvía: castigo.

Capítulo 19: Ezequiel pasa en este capítulo a ilustrar el principio de la responsabilidad individual con dos alegorías concernientes a la desaparición de la monarquía Davídica.

En la primera (vs. 2-9), el león simboliza a la tribu de Judá, la leona se refiere a Judá o a todo Israel, los cachorros: Joacaz y Joaquín, ambos llevados en cautiverio por su arrogancia.

La segunda (vs. 10-14) vuelve a la imagen de la viña para hablar de la caída de Judá y su monarquía.

Capítulo 20: Aquí inicia una serie de profecías concernientes al castigo de Israel y que termina en el capítulo 23. Es la tercera sección de este libro profético.

Otra vez el profeta recibe la visita de los líderes de Israel en el exilio, aparentemente esto era un detonante para que el profeta recibiese palabra de Dios. Ezequiel repasa la historia de Israel en el desierto y llama a un nuevo Éxodo en el que Israel volverá del desierto y será restaurado en su tierra. La estructura es: rebelión de Israel, Castigo de Dios y compasión divina.

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Día 239: Jeremías 47-52

Lee los capítulos del 47 al 52 del libro de Jeremías (puedes leerlos dando clic aquí: Jeremías 47-52)

Notas De Estudio

Capítulos 47-49 : Continúan los oráculos proféticos en contra de las naciones que iniciaron el capítulo 51. Si ya leíste Isaías (en caso de que estés haciendo este programa en orden) te darás cuenta que son prácticamente las mismas naciones a las que este otro profeta había mencionado en su libro. Básicamente son gente que contribuyeron con el deterioro moral de Israel, o le hicieron guerra continua hasta debilitarlos.

Los primeros en ser abordados son los Filisteos, descendientes de los llamados “Gente del Mar” quienes avanzaron por tierra y agua desde las Islas Griegas a través de Asia Menor o el mar Mediterráneo y se asentaron en las costas de Canaán uniéndose con poblaciones locales y formando los Filisteos (la palabra “Palestinos” se deriva de “Filisteos”), coalicionados en cinco ciudades Askelón, Gaza, Asdod, Ecrón y Gad. El faraón Neco los invadió según reporta Herodoto y luego Nabucodonosor los invadió en 604 a.C. deportando a la mayoría de su población y trayendo a un fin a los Filisteos como coalición y como etnia.

La siguiente es Moab, que estaba situada al este del Mar Muerto. La relación de Israel con Moab siempre fue tensa, empezando por la travesía de Israel por el desierto donde Moab no dejo pasarlos. Eran aliados de los Asirios, y luego fueron destruidos por los Babilonios a mediados de siglo 6. El capítulo 48 (donde habla de los Moabitas) es muy parecido a Isaías 15-16.

Luego Amón: los amonitas fueron siempre cercanos a los Moabitas, pero a diferencias de esto en algunas ocasiones eran aliados de los israelitas y en otras enemigos. La invasión de Nabucodonosor puso fin a el antiguo estado amonita.

Edom (descendientes de Esaú, hermano de Jacob, ambos hijos de Isaac el hijo de Abraham) estaban localizados al sureste del Mar Muerto. Eran aliados a los Babilonios y contribuyeron a el asalto contra Jerusalén (ver Salmo 137, Lamentaciones 4:21-22; Abdías 10-16). Eran conocidos en tiempos de los romanos como los Edumeos.

Damasco era la antigua capital de Aram (lo que ahora es Siria, de la que Damasco sigue siendo capital de Siria donde es conocida como ash-Sham). Fue destruida por los Asirios en el año 733 a.C. y luego fue usada como centro administrativo.

Cedar se refiere a la coalición de las tribus Árabes (descendientes de Ismael, ver Génesis 25:13), y Jazor es un lugar desconocido en la actualidad también asociado con los Árabes. Los habitantes de estas ciudades eran conocidos por sus destrezas con el arco y flecha, y eran pastores de ovejas. Aunque las tribus Árabes sirvieron con frecuencia a Babilonia, hay records antiguos babilonios que indican que Nabucodonosor realizó campañas contra las tribus árabes. Elam era la capital de Susa, país que los asirios saquearon en el 646 a.C.

Capítulos 50-52: representan la profecía más larga en contra de Babilonia. A pesar de que Jeremías mantenía consistentemente que Judá debía someterse a Babilonia eso no significa que él simpatizaba con ellos. El imperio de Babilonia inició con el padre de Nabucodonosor: Nabopolasar, quien aprovechó la muerte del rey Asirio Assurbanipal para debilitar el imperio y tomar el trono de Babilonia. Esta profecía es reservada para el final como el clima de la colección de profecías contras las naciones. Jeremías comparte el punto de vista de Isaías quien señaló a los Asirios como “instrumento de Dios” pero luego los condenó por pasarse de la raya con su crueldad en los asaltos y guerras contra Israel y en su blasfemia contra Dios.

Ciro de Persia (ahora Irán) terminó cruelmente con el Imperio Babilónico en el 539 a.C., cuando los poderosos sacerdotes de Marduc lo prefirieron a él antes que a Nabu-naid de Babilonia.

El capítulo 52 de Jeremías es en gran parte un duplicado de 2 Reyes 24:18-25:30 aunque con algunas diferencias y ampliado.

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Día 238: Jeremías 43-46

Lee los capítulos del 43 al 46 del libro de Jeremías (puedes leerlos dando clic aquí: Jeremías 43-46)

Notas De Estudio

Capítulos 43-46: Las palabras de Jeremías sobre Egipto son rechazadas y es llevado junto con el grupo de judíos que quedaba en la tierra hacia Egipto. Excavaciones que se han hecho en el alto Egipto han demostrado la existencia de asentamientos judíos en el área desde la época del Imperio Babilónico. Las comunidades que habitaban en Egipto habían sencretizado las prácticas religiosas judías junto a la de otras religiones, no habían abandonado el estilo de vida que llevaban en la tierra de la que fueron desterrados (ese de idolatría, prácticas abominables de acuerdo a las costumbres de las naciones que los rodeaban), así que Jeremías se encuentra proclamando las mismas palabras de denuncia solo que esta vez en otro territorio. Pero aquí la actitud es ya un tanto diferente de la encontrada en Israel: los judíos “salen del closet” y dicen: “Esto es lo que queremos adorar.” Una especie de crisis ha pasado en la vida de esta gente: “¿Por qué Dios permitió esto?” La respuesta a esa pregunta creo que la encontramos en Proverbios: “La gente arruina su vida por su propia necedad, y después se enoja con el Señor.” (Proverbios 19:3)

Egipto se convierte entonces en el lugar en que los judíos quieren quedarse conectados, es precisamente el lugar del que serán arraigados, de hecho: el faraón sentirá la mano de poder de Nabucodonosor.

El capítulo 46 inicia un grupo de profecías dirigidas a las naciones que terminan en el capítulo 51.

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Día 237: Jeremías 39-42

Lee los capítulos del 39 al 42 del libro de Jeremías (puedes leerlos dando clic aquí: Jeremías 39-42)

Notas De Estudio

Capítulo 39-42: Nabucodonosor en persona llegó a Jerusalén para conquistarla. Estas conquistas no eran inmediatas y requerían táctica de guerra y… paciencia. Era una especie de embargo: las ciudades importantes eran amuralladas con puertas que cerraban y abrían en horas específicas. El ejercito enemigo rodeaba la ciudad hasta que se agotaran todos los recursos y algunas personas empezaran a morir de hambre, entonces atacaban. Dos años y medio duró Nabucodonosor y su ejército en Jerusalén antes de finalmente entrar y destruir todo.
Nabucodonosor había escuchado de Jeremías como simpatizante de Babilonia y mandó a que su vida fuera preservada. Jeremías estaba entre el grupo que estaba siendo desterrado, y el capitán de la guardia babilonia lo busco entre los cautivos ofreciéndole ir a Babilonia o quedarse con Gedalías, quien fue puesto como gobernador sobre los pobres de Judá (el exilio era casi exclusivamente de personas de dinero, gente con habilidades especiales y nobleza).
En el año 582 a.C. un grupo de hombres atentaron contra la vida de Gedalías e iniciaron una revuelta. La revuelta fue rápidamente aplacada por los mismos judíos, pero el temor de otro ataque de los babilonios era tan grande que ellos decidieron salir de Judá. Consultan a Jeremías diciendo que cumplirán con lo que el Señor les diga, pero al Jeremías decirle que se quedarán en Judá los hombres deciden no obedecer… ¡el miedo era más grande que su deseo de obediencia! Y terminan llevándose con ellos a Jeremías y a Baruc (uff! spoiler! eso va en el otro capítulo).

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Día 235: Jeremías 31- 34

Lee los capítulos del 31 al 34 del libro de Jeremías (puedes leerlos dando clic aquí: Jeremias 31 – 34)

Notas De Estudio

Capítulo 31: este capítulo junto al 30 comprenden lo que es conocido como “El Libro de la Consolación de Jeremías”. Generalmente y en la tradición rabínica o de algunos libros proféticos (Amos, Ezequiel), se iniciaba los libros con reprensiones y luego se terminaba con consolación. Por eso algunos eruditos piensan que en el principio, esto formaba parte del final del libro de Jeremías (los caps. 30-31), pero es algo que no podemos afirmar y de lo que no tenemos prueba. En este capítulo volvemos a la imagen de Dios como esposo y su pueblo como esposa. Pero esta vez no con la intención de divorcio, sino de reconciliación y restauración.
El verso 15 es tomado en el  Nuevo Testamento como una profecía por la muerte de los niños menores de dos años a manos de Herodes (ver Mateo 2:17-18), , lo que convierte esta parte de la profecía en Mesiánica (concerniente al Mesías). Pero la recompensa por el trabajo de Raquel es que verá a sus hijos volver, y el esposo (el Señor) la consuela diciéndole que pare de llorar.
Según Éxodo 34:7 la iniquidad de los padres era castigada sobre sus hijos y hasta la cuarta generación, en ese sentido, quienes regresaban del exilio debían temer volver a ser castigados aún cuando volvieran su corazón a Dios, pero el profeta afirma que ya los hijos no serán responsable por el pecado de los padres, cada uno será responsable por su pecado.
La torre de Jananel se encontraba en la esquina Nordeste de Jerusalén y la Puerta de la Esquina se encontraba en el lado opuesto a esta en la ciudad. Aparentemente la ciudad había sido reducida por los subsecuentes ataques de Asirios y Babilonios, Dios la extendería como parte de la señal del cumplimiento de su promesa.
Capítulo 32: El acto de apresar a Jeremías no era fortuito: una ciudad sitiada, con habitantes continuamente en miedo, no necesitaba a un viejo profeta gritando cosas que aumentaran su miedo. Así que, Sedequías decide que lo mejor es apresarlo ¡para que calle! En medio de estar apresado y como parte de una señal profética, Jeremías recibe la oferta de venta de una propiedad. En aquel tiempo, las propiedades en venta se ofertaban primero a familiares cercanos, así la tierra se mantenía entre la familia, luego se pasaba a otras personas dentro de la misma tribu (familiares más lejanos) de acuerdo al orden de cercanía con la familia que ponía el terreno o propiedad en venta. Si alguien recibía una oferta de compra de otra persona de la tribu debía primero buscar a quien le quedaba más cercano genealógicamente y ofertarla, si este la rechazaba entonces se hacía la venta.
Si Jeremías ha profetizado destrucción lo más racional era rechazar comprar el terreno, pero Dios le dice que lo compre y que guarde los papeles de propiedad como señal de que el pueblo volverá a la tierra, sembrará, comprará terrenos y construirá. Jeremías hace como le ordena el Señor, aunque con sus dudas. Dios confirma que restaurará a pesar de la duda de Jeremías.
Capítulo 33: “Clama a mi que yo te responderé.” (v. 3) es uno de los versos más famosos en la Biblia (¡sí! Jeremías tiene algunos de esos), palabras que le llegan al profeta en medio de su encarcelamiento. Aparentemente Jeremías, quien hasta el momento había profetizado casi exclusivamente de destrucción, con la ciudad sitiada y bajo el inminente ataque de los Babilonios, ya sentía que las palabras proféticas que le habían dado estaban a la vuelta de la esquina. Como parte del pueblo de Dios y aunque conocía la razón por la que esto estaba pasando, no podía hacer otra cosa sino sentirse triste. ¿Cómo alegrarse en momento en que sus hermanos y hermanas, la ciudad y el templo que ama serán aplastados? ¡Imposible! Estas palabras no solo son un consuelo al pueblo sino también a Jeremías.
Capítulo 34: Los primeros versos de este capítulo (1-7) están fechados al año 588 a.C., que es la fecha del sitiado de Jerusalén por Nabucodonosor. La promesa de una muerte en paz a Sedequías nos hace recordar las palabras de la profetiza Hulda a su padre Josías (2 Reyes 22:14-20) y contrastan con la profecía que Jeremías hizo a Joaquín (Jeremías 22:24-30).
Los judíos tenían reglas que regulaban la esclavitud (reglas que casi nunca se cumplieron). Sedequías promete liberar los judíos que habían sido esclavizados pero luego se retracta. El Señor está SIEMPRE en contra de la opresión y Jeremías se lo deja saber a Sedequías.

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Día 234: Jeremías 27-30

Lee los capítulos del 27 al 30 del libro de Jeremías (puedes leerlos dando clic aquí: Jeremias 27 – 30)

Notas De Estudio

Capítulo 27-28: A pesar de que la gente de esos  tiempos no disfrutaban de los medios de comunicación que hoy tenemos, la gente se enteraba a través de mensajeros, de sobrevivientes (que a veces eran dejados vivos intencionalmente para que anunciara lo que había pasado) o de emisarios directos de quien iniciaba la guerra. El terror de Babilonia se venía sintiendo, los Asirios se habían debilitado y las naciones pequeñas tenían dos opciones: aliarse unas con otras para hacer un frente más fuerte o someterse a la nación que invadía. Aparentemente el caso en el que Jeremías profetiza a los mensajeros de los reyes de Edom, Moab, Amón, Tiro y Sidón (enemigos de los judíos bajo otras condiciones) mientras estos han enviado mensajeros para ver como forman un ejercito aliado junto a Judá. A Jeremías se le ordena hacer él mismo su yugo y ponérselo también él mismo, lo que indica sometimiento voluntario. Lo único que puede hacer que las naciones sobrevivan al poder de Babilonia es someterse. Es un caso raro: pero en ese momento, Nabucodonosor y su ejército estaban sirviendo a los propósitos de Dios, someterse significaba que también aceptaban la voluntad de Dios para esos tiempos.
No faltaban los falsos profetas quienes enviaban mensajes optimistas, uno de esos era Jananías, quien hizo frente directo a Jeremías (le da la profecía al profeta, no al pueblo, aunque en voz alta para que todos escuchen), quiebra el yugo que el Señor mandó que este se hiciese (tremendo espectáculo) y dice que Babilonia será quebrada en dos años. Jeremías confiado: profetiza el triste destino del falso profeta.
Capítulo 29-30: Para este tiempo, ya un grupo de nobles y gente con capacidades especiales habían sido exiliados a Babilonia, junto a ellos ancianos (es decir: líderes), sacerdotes y también profetas. Estos “exiliados” eran estratégicamente seleccionados para beneficiar a la nación y enriquecerla culturalmente, aunque también no faltaban quienes eran seleccionados como esclavos. Así que, la mejor protesta podría ser negarse a trabajar o a colaborar para el Imperio. Jeremías le dice: “¡No! Tengan hijos, siembren, construyan, cásense… Trabajen para el bienestar de Babilonia.” ¿¡Qué!? Era difícil de entender, pero es más o menos el mensaje del yugo: sométanse y esperen ser liberados por Dios.
No faltaban las respuestas a la profecía de Jeremías y Semaías hace una respuesta en contra de lo que el profeta escribió.
Estar en paz y trabajar para el bien de quienes los exiliaron se hacía en espera a la subsecuente liberación y restauración de los judíos (cap. 30) a su tierra.

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