Contra Todo Pronóstico

Fe es un ingrediente esencial para tener una relación con Dios, aún así (y en base a un grupo importante de descripciones de “fe” que no nos ayudan para nada) muchos cristianos tienen la fe como algo tan abstracto que aveces parece imposible, no lo que provoca la fe sino la fe en si misma. Hoy veremos qué pasa cuando, contra todo pronóstico, alguien decide tener fe y se aferra a ella de manera tal que persevera hasta ver los resultados.

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Fecha: 11 de Enero, 2015
Autor: José Mendez y Fausto Liriano

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Día 140: Nehemías 7-9

Lee los capítulos 7 al 9 del libro de Nehemías (puedes leerlos dando click aquí: Nehemías 7-9)

Notas De Estudio

Nehemías ha visto que sus funciones van más allá de solo re-construir la muralla. Más que constructor es un reformador en lo político y estructural de esta pequeña nación que poco a poco vuelve del cautiverio, pero también en lo religioso y espiritual. Aunque la muralla ha sido reconstruida, el peligro no ha terminado así que se hacen reglas para que la protección de la ciudad sea constante.
El reunir a las personas y registrarlos de acuerdo a su descendencia hace dos cosas:
– Se identifica quiénes realmente son parte del pueblo (vimos que hubieron algunos que afirmaban ser sacerdotes pero no lo eran).
– La gente ha llegado desde el exilio en diferentes grupos, a una tierra que en parte está vacía, así que se establece donde sea. Un registro de las genealogías ayuda a que la gente venga a Jerusalén y de alguna forma se pueda convocar a unidad entre los que viven lejos y los que están en la ciudad amurallada.
El mes séptimo es un mes importante en el calendario litúrgico de Israel, incluyendo las Fiestas de los Tabernáculos (en la que tenían que vivir en enramadas recordando que vivieron en el desierto, y que vimos que re-descubrieron la gente del tiempo de Nehemías mientras leían la ley), el Día de la Expiación.
Esdras es convocado para leer la ley, que no se lee desde el templo sino desde una de las puertas de la muralla. No todo el pueblo estaba allí sino solo los que podían entender, mientras un grupo de levitas “traducía” para que el pueblo pudiese entenderlo mejor. La lectura de la ley hace llorar a la gente, muchos sentimientos mezclados: temor, nostalgia, arrepentimiento… Pero se les anima a no llorar sino a celebrar y compartir la comida apropiada para la celebración.
El capítulo nueve narra la lectura del pacto y el compromiso del pueblo en cumplirlo.

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Día 71: Josué 22 al 24

Lee los capítulos 22 al 24 del libro de Josué (puedes leerlos dando click aquí: Josué 22-24)

Notas De Estudio

Capítulo 22: Los hombres de guerra de las tribus a quienes se les asignó territorio antes de cruzar el Jordán (Rubén, Gad y parte de Manasés) son despedidos a sus territorios porque ya la incursión conjunta de los israelitas contra los cananeos ha terminado. No que no haya gente con quien pelear o tierras que conquistar (como hemos visto) sino que los israelitas están asentados cada uno en su territorio correspondiente. Josué les enfatiza que sean fieles a Dios y a sus mandatos.
Un evento causa tensión en medio de esta paz (“Shalom”) que experimenta la nación (21:43-45): estas mismas tribus construyen un altar al Señor. ¿Cuál es el problema con esto? Como ya hemos visto (ver Día 55 Biblia Completa) para los hebreos el único lugar autorizado para la reunión de adoración corporativa (en comunidad) es el Tabernáculo (subsecuentemente el Templo de Jerusalén). Esta es la razón por la que al día de hoy no existe todo el sistema de sacrificios y rituales que había (aunque esporádicamente) desde tiempos de Moisés hasta el año 70 después de Cristo cuando los romanos destruyeron el templo. La ausencia de Templo es para ellos ausencia del sistema que debe celebrarse en el templo. Así que, todo el construye un altar para hacer sacrificios o crea un sistema de sacrificios y adoración fuera de lo establecido por el Señor está en desobediencia. Ya los israelitas han pasado por el trago amargo de las consecuencias de que alguien desobedezca así que están dispuestos a pelear con sus hermanos.
El evento se aclara con la afirmación de que el lugar no es para hacer sacrificios, es más un monumento para recordar la conexión que tienen como nación dentro de Israel.

Capítulo 23: Como Jacob y Moisés, Josué se dirige a todo el pueblo antes de morir. Sus palabras enfatizan el hecho de que Dios ha estado con ellos y que les ha dado descanso de sus enemigos, cumpliendo todas sus promesas, así que deben ser fieles, ser valientes y no desmayar en su obediencia a Dios. Cuando se refiere a todo Israel es muy probable que haya sido una representación de sus líderes principales, quienes a su vez tendrían que comunicar esto al resto del pueblo. Faltan partes del territorio por conquistar, lo que nos indica que muchas de las naciones o sus remanentes todavía están alrededor, y eso representa un peligro pues Israel siempre ha demostrado una tendencia a alejarse de los caminos de Dios. Es esta la razón del énfasis de Josué en la fidelidad de Dios y en la obediencia del pueblo en agradecimiento a esa fidelidad.

Capítulo 24: Este capítulo representa otra charla de Josué, quizás semanas después de la que vimos en el capítulo anterior y, evidentemente, más cercana a su muerte. Después de detalles históricos llama la atención del pueblo a que sirvan solamente a Dios, eso será lo que los mantendrá firmes y lo que hará que se mantengan en la tierra, tierra que los expulsará (¿vomitará?) si ellos se apartan de Dios. En este capítulo vemos a un Josué más directo y confrontador, dos veces afirma que los de Israel no son capaces de servir a Dios y que deben quitar los ídolos que todavía conservan. Probablemente con dos cosas en mente:
– el canto profético que él y Moisés enseñaron al pueblo de Israel, y que podemos ver al final de Deuteronomio.
– probablemente con información fiel y certera de que había entre el pueblo algunos con inclinaciones a otros dioses.
El pueblo responde con un sí rotundo a Dios, un sí que Josué utiliza como señal de que se han comprometido.
En medio del descanso de la guerra, y de disfrutar del Shalom del Señor se entierran los restos de José que se trajeron de Egipto, Josué y Eleazar también son enterrados. Y aquí inicia una nueva etapa del pueblo de Israel, una muy loca que veremos ahora que entramos a Jueces.

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Día 54: Deuteronomio 7 al 9

Lee los capítulos 7 al 9 del libro de Deuteronomio (puedes leerlos dando click aquí: Deuteronomio 7-9)

Notas De Estudio

Capítulo 7: Los capítulos que seguimos leyendo (como los que estamos viendo hoy) parecen ser la continuación de un largo discurso dado por Moisés al pueblo. Se dan dos mandamientos principales, alrededor de los cuales gira esta parte del discurso:
1- Destruir los habitantes originales de Canaán.
2- No adorar sus dioses.
Entre los pueblos se menciona a los Hititas (es muy probable que no sean los mismos Hititas que establecieron su imperio en el centro de Turquía) y los Jebuseos (que eran los habitantes originales de Jerusalén y quienes fueron conquistados finalmente por David), los gergeseos, amorreos, etc. La lista varía dependiendo de los pasajes y en algunas ocasiones se mencionan más pueblos. Lo que si nos daremos cuenta mientras vamos leyendo la Biblia, es que este mandamiento nunca fue cumplido, excepto en algunas áreas de la tierra. Es decir: los israelitas fallaron en destruir por completo a estos pueblos, lo que fue parte de su desgracia a través de los años.
La destrucción de estos pueblos incluye la no adoración de sus dioses, no casarse con sus mujeres (o con sus hombres), y no tomar posesión de cosas valiosas que estén siendo usadas como objetos de culto (por ejemplo, piezas de oro u otros metales preciosos usadas en sus templos o altares). Los israelitas deben entender que nada que tenga una conexión con la adoración a otros dioses debe ser usado o apreciado o guardado por ellos. Esto obviamente requerirá un gran paso de fe, y habrá momentos en que será una piedra de tropiezo para el pueblo. Su fidelidad a Dios será el ingrediente principal para su victoria, y aún cuando la tarea pueda parecer abrumante, Dios estará con ellos: porque ya lo ha estado.

Capítulo 8 y Capítulo 9: Es muy fácil olvidar que las bendiciones han sido dadas por Dios una vez estamos tranquilos y nuestra seguridad parece un evento estable, nosotros somos así como hombres (ver Salmo 130). Así que Dios hace un llamado directo a no olvidar quién ha sido (y quién será) el que otorgó la victoria a Israel. Se les recuerda a Israel su travesía por el desierto, los momentos de hambre (que aquí aparecen como provocados por Dios para probarlos), la ropa y el calzado del pueblo que permaneció milagrosamente intacto, etc. Mientras en el desierto cada provisión del pueblo era dada directamente por Dios (el desierto no produce nada), en la tierra a la que entrarán ellos mismos sembrarán, tendrán viñas, trigo, higueras, miel, y al tener una conexión directa con la producción de su propio alimento pueden enorgullecerse. No hagan eso, les dice el Señor, recuerden que es su Dios y si no obedeces: te sucederá lo mismo que a las naciones que Dios está sacando de la tierra.
El capítulo 9 sigue en el mismo espíritu: te daré la victoria pero ten cuidado. Uno puede llegar a pensar: “¿Ajá? ¿Qué tiene Israel que ahora sacan a esta gente para que ellos entren?” Respuesta: La propia maldad de la gente de la tierra los expulsa (9:5), no es que Israel es especial y los otros no. Hay evidencias en otros pasajes bíblicos de que es posible que Dios le haya dado un chance a algunos de estos pueblos antes de que Israel entrase (ver Génesis 15:16). Para recordarle su maldad Moisés trae a la memoria la ocasión en que bajando del Sinaí (Horeb) los israelitas estaban adorando a un becerro de oro.

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Día 28: Éxodo 32 al 34

Lee los capítulos 32 al 34  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Exodo 32-34)

Notas De Estudio

Capítulo 32: el pueblo que es liberado por Dios, quien ha visto de primera mano como su poder ha derrotado sus enemigos, ha sido alimentado por El, ha visto su gloria: ahora se desespera en la ausencia de Moisés (“ese Moisés”, dicen) y presionan a Aarón quien los complace y crea un becerro de oro para que adoren.
Siempre he pensado en este pasaje como una advertencia para el líder: complacer “al pueblo” no es siempre el mejor camino, y para la gente: es bueno esperar (especialmente si has visto como obra Dios), no es bueno complacer nuestras emociones religiosas. Una buena pregunta que podemos hacernos:
¿podemos esperar en Dios o siempre nuestra desesperación termina en alguna acción religiosa que nos haga sentir que nos estamos moviendo?
Dios dice: “Tú pueblo, que tú sacaste de Egipto…”, como si fuese implícito que ya no es “su pueblo” por lo que están haciendo. El Moisés que intercede por el pueblo mientras Dios le revela lo que están haciendo, es el mismo que se enoja tanto que rompe las tablas del decálogo.
Aarón niega responsabilidad del hecho, dice que tiró el oro y salió el becerro, algunos piensan que esto es una señal de que hubo cierto poder demoníaco sobre-natural que ayudó a que el becerro se formara, pero Aarón solo se está excusando.
El pueblo no estaba 100% en Dios y todavía arrastra el deseo por otros dioses, y esto se revela más en el hecho que solo una de 12 tribus (la tribu de Leví) está “del lado del Señor” cuando Moisés se lo pide. Esa tribu se consagra en ese momento como la gente que servirá perpetuamente en el templo junto a los sacerdotes pero en tareas menores.
La consecuencia de apartarse de Dios es fatal (recuerden que el pueblo ya había hecho un pacto con Dios): muchos mueren a espada y otros mueren por una plaga.
La ira de Moisés se convierte en compasión e intercede a Dios por el pueblo a cambio de su propia salvación, el Señor responde con perdón pero confirma: ya todos han pactado con El y cada uno es responsable de su propia vida.

Capítulo 33: el pueblo muestra arrepentimiento con lágrimas (revelando un interior triste y devastado ante lo que han hecho) y de forma externa: mediante la renuncia al uso de joyas, lo harán hasta que algunos de ellos entren a la tierra prometida.
A causa del pecado ya el Señor no se manifestaba entre la gente en el campamento, y Moisés hace una tienda de reunión (que no debe confundirse con el Tabernáculo) en las afueras del campamento desde donde hablaba con Dios. Josué vigilaba la tienda y nunca entraba al campamento, Moisés si volvía con ellos.
Ante la petición de Dios de que el pueblo debe moverse, Moisés le dice: “No voy si no vas con nosotros, y si vas con nosotros revélate a mi.”
Esta es una lección importante para todo aquel que es parte de un ministerio o que se desempeña como pastor o líder: Moisés no pide cambiar de pueblo (al contrario intercede por ellos), tampoco pide que lo mueva a otro lugar. La oración de Moisés es “seguimos aquí pero si vas con nosotros, y si vas con nosotros entonces necesito entrenarme en saber quién eres.

Capítulo 34: después de rehacerse la tabla de los Diez Mandamientos, el capítulo narra lo que parece ser una renovación del pacto (se habla de panes son levadura, de consagración de primogénitos, etc.).
La gloria de Dios se le revela a Moisés, llama mucho la atención que Dios se anuncia a sí mismo mientras pasa delante de Moisés y proclamando todos sus atributos. Moisés pasa otros 40 días en Sinaí y al regresar su rostro resplandece, y empieza usar un velo.
Según el apóstol Pablo este velo no sólo impedía que el pueblo viese el resplandor de su rostro, sino que también impedía que ellos viesen que el resplandor iba desapareciendo (2 Corintios 3:7-18); aparentemente en cada encuentro con Dios el resplandor se renovaba por lo que debía continuar usando el velo.

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Día 25: Éxodo 23-25

Lee los capítulos 23 al 25  del libro de Éxodo (puedes leerlos dando click aquí: Exodo 23-25)

Notas De Estudio

Capítulo 23: Continuando con lo que decíamos de los caps. 21 y 22, aquí se muestra lo avanzado de esta ley para los tiempos en que Dios la dio a su pueblo y el deseo de Dios de que la práctica de la justicia y de una vida de bondad sea lo común en su gente. Y, aunque no estamos bajo la ley, sería bastante bueno adoptar algunas de estas cosas como un prácticas en nuestra forma de vivir (“no te dejes llevar por la mayoría en su maldad”, “no niegues la justicia al pobre”, “no acuses a nadie falsamente”, “no oprimas a los extranjeros”, etc.).
Las leyes sobre el comportamiento en situaciones que envuelven animales son muy comunes ya que una de las tareas centrales de los hebreos era el ganado y pastoreo de ovejas.
Es muy probable que te haya llamado la atención lo mismo que a mi:
“»Siembra y recoge tus cosechas durante seis años, pero el séptimo año deja que la tierra se renueve y descanse sin cultivar. Permite que la gente pobre de tu pueblo coseche lo que crezca por sí mismo durante ese año. Deja el resto para que coman los animales salvajes. Haz lo mismo con tus viñedos y olivares.” (vs. 10-11)
No solo se debía descansar una vez por semana sino ¡un año cada siete! El propósito era que la tierra descansase un año, y que el sobrante o lo que creciera solo, se dejara para los más necesitados. El propósito de esta ley es social y humanitario, pero es también ecológico: la tierra descansa recuperando parte de su agarre y manteniendo sus nutrientes. Las deudas también eran perdonadas en este año ya que necesitabas cosechar para pagar, al no sembrarse y recoger los frutos de la tierra no había forma de hacerlo por tanto: se perdonaba la deuda.
Se confirma la Fiesta de los Panes sin Levadura, y se agregan dos más: Fiesta de la Cosecha (Pentecostés) y la Fiesta de la Cosecha Final. Estas fiestas marcan las dos estaciones agrícolas, las primeras dos preceden y siguen a la cosecha de la primavera y la última en el otoño cuando se guardan los frutos para el invierto. En la tradición judía la Fiesta de los Panes sin Levaduras es llamada “zeman herutenu” (“el tiempo de nuestra liberación), y la Fiesta de la Cosecha (Pentecostés) se le llama “zeman matan toratenu” (“el tiempo en que se nos dio la Torá”). La obligación de presentarse a los tres festivales anuales se limita a los hombres probablemente para evitar que las mujeres embarazadas y madres de lactando viajen largas distancias para ir al santuario. Es muy probable que los hombres llevaran sus primeros frutos en diferentes fechas del año a causa de que diferentes frutos se cosechan en diferentes fechas del año, pero en el v. 16 esta práctica se menciona solo en conexión con la Fiesta de la Cosecha.
“No cocines a un cabrito en la leche de su madre.” (v.19), esto era considerado delicatesen por los pueblos Árabes y esta ley se conecta con otras que prohíben actos de insensibilidad contra animales, así que no se comía un cabrito (ni otro animal) mientras lactaba. Los judíos hoy en día llevan esta ley mucho más allá y no consumen ninguna carne junto a sus productos lácteos (un cheese burger por ejemplo: tiene carne y queso, entonces: sería prohibido para un judío).
El resto del capítulo contiene promesas sobre la fidelidad a las leyes  antes pronunciadas y respeto y reverencia al “ángel del Señor”, que es la Presencia Manifestada de Dios entre el pueblo de Israel (más sobre el “ángel del Señor” un poco más adelante).

Capítulo 24: es la confirmación del pueblo de Israel de que cumplirá estas cosas, y el capítulo está organizado narrando la forma que las personas, de acuerdo a su estatus, subieron a diferentes alturas a la montaña. Moisés también escribe todo lo que se le ha dicho en la montaña, después de presentar ofrendas con el pueblo lo lee en voz alta y, como en todo voto que contiene un pacto, el pueblo acepta públicamente hacer todo lo que Dios le ha ordenado. Para esta ocasión única, a los líderes del pueblo se les permite tener una experiencia visual de la presencia de Dios. Al enfocarse en lo que hay debajo de sus pies, un zafiro transparente azuloso o “lapislázuli” (“piedra azul”, una piedra semi-preciosa de un azul intenso extraída en el área de Afganistán desde tiempos muy antiguos), el texto nos desvía de prestar atención a la forma de Dios (la cual no describe). En otros pasajes de la Biblia se menciona esta piedra en conexión con el trono de Dios (Ezequiel 1:26-28; 10:1-2) y algunos rabinos creían que esto explicaba porque el cielo era azul.
En adición al  libro del pacto (v. 7) los israelitas también recibirán el decálogo tallado en piedra por el mismo dedo de Dios.

Capítulo 25: Los siguientes capítulos, iniciando en este, se dedican a la preparación del Tabernáculo, todos sus instrumentos, la vestidura de los sacerdotes y los que se encargan del cuidado y trabajo dentro del tabernáculo, junto con leyes sobre el uso de cada uno. El tabernáculo es construido con la ofrenda que el pueblo hace de todo tipo de materiales (desde piedras preciosas hasta pieles, pieles teñidas, hilo, especias, aceite). “Tabernáculo” es otra palabra para tienda o casa de campaña, pero que quedó como una palabra para el “tabernáculo de adoración” que era el primer templo de los israelitas: una tienda gigante movible que iba con ellos durante su estadía en el desierto. Dios parece mostrarle a Moisés planos (v. 9) junto a las medidas exactas de cada cosa.
Las primeras instrucciones dadas son sobre el arca del pacto: una arca (caja cuadrada) de madera y cubierta de oro desde donde Dios mostraría su presencia en el Lugar Santísimo del Tabernáculo, en él se introdujeron la tabla de los 10 Mandamientos, el tazón con el maná que recogió Aarón, y la vara de Aarón. Desapareció aparentemente en algún momento del cautiverio babilónico, y esto ha llevado a un sin número de especulaciones sobre su ubicación. Actualmente, una secta de judíos etíopes dice tener el arca, pero, en obediencia a la tradición no la muestran, así que es muy difícil determinar si esto es cierto.
El arca debía estar en la parte principal del tabernáculo. Es interesante que, mientras que en otros pueblo este lugar es ocupado por la imagen principal de su dios o dioses, para el pueblo de Dios lo que ocupaba el lugar principal era el arca que contenía la ley de Dios.
Luego la mesa de los “Panes de la Proposición” (vs. 23-30), que eran 12 piezas de panes colocadas en una mesa cada Sabbath, los sacerdotes lo comían una semana después y luego colocaban nuevos panes. Y al final del capítulo: el candelabro, que se utilizaba para iluminar el interior del Tabernáculo cada noche.

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